lunes, abril 09, 2007

El don

La casa no era muy grande. una más entre las muchas de aquella urbanización a las afueras. pero era agradable a la vista. el lugar tampoco estaba mal. parecía tranquilo. a pesar de ser media mañana, no se veía un gran movimiento de gente.

Me acerqué a la puerta principal, sin dejar de asombrarme de lo hermosa que podía ser una casa si se decoraba sin demasiadas pretensiones. pero mi trabajo allí no era admirar la belleza del entorno, sino otra muy distinta. tomando una gran bocanada de aire, no porque necesitara hacer acopio de valor, sino porque me gusta respirar el aire puro cuando me alejo de la ciudad, llamé a la puerta.

Al cabo de unos momentos, una ojo apareció ante la mirilla, escudriñándome. con un apagado grito de reconocimiento y de sorpresa, la puerta se abrió mostrando a una morena ama de casa, rondando la treintena de años, que vestía un chandal azul y llevaba una toalla en la mano. su pelo estaba mojado. sus ojos reflejaban la misma sorpresa que su voz no había podido ocultar a través de la puerta.

- ¡nicolás! dios mío. ¿que haces aquí? con una sonrisa, me encogí de hombros. - pasaba por aquí, y se me ocurrió entrar a hacerte una visita. - pero... pero... - apenas podía articular ninguna palabra - ¿como se te ha ocurrido venir sin avisar? - estaba en la ciudad por un asunto de negocios. he terminado pronto y he pensado en venir a veros - su rostro mostró una leve sombra de culpabilidad cuando notó el énfasis que había puesto en la palabra "veros" - y por lo visto no he venido en buen momento. llevo cinco minutos en la puerta y todavía no me has invitado a entrar. - no seas tonto - dijo apartándose a un lado para dejarme pasar - lo que ocurre es que me he quedado tan sorprendida que hasta se me ha olvidado ser cortés. pasa, ya sabes que estas en tu casa.

Cerró la puerta y me dio un beso de bienvenida en la mejilla. al hacerlo, pude comprobar que la chaqueta del chandal apenas estaba abrochada. la parte superior se abrió cuando se movió para besarme. no llevaba sujetador. su seno parecía firme y muy apetecible. ella, al darse cuenta de que la estaba mirando, se sonrojó y subió la cremallera. - ¿te apetece tomar algo? - apenas hace un rato que he almorzado. pero gracias de todas formas. se la veía nerviosa. apenas sabía que decir o que hacer. dudaba entre darme la mala noticia en el recibidor, o esperar a que estuviéramos en el salón. finalmente, decidió esperar. - pasa al salón y siéntate en el sofá. yo subiré a ponerme algo mas decente y bajaré en seguida. si cambias de idea, la cocina está al fondo. en la nevera encontrarás refrescos fríos. sírvete tú mismo.

La miré mientras desaparecía escaleras arriba. a pesar de que un chandal no puede considerarse una prenda demasiado erótica, la verdad es que el que ella llevaba era muy ajustado. su trasero no estaba nada mal llenando completamente la tela que lo recubría. era firme y parecía duro. por lo visto seguía realizando ejercicio físico todos los días. probablemente, acababa de llegar de correr y se había duchado apenas hacía unos minutos. entré en el salón. no era demasiado grande, o tal vez era un efecto óptico producido por la gran cantidad de muebles que estaban distribuidos por toda la habitación, entre los que destacaban tres sofás, dispuestos en forma de "u", con una pequeña mesa en el centro. hacía las veces de salón y sala de estar al mismo tiempo. no tenía sed, pero me levanté y fui a la buscar algo en la nevera, más que nada para pasar el rato mientras esperaba. al cabo de unos minutos de volver al salón, la escuché bajar las escaleras. entró y se sentó justo enfrente de mí.

Comenzamos una conversación de circunstancias. me preguntó sobre el motivo de mi visita a la ciudad y se interesó por mis negocios. seguía nerviosa. tenía las manos cruzadas y apoyadas sobre las piernas. no dejaba de frotárselas para secarse el sudor. mientras hablábamos de tonterías y esperaba a que se decidira a contarme lo que yo ya sabía, me entretuve mirando la ropa que había elegido. llevaba falda. no demasiado larga, pero tampoco era una minifalda. no llevaba medias. no se había molestado en ponérselas para estar en casa. me decepcioné un poco, puesto que unas medias, sobre todo si son negras, cubriendo las piernas de una mujer, son el mejor afrodisíaco que conozco. a pesar de todo, sus piernas eran preciosas. el ejercício diario les sentaba divinamente. en la parte de arriba llevaba un sueter de lana, no demasiado grueso. ya no hacía la calor del verano, pero era media mañana y el sol lucía en la calle. el sueter, como casi todas las prendas que la había visto vestir en las pocas veces que nos habíamos encontrado, era muy ajustado. sus pechos resaltaban bajo el amarillo de la lana atrayendo continuamente mi mirada. ella lo sabía, y eso la hacía sentir aún más incómoda y nerviosa. finalmente se decidió a contarme la verdad.

- nicolás, no sé porqué todavía no me has preguntado por orlando, pero antes de que lo hagas, he de decirte algo. hemos tenido ciertos... problemas y nos hemos separado. esta misma semana lo he echado de casa. las cosas han ido deteriorándose entre nosotros en los últimos meses. ya no éramos la pareja feliz que tu conociste. ya sabes lo dominante que es orlando. al fin y al cabo, fuisteis compañeros de universidad y muchas veces os habéis reido de su caracter en aquellos tiempos. pues no ha mejorado desde entonces. le gustaba obligarme a... hacer cosas contra mi voluntad, y yo no soy el juguete de nadie. mi vida era casi un infierno. hasta que ya no he podido soportarlo mas. un incómodo silenció siguió a sus palabras. poco despues de comenzar a hablar había bajado la mirada hacia el suelo y seguía con los ojos fijos en ninguna parte. orlando era mi mejor amigo, aunque apenas nos veíamos un par de veces al año, y ella me estaba diciendo que era un pervertido. se sentía muy incómoda. podía sentirlo, pero nada de lo que yo dijera la haría sentirse mejor. aunque tampoco era esa mi intención. - no te sientas mal, gimena. ya lo sabía. - ¿¿lo sabias?? pero, ¿como...? - esta misma mañana he estado hablando con él. - ¿y porque no...? - es una historia un poco larga. tranquilizate y déjame contártela, por favor. podía ver la irritación en su cara. se sentía como si le hubiese estado tomando el pelo. - ... y te habrá pedido que hables conmigo para que le perdone, ¿no? el tono de irritación en su voz era patente. - no exactamente. por favor, déjame acabar de hablar. se levantó del sofá, furiosa. - mira nicolás, no sé lo que te habrá contado, pero nuestros problemas no son asunto de nadie más que de nosotros. tu no puedes comprenderlo. eres hombre y supongo que te pondrás de su lado, y no estoy dispuesta a... - gimena - mi voz era suave - siéntate, por favor - y al mismo tiempo "empujé" con mi mente. su rostro me miró confuso durante un instante, y luego se sentó.

- hace unos dias me llamó. me dijo que le habías echado de casa y me dió su versión de los hechos. tienes razón. orlando siempre ha sido un poco raro en cuanto a sus gustos, pero no más que la mayoría de los hombres. el problema es que tú eres demasiado dominante, demasiado independiente, y demasiado feminista. dices que orlando es tiránico, pero la verdad es que no lo es más que tú. la única diferencia es que orlando intenta aprovechar vuestro matrimonio al máximo. a él le gustaría que en algunos momentos fueras sumisa y obediente, sobre todo en el terreno sexual, pero a tí no te gusta ese papel de esclava que debes de jugar de vez en cuando y aborreces la idea de dejarle mandar completamente. de ahí vienen todos vuestros problemas. dos personalidades dominantes chocan una contra la otra y acaban reventando un matrimonio. orlando todavía te quiere, y quiere volver a vivir contigo. tienes razón en una cosa. me ha pedido que hablara contigo, para ver si te hacía cambiar de idea, y yo le he asegurado que iba a conseguirlo.

- pierdes el tiempo. no pienso dejar que él, ni nadie, domine mi vida. no voy a dejar que... - sí que vas a hacerlo, porque no tienes elección. mis palabras fueron tajantes, causando el efecto que yo esperaba. pude advertir en su mirada la duda sobre lo que yo intentaba decir, pero no le dí tiempo a preguntar. - verás, gimena. tengo un pequeño secreto que no conoce mucha gente, y los que lo conocen no se lo pueden contar a nadie. cuando era pequeño, mis padres me dejaban siempre hacer lo que yo quería: comer dulces, ver la televisión hasta tarde, y nunca me castigaban por nada que yo hiciera. yo creía que todos los padres del mundo hacían lo mismo, hasta que me dí cuenta de que no ocurría así con mi hermana, a la que le hacían acatar las normas continuamente. un dia, cuando yo tenía 12 años, una profesora del colegio me suspendió. la odié tanto que solo quería dejarla en ridículo. de repente, sin más, se desnudó completamente delante de toda la clase. la expulsaron ese mismo dia. despues de mucho pensar y atar cabos, y de realizar unos cuantos experimentos con mi propia familia, descubrí que había nacido con algo especial. en las películas o las novelas de ciencia ficción lo llamarían "un poder" especial. yo prefiero llamarlo un don. ese don me permite controlar los deseos de los demás, sus sentimientos, sus emociones, sus pensamientos. puedo dominar la mente de la gente, dominar su voluntad. y sin ningún esfuerzo.

Su rostro iba mostrando una continua variedad de emociones. primero miedo, despues incredulidad, y al final de nuevo temor, aunque esta vez por mi salud mental. - solo se lo he contado a mis mejores amigos, y usando sobre ellos mi don, me he asegurado de que no se lo puedan contar a nadie. orlando es uno de ellos. cuando me llamó, me pidió un pequeño favor. no solo quería que hablara contigo, sino que usara mi don para hacerte cambiar un poco tu actitud hacia algunas cosas. lo hago algunas veces a petición de mis amigos. no vas a ser la primera esposa a la que le aplique el "tratamiento". su mirada seguía mostrando temor, cada vez más profundamente. aunque mayor aún que su temor por mi cordura, era su incredulidad. - puedo ver en tu cara que no me crees, y sin embargo, todavía no te has dado cuenta de que no puedes moverte del sofá - su mirada cambió a un terror extremo cuando se dió cuenta de que estaba en lo cierto - te he "sugerido" mentalmente que por mucho miedo que tuvieras, no te levantaras, ni gritaras. ni siquiera puedes hablar mientras lo esté haciendo yo. no me gusta que me interrumpan - mi sonrisa no parecía tranquilizarla. - como te iba diciendo, algunos de mis amigos me han pedido que "reprograme" un poco a sus novias y a sus esposas para hacerlas mas complacientes con ellos. podría haberme hecho rico si les hubiera cobrado, pero no necesito el dinero. tan solo les pido un favor a cambio. la miré detenidamente, esta vez sin miedo a que se diera cuenta de que lo estaba haciendo. su temor había llegado al punto máximo al que yo le había permitido. no quería que la invadiera el pánico, así que había impuesto unos límites a sus sentimientos. el temor no pasaría de un grado aceptable. ahora, al alcanzar ese punto, el temor se estaba convirtiendo en deseo. todavía no había eliminado su voluntad, así que ella era consciente de todo, incluyendo el que no era más que un juguete en mis manos. - verás, todos mis amigos saben que yo podría acostarme con sus mujeres en el momento en que quisiera, simplemente usando mi don. pero tiene mas morbo hacerlo cuando ellos lo saben. así que a cambio de vuestra obediencia, yo puedo disponer de vosotras siempre que me apetezca. un trato muy morboso para mi. orlando tambien ha consentido en ese pequeño favor, así que tengo su permiso para hacer lo que quiera contigo, siempre y cuando esta noche tu lo vuelvas a aceptar en casa, a él y a sus insignificantes manias. y, naturalmente, vas a hacerlo.

Momentáneamente, interrumpí el bloqueo sobre ella para que pudiera hablar. - ¿po...porque me haces esto? - la verdad es que no necesito un motivo. es cierto que tambien utilizo mi don con mucha otra gente, todos los dias y a todas horas, para hacer mi vida más fácil. pero desde que era pequeño he valorado en mucho la amistad. no puedo dejar colgado a un amigo. normalmente no suelo explicarle a nadie mis motivos, pero en tu caso, he querido hacer una excepción. orlando es mi mejor amigo, y a pesar de que tu y yo tan solo nos henos visto cuatro o cinco veces, he llegado a cogerte cierto aprecio. verás, el que lo sepas no implica absolutamente nada, porque dentro de un rato no recordarás nada de esta visita, ni de lo que te he contado. cuando termine contigo, no serás más que una obediente ama de casa, cuyo mayor deseo en esta vida será el de hacer feliz a su marido de cualquier forma que él le pida. serás sumisa y obediente, callada y trabajadora, y una tigresa en la cama, siempre que él te lo pida. no vivirás más que por él y para él. y por encima de sus deseos, tan solo valorarás los mios. aparte de eso, no existirá nada más en tu vida. - n...no puedes hacerme esto. - querida... ya lo estoy haciendo. me había cansado de hablar. era cierto que nunca les daba explicaciones a mis víctimas. no me divertía. así que decidí pasar a la acción.

Era un juego interesante el obligarla a hacer cosas sin robarle del todo su voluntad. sus intentos de resistencia reflejaban la fuerza de carácter que siempre había tenido, y hacían más divertido mi "trabajo". - levántate - ordené. lo hizo sin dudar, aunque su mirada no reflejaba más que odio. notaba un creciente deseo sexual hacia mí, pero sabía que era impuesto e intentaba luchar contra él. - ¿sigues yendo al gimnasio, como antes? - si - no podía evitar responderme - ¿todos los dias? - casi todos - ya lo veo. ¿y crees que tanto ejercicio mejora tu figura? - si - el odio en sus palabras y en sus ojos crecía al mismo ritmo que su deseo por mí. - ¿que partes de tu cuerpo cuidas más? - las piernas y los pechos. - me gustan tus piernas. enseñamelas. se subió la falda hacia arriba dándome una excelente visión de sus piernas, sus muslos y de sus bragas. eran blancas, muy prácticas, pero no demasiado sexys. - no, así no. eso lo hubiera podido hacer yo mismo. quiero que me excites mientras me enseñas las piernas. quiero que lo hagas como si quisieras acostarte conmigo y me estuvieras enseñando la mercancia. su rostro se suavizó. el odio aún era patente en sus ojos, pero el resto de su cara formó una sonrisa destinada a seducirme. se bajó la falda. subió una de sus pienas sobre el sofá y comenzó a acariciarse el tobillo mientras me miraba. mi orden había sido muy clara. tenía que excitarme, y así lo estaba haciendo, a pesar del odio que sentía por mí en aquellos momentos y que su rostro ya no podía reflejar porque su prioridad era la seducción. siguió acariciandose el tobillo un instante, despues subió las caricias hacia la pantorrilla. era firme y bien torneada. realmente debía de pasar mucho tiempo en el gimnasio cuidando su cuerpo. siguió con las caricias, pero esta vez hacia los muslos. al tiempo sus manos se deslizaban hacia arriba, tambien subia la falda, aunque con cuidado de no enseñarme más que las piernas. a pesar de odiarlo, conocía el juego de la seducción. dejar lo más importante para el final hace el juego más interesante. - sigue así. sedúceme. excítame y tal vez te deje disfrutar de nuestro encuentro. se sentó de nuevo en el sofá. abrió las piernas y siguió acariciándoselas mientras me miraba con cara lasciva. el odio que la consumia estaba desapareciendo bajo un torrente de pasión como nunca antes había conocido. estaba disfrutando de sus propias caricias tanto como yo de mirarla.- muy bien, gimena. ya que tanto disfrutas acariciándote, hazlo ahora con el resto de tu cuerpo, comenzando por esos pechos que tanto te gusta cuidar. sus manos reptaron rápidamente hacia sus prominentes senos, acariciandolos sobre el sueter. bajo los surcos tejidos en la lana, apareció uno de sus pezones, y precisamente a él y a su hermano gemelo fue donde gimena dedicó sus mayores caricias, mientras no dejaba de mirarme en ningún momento, al tiempo que abria y cerraba sus piernas varias veces. - te excita acaciciarte delante de mí, ¿verdad? no respondió. abrió la boca para intentar decir algo, pero sus palabras no llegaron a salir. - ¿verdad? - insistí - s...s...sí - no me sorprende. es lo que te he sugerido mentalmente. tambien te he sugerido que no podrás llegar a ningún orgasmo hasta que yo te lo permita. podrás disfrutar de tu cuerpo, y despues del mio, pero no podrás llegar al climax si no te portas bien conmigo. una de sus manos había buceado por debajo del sueter y acariciaba sus pechos desde allí, mientras que la otra se había deslizado por debajo de su falda. ya no le importaba que yo pudiera ver sus bragas, que tampoco cubrían gran cosa puesto que se las había apartado a un lado para poder acariciarse mejor. con movimientos cada vez más frenéticos introducía sus dedos en el interior de su cuerpo y los volvía a sacar, frotándolos sobre su clítoris ya húmedo, y repitiendo de nuevo toda la operación. muy a su pesar, comenzó a jadear, siempre sin dejar de mirarme fíjamente, como gesto de sumisión y de sometimiento, puesto que todo lo que hacía era por mí y para mí. - dentro de un rato, cuando yo me vaya, tu vida cambiará por completo. desearás fervientemente a tu marido. le llamarás y le pedirás que te perdone y que vuelva a casa contigo cuanto antes. el deseo se apoderará de tí cada vez que lo veas o pienses en él. serás adicta al sexo con tu marido. jamás se te ocurrirá serle infiel con nadie que no sea yo, ni discutir cualquier decisión que él tome. serás sumisa y obediente. tus mayores deseos en esta vida serán obedecerle y servirle. la única forma en la que podrás ser feliz es haciéndole feliz a él. cuando hagais el amor, o practiqueis cualquier clase de sexo, tu placer quedará supeditado al suyo. jamás podrás disfrutar si él no lo hace, y cuanto mayor sea su placer, mayor será el tuyo. nunca llegarás al orgasmo antes que él, excepto en el caso de que él te lo pida, pero siempre para su propio goze. harás todo cuanto él te diga, incluso hacer el amor con otros hombres o mujeres, siempre que sea a petición suya. disfrutarás de todos los juegos que él te proponga, e incluso estudiaras e inventarás nuevas formas de darle placer. se convertirá en el centro de tu vida. se convertirá en toda tu vida. será tu único motivo para vivir.

a medida que escuchaba mis palabras, el ritmo de las caricias iba aumentando. sus jadeos eran más ruidosos y había mojado el sofá con sus jugos sexuales. podría haber estado toda la tarde masturbándose de aquella forma sin llegar al orgasmo, porque yo se lo había prohibido, pero mi trabajo ya estaba hecho. - y por encima de todo, por encima de tu marido y de tu propia vida, estaré yo. mi voluntad es suprema y mis deseos inapelables. tu vida será tu marido, excepto cuando yo quiera tenerte. solo entonces dejarás de pensar en él para someterte, con más pasión si cabe, a mis deseos. su rostro reflejaba un placer y una frustración extremos. deseaba llegar al climax. ¡necesitaba llegar! - y para demostrarte finalmente como será tu vida a partir de esta noche, ahora vas a tener el orgasmo más fuerte y largo de toda tu vida. jamás en toda tu existencia habrás tenido un placer como el que vas a disfrutar, y jamás volverás a tenerlo con nadie, incluyendo tu marido. tan solo cuando yo quiera podrás volver a disfrutar del extremo gozo que va a recorrer tu cuerpo... ya. su cuerpo se estremeció varias veces con increibles espasmos de placer. su mano seguía acariciando su sexo al ritmo de los espasmos. - más largo. todavía disfrutas del placer del orgasmo. más placer. y cada vez que recuerdes este orgasmo, lo relacionarás conmigo. sabrás que yo tuve mucho que ver con él, pero no sabrás exáctamente como. más placer. todavía más aún. y secretamente, muy en tu interior, desearás fervientemente volver a encontrar este placer como sea. y sabrás que solo podrás volver a tenerlo conmigo. las convulsiones seguían estremeciendo su cuerpo, que casi sin fuerzas había caido tumbado sobre el sofá mientras seguía retorciéndose. poco a poco, fueron haciéndose más largos hasta desaparecer. su cuerpo quedó inmovil. su respiración era larga y cansada. no tenía fuerzas para moverse. su voluntad ya no existía. su mente ya no era suya. su sumisión era completa. era una mujer nueva, que solo vivía para su marido, y aquel había sido el primer orgasmo de su nueva vida. me acerqué a ella y le acaricié el pelo. estaba completamente mojado. el esfuerzo del orgasmo había sido increible. sus ojos estaban medio cerrados. apenas tenía fuerzas para mantenerlos abiertos.

- duerme, querida. cuando despiertes no recordarás nada de mi visita. sus ojos se cerraron del todo. - descansa querida. descansa. su cabeza se relajó totalmente hacia un lado, cubierta por sus cabellos, dando una imagen de total indefensión.

- duerme...

domingo, abril 08, 2007

Marisa

La tarde era radiante, pero en el horizonte se veían negros nubarrones que presagiaban posibles lluvias ya entrada la noche. ello no impidió que cogiera el coche y fuera a dar un paseo por los campos bien empapados de las precipitaciones de los días anteriores, los cuales exhalaban el peculiar aroma de la tierra mojada. en el cielo se apreciaban las blancas líneas paralelas que dejaba un avión a reacción y se contemplaban los afanosos vuelos de avecillas que se recogían a sus hogares nocturnos.

El paseo fue muy grato, y cuando las primeras gotas golpearon la chapa del automóvil inicié el regreso a casa. soy una mujer que vive sola. en la ciudad en un apartamento, y en el campo en una coquetona casita aislada entre la arboleda, la que visito con frecuencia los fines de semana que el trabajo me deja libre. la lluvia arreciaba. la carretera era una lechosa turbiedad rota por los dedos luminosos de los faros, que dejaban percibir solo unos cincuenta metros de vía, lo que me aconsejó aminorar la marcha. despacio y con mucha precaución llegué a las proximidades de mi casa, cuando observé un bulto blanco al lado derecho de la carretera. aminoré la marcha y observé como una joven caminaba por el arcén, aguantando como podía el gran aguacero.

Abrí la puerta y grité:- ¡muchacha, súbete al coche que te vas a ahogar! y entró riendo. era una joven como de unos dieciocho años, que vestía camisa y pantalones blancos completamente empapados los que comenzaron dejar arroyos de agua en el asiento.- ¡a quien se le ocurre caminar en un día como el de hoy! ¡debes estar helada!- no, en realidad no hace frió. la lluvia incluso era agradable y además no tenía donde guarecerme, me contó que se llamaba marisa y se hospedaba en la casa de unos amigos en el pueblo. que aquella mañana habían ido a la ciudad para atender a un familiar enfermo y no regresarían hasta el día siguiente. que ella salió a pasear y le sorprendió la lluvia. y ya no habló más, pues aunque antes dijera lo contrario, comenzó a tiritar.- ¡ves, ya estás sintiendo frió! vamos a mi casa a secarte, pues así no puedes estar. luego te llevaré a la tuya que está a menos de dos kilómetros. - y diciendo esto penetré en el bien cuidado sendero que conduce a mi casa - además, no te echarán de menos.

Marisa temblaba. en el centro del iluminado salón parecía una desvalida criatura temblorosa que dejaba regueros de agua en el suelo. observé que bajo la blusa blanca no llevaba ninguna prenda, pues sus pechos se adherían a la tela y mostraban los oscuros pezones. incluso el pantalón dejaba entrever la sombra de su entrepierna. fui rápidamente al baño y puse a calentar el termo; cogí dos grandes toallas y volví al salón.- he puesto a calentar agua, pero antes te tienes que secar y entrar en calor - puse las toallas sobre un sillón y comencé a desnudarla. al principio se resistió un poco, pero fue cediendo y se sometió a mi rápida decisión. además poco había que desnudar: la camisa, el pantalón, las bragas y unas empapadas playeras. y allí quedó desnuda ante mis ojos, con los brazos cruzados sobre el pecho en un gesto de recato. entonces comencé a secarla. suavemente al principio, con delicadeza, para luego frotar más fuertemente y hacerla entrar en calor. marisa me miraba fijamente a los ojos. cuando ya la piel se estaba enrojeciendo, la llevé al cuarto de baño y la hice tomar una ducha caliente. casi la tomamos las dos, pues marisa estaba un poco tambaleante y tuve que mojarme al sostenerla, lo que me obligó a quitarme la blusa y la falda y quedar con el solo aditamento de la braga. una vez finalizamos la volví a llevar al salón. puse una toalla sobre el diván, la tendí sobre ella y volví a secarla...y entonces me di cuenta de lo que tenía entre manos.

Yo, una mujer de 25 años, bisexual y con experiencia, no me había fijado bien en marisa, que por cierto no separaba sus ojos de los míos. yo me había atareado en atenderla para evitarle un fuerte resfriado, y ahora ya pasado todo la tenía tendida ante mí. era como ya pensé al verla en la carretera, una mujer de unos diecisiete o dieciocho años, morena, de 1,60 de estatura, pecho firme y erguidos pezones, cintura estrecha y rotundas caderas: su piel era suave y aterciopelada y tenía una característica singular: lo abultado de su sexo. entre espesos rizos negros destacaba una vulva cuya visión era turbadora, llena de tentaciones y placeres. era, en fin, una encantadora mujer.de mi arrobo me sacó la voz de marisa.- tiene la braga toda mojada. quítesela o la que se va a enfriar será usted. - ¡no me trates de usted, mujer, que no soy ninguna abuela - dije atendiendo a su petición y quedando totalmente desnuda.para disimular mi turbación me afané en el secado. de rodillas ante el diván pasé con mimo la toalla sobre su pecho, froté sus hombros, bajé por la cintura, me detuve en sus caderas... me levanté y fui a coger un frasco de colonia en el tocador. sentí como las miradas de marisa recorrían mi cuerpo y luego, al regresar, como las fijaba en mi sexo. comencé a masajearla con colonia. la volví de espaldas y con generosos chorros del perfume vertidos en mis manos recorrí su cuerpo, sus prietas caderas, sus muslos, e incluso las plantas de los pies. otra vez la puse boca arriba y comencé mi grato peregrinaje desde el cuello, para dedicar especial atención al pecho que recorrí minuciosamente, con delectación.

Marisa comenzó a respirar fuerte, afanosamente; alcé la mirada y vi como me observaba, como entrecerraba los ojos y pasaba la lengua humedeciendo sus labios. ya gemía. al llegar al vientre sentí los estremecimientos incontrolados de sus caderas, un temblor que la recorría hasta las piernas que se iban abriendo poco a poco mostrándome una vulva palpitante que se alzaba a mi encuentro. comencé a descender sobre ella ayudada por las manos de marisa cruzadas bajo mi nuca. me empujó fuerte, muy fuerte, hasta que mi cara quedó apoyada en su sexo rezumante de olores y sabores. gritó como una loca en convulsivos temblores y sintió su primer orgasmo con una mujer.y continuamos. marisa nunca había tenido actividad sexual, salvo sus masturbaciones plenas de imaginación. cuando la encontré en la carretera, mojada como un perrito vagabundo, me consideró su princesa azul, su guarda y su cobijo. por eso toda la acción de secarla, ducharla, volverla a secar y perfumarla, fue de una intensidad tal para ella, que quedó totalmente entregada a mi. la fui enseñando. aquella noche recorrí con mi lengua y mis caricias todo su cuerpo. la hice sentir orgasmos que la dejaban totalmente rendida para casi de inmediato volver a pedirme más.- ¡por favor, sigue, sigue... ¡otra vez... otra vez... otra vez...! ¡no me dejes, amor... no me dejes! ¡soy tuya, cariño, soy tuya...! tenía diecisiete años, y era como una niña pequeña en mis brazos, llorando, gimiendo, pidiendo cariños y deseando agradarme, ¡ella, pobre mía, que era una completa ignorante en sexo! por eso quería aprender rápido, saber, conocer cosas... ¡y era insaciable!su vulva fue para mí una fuente de placer. aquellos grandes labios rodeados de negros rizos que se extendían por el pubis me incitaban a besarlos y chuparlos; el clítoris que se erguía desafiante asomando su cabeza..., las ninfas..., la entrada de la vagina..., todo ello me volvía loca.

Ya les contaré.marisa fue aprendiendo, aunque su deliciosa ignorancia era para mí una fuente de placer y quería que la conservara durante mucho tiempo. claro que también me agradaba ver como hacía tentativas, como se afanaba por hacerme gozar, como tomaba iniciativas... marisa, ya lo he dicho antes, era una encantadora mujer.aprendió. ya verán como aprendió y las cosas que pasaron.

viernes, marzo 30, 2007

Mi vecina viky

Paso hace unas semanas cuando regrese a mi casa de mis vacaciones tengo una vecina llamada viki la cual no esta nada mal que digamos pero lo que a mi siempre me ha gustado es que tiene un culo que de solo mirarlo he tenido unas erecciones fenomenales.

Bueno lo que pasa es que su marido es marino y pues nunca esta y ese dia que todo paso yo realmente andaba a mil y pues decidi hacerme una chaira en su honor asi que decidi poner una pelicula xxx para ambientarme mas y empece mi labor justo cuando estaba a punto de llegar a la cuspide tocaron a la puerta para mi sorpresa era mi vecina viki la cual queria que le prestara mi horno de microhondas que por que a ella se le habia acabado el gas yo con tremenda ereccion la cual ella noto y se puso nerviosa

Pues la dirigi a la cocina pero yo realmente estaba a mil asi que sin ni mas me le acerque repegandole mi miembro ella pues no dijo nada asi que empece a acariciarla y ella pues no puso protesta alguna pues yo ya con su aprobacion agarre meti su comida en le horno y la voltee de frente a mi y le di un beso tierno y a la vez apasionado el cual ella me respondio de la misma forma de ahi me fui directo a ese culo que tantas fantasias me habia cuasado de pronto ella pues se empezo a repegar a mi miembro mi sorpresa fue cuando se agacho saco mi miembro el cual ya estaba lubricando como preparandose para una faena me lo empezo a mamar de una forma tan deliciosa que de solo recordarla hasta calosfrios me dan de ahi

Yo la lleve a mi habitacion puse el estereo a todo volumen y empezamos a coger de lo lindo me acomode para mamar esa rica cuevita de esas que son carnositas y bien depiladitas pues bien me di a la tarea de mamar ese rico manjar hasta que me extacie ella se acomodo en un rico 69, despues yo la puse en cuatro y se la deje ir toda de un solo golpe a lo cual ella pego un grito que me exito mas y le empece a dar mas y mas fuerte hasta que me vine dentro de su culo

La gran sorpresa que me lleve fue de que yo aun seguia con la pinga a tope asi que la agarre de carretilla por su rico trasero y la empece a follar hasta que me canse ya no podia mas

Ni ella ni yo pero ella quedo satisfecha que a la semana siguiente fue por que se le habia descompuesto su lavadora pero esa es otra historia.........

lunes, marzo 26, 2007

Del cyber a lo real

La conocí por casualidad... yo era un habitual de los chat, en internet, me gustaba mucho la idea de conocer personas y crear amistadades sin la presencia real, daba una sensación de seguridad extraña. así conocí muchas chicas, e incluso tuve oportunidad de salir con alguna de ellas... fue justo después de una de estas citas que al entrar al chat y manifestar mi alegría por la ocasión.... ella me saludó, se intereso en mi alegría y nos pusimos a conversar... y no paramos de hacerlo durante 2 meses... casi todos los días nos encontrábamos en el chat... y poco a poco fuimos creando una necesidad tan grande el uno del otro, sin conocernos, sin vernos, pero extrañándonos y deseándonos como locos.

La primera locura que hicimos fue hacer el amor virtualmente. una locura, claro que sí! pero lo hicimos... y a partir de ese día la deseaba más que nunca.

Comenzamos entonces a planificar una ocasión para vernos, ella era de una ciudad bastante lejana a la mía, por eso planeábamos la ocasión... ella, casada, yo, casado. pero que locura, la necesitaba, necesitaba su energía, sus ganas, su emoción, su amor.

Todo esto nos lo habíamos manifestando incesantemente en nuestras charlas nocturnas frente al computador.luego, hubo algunas dificultades que nos obligo a alejarnos de nuestras charlas y postergar nuestras fantasías. algunos problemas en mi hogar hicieron necesario abandonar las charlas y calmar la tensión.

Tomo un mes después de la última comunicación que había tenido con ella, me llamó por teléfono, luego de saludarme me da la noticia que esperaba con ansia, estaba muy cerca de mi ciudad, había venido a visitar unos parientes... todo volvió atrás, y la locura comenzó otra vez, conversamos un rato y quedamos de acuerdo para ir a verla y encontrarnos... para conversar, conocernos...

Llegué al lugar acordado, estacione el auto y espere... unos segundos bastaron, y la vi... un saludo y la invite a subir al auto... y nos fuimos conversando hasta un lugar apartado y tranquilo, para hablarnos, decirnos lo que sentíamos, y medio de eso... ella me besó, y seguimos haciéndolo durante un buen rato, disfrutando la emoción de encontranos y sentirnos... solo conversamos, y que ganas de más tenía... pero no quise precipitar las cosas y me pareció mejor dejar el curso de las cosas.

Al día siguiente era mi cumpleaños, acordamos encontrarnos durante la tarde, pero no fue posible... tuve visitas de parientes y no pude ir a verla, como quería. al otro día, recibí durante la mañana su llamada y me decía que se iba... y me pidió vernos para despedirse... acepte, por supuesto y partí a encontrarla, y desde ahí partimos a la ciudad, en el trayecto conversamos y tuve que parar el auto a medio camino para besarla y darle así un reparo a mi incumplimiento del día anterior. pero fue suficiente para alegrarla y así animar nuestro encuentro, así me entero entonces de que no se iba exactamente, sino que iría a comprar los pasajes para viajar, esa noche... en la ciudad ella fue a comprar su viaje, y mientras yo consulte un lugar donde ir a pasar un momento a solas... me dieron unas señas y cuando volvió, le dije que iríamos a un lugar para los dos, a lo que asintió de buena gana... que nervios....

Llegamos por la carretera hasta un motel donde entramos... si que queríamos, luego de ubicarnos en nuestra cabaña y pasar... nos miramos, un beso suave... luego nos abrazamos besándonos, ambos temblamos de la emoción (para ambos era nuestra primera vez), entonces más besos y luego, soltándome, me miro a los ojos y diciéndome mil cosas a través de su mirada, nos volvimos a besar, esta vez con pasión, con las ganas reprimidas liberándose poco a poco. después nos separamos unos instantes para encender la calefacción, aún estaba algo helado... y tomados de la mano fuimos hacía la cama...

Nos sentamos a un costado y comenzamos a besarnos... con suavidad, presionando cada vez mas fuerte nuestras bocas... las caricias no se hicieron esperar y con mis manos comencé a recorrer su cuerpo... sintiendo sus formas, soltando sus ropas, sin dejar de besarla comencé a desabotonar su blusa hasta abrirla y poder observar sus pechos bajo el sostén que los cubrían. luego desabotone su pantalón y baje su cierre y así deslizándolo descubría sus piernas y veía su cuerpo entregándose poco a poco.entonces ella comenzó su parte y desabotono mi camisa abriéndola con una caricia sobre mi pecho, para luego comenzar a soltar mi cinturón, el botón, y bajar algo el cierre, para ayudarle un poco me quite los zapatos y me pare al lado de la cama y ella arrodillándose sobre la cama me ayudo a quitarme los pantalones y su mano se fue derecho a acariciar mi bulto bajo el slip, ya crecido, ya ansioso. "mmmm, que grande" fue su expresión, me quite la polera, luego me arrodille en la cama y le quite sus pantys... y ella, pudorosa, un poco, me invito a meternos entre las sabanas... lo hicimos y nos abrazamos en un beso sintiendo la piel de nuestros cuerpos en contacto... por fin!mis manos volvieron a la carga y deslizándose desde sus pechos bajaron sobre su cadera y se metió entre sus muslos... y subió buscando el calor de su sexo... ya ansioso, ya con ganas.... que calor más delicioso había entre sus piernas... mis manos entonces subieron para acariciar sus pechos y liberarlos del sostén... con un poco de su ayuda comencé a soltarlo y ahí estaban... míos... los acaricie y apreté con mis manos para luego besarlos y mordisquearlos suavemente.... y volver luego a su boca..... ella por su parte acariciaba con ganas sobre mi slip buscando algo... yo entonces, volví con mi mano entre sus piernas y luego de sentir el calor envolvente comencé a quitar su calzón... ya molestaba... "mi amor... eres malo, mi amor no hace eso..." regaloneabas mientras terminaba de quitártelo y quedabas desnuda... toda, para mí.... no te hiciste esperar y rápidamente quitaste mi slip y tomaste mi sexo en tu mano.... apretándolo y diciéndome que rico era...entonces un abrazo nos fundió junto a un beso desesperado de pasión de sentir nuestros cuerpos tan juntos y desnudos... como tanto habíamos soñado.... unos besos más y te coloco abajo, yo sobre ti y separando tus piernas te dispongo a hacerte mía.

Tus ojos brillan de deseo y me dices "¿quieres que te ayude?" pero yo te digo que no... quiero hacerte mía yo... y abriendo tus piernas acarició tu vagina... húmeda, caliente, ansiosa y me pides que te dé lo que quieres... yo tomo en mi mano mi pene y lo acerco hasta tu entrada... y pongo entre tus piernas y dentro de ti solo la punta de mi sexo... y tu me pides más... y yo te digo... "no, solo un poquito", a lo cual reclamas y me empujas dentro de ti... y yo resistiendo te hago sufrir un poquito para cuando vas a reclamar otra vez... comienzo a penetrarte mirándote a los ojos y disfrutando cada centímetro que entro en tu vulva rica... y tus ojos me miran con un gozo increíble... la mitad ha entrado y gozo el momento incesantemente... tus manos me empujan dentro de ti... y sigo entrando... hasta tocar mi cuerpo con el tuyo... tu solo repites..."mi amor, que rico, mi amor, que rico,mmmm". disfrutando el momento de la penetración total por unos instantes.... comienzo a salir un poco de ti para empezar a jugar a entrar y salir... tus caderas estan levantadas buscando tu placer.... que rico... mientras estoy penetrando tu cuerpo una y otra vez, nuestras bocas se confunden en besos y gemidos de gozo pleno... mis manos acarician tus pechos, tu piernas, tu trasero, todo... salgo luego y nos ponemos de lado buscando nuevas sensaciones, tus manos nuevamente acarician mi pene y lo aprietan como exprimiendolo, entonces levanto una de tus piernas y acercandome a ti nuevamente comienzo a penetrarte así, de lado, besandonos y acariciandonos mutuamente. las ganas de acabar se acercan y procuramos mantener el ritmo para durar más este gozo...ya quiero darte mi gozo y ver el tuyo, nos reacomodamos poniendome otra vez sobre ti... y abriendo una vez más tus piernas miro tu sexo humedo del juego anterior y ahora te pido que me lleves dentro, tus manos toman mi pene, duro para ti, y lo guías hasta la entrada de tu cuerpo... donde te penetro profundamente de una vez... tu gimes de gusto y comenzamos a dejarnos arrastrar por el placer... mueves tus caderas a un ritmo acelerador y yo empujo dentro de ti para dartelo todo... hasta que primero tu... y enseguida yo alcanzamos un orgasmo ricooo, donde deposito en tu cuerpo el jugo de mi amor hacia ti, y tu recibes gustosa este goce.

Quedamos cansados, me pogo a tu lado y tomamos un respiro... uff, que calor ahora! nos acariciamos y besamos, mientras conversamos reponiendonos, pues aún queremos más, tu y yo, estamos recien empezando. comentamos el gozo que sentimos y nos prometemos amor. tu me acaricias mientras miro a nuestro alrededor y veo los espejos que rodean la cama...

Cuando ha pasado unos momentos y mi cuerpo comienza a reclamr más sexo... tu también estas ya dispuesta y comenzamos así otra vez a abrazarnos y besarnos y de ladito buco entre tus piernas la entrada al placer de tu cuerpo.... me subo sobre ti otra vez y tu abres tus piernas para mi, ahora riendo me recibes y penetro tu cuerpo otra vez haciendote mia... ahora eres mia y yo tuyo, y jugetemos con nuestros cuerpo dandonos gusto y placer de estar unidos en "nuestra cama" haciendo el amor, tan deseado y soñado antes a través de nuetras charlas. acaricio tu senos y tu mi cuerpo, entonces me coloco a un costado para amarnos de lado un poquito y luego te levanto sobre mi y quedas montada sobre mis caderas, conmigo dentro tu cuerpo y riendo me advierte "ey, que yo así me voy rápido", me rio y comienzo a disfrutar el goce de verte sobre mi y sentir los movimientos de tus caderas, la presión de tu vulva humeda y caliente alrededor de mi pene, y acaricio tus pechos sin cesar y los chupo diciendote cuan ricos son! tu me dices que los disfrute porque no sabes cuando nos veremos otra vez, puede ser esta la ultima vez... y con más deseos me los como, apretandolos y mordiendolos mientras siento el peso de tu cuerpo sobre el mio.... y que delicioso mirar los espejos y desde tres angulos ver tu cuerpo haciendo el amor, sobre mi, veo tu espalda, tus lados, tu frente, tu rostro refleja el placer y gozo que estas sintiendo hasta que dejandote llevar, entras a una cabalgata de placer que empieza a pedirte más... y chupando tus senos y pretandome contra ti, penetrandote profundamente alcanzas tu orgasmo entre gemidos y ays. ays, sin poder contenerte, esta vez me ganas por un poco más, así que apuro mi penetración hasta alcanzar mi propio placer dentro de tu cuerpo.... al verme que he logrado mi gusto, te tiras a mi lado y dices, "uff. me canse, descansemos amor".

Unos minutos de relajo, conversar tiernamente y recordar los instantes charlando en meses anteriores y los deseos contenidos por tanto tiempo, así como las amistades conocidas nos ayudan a reparar nuestras fuerzas y ayudarnos a volver por más.esta vez comienzas tu acariciando mi pene con ganas terminado de ayudarle a empinarse para ti... cuando me tienes duro y listo acercas tu cuerpo al mio llevando dentro de tu vagina mi pene ya ansioso de ti.... te mueves acostada sobre mi, penetrada y besandonos dulcemente acariciandonos y deseandonos más. luego de unos momentos te tiendes a un lado donde me ayudas a subir sobre ti otra vez, y disfruto una vez más del gusto de ver y sentir como separas tus piernas para entregarme tu sexo y abrirlo al placer... con mis dedos los acaricio y abro con suavidad tus labios vaginales ansiosos ya por una nueva penetración... acaricio tu clitoris empinadito pidiendo placer... y así de a poco, te penetro una vez deslizandome dentro de tu cuerpo con los deseos renovados.... hablamos de sexo,,, "como te gusta? amor" te pregunto y tu me dices "fuerte, hazmelo fuerte" y así lo hacemos, empujo con fuerza dentro de tu vagina, tratando de penetrarla más a fondo cada vez, como tu me pides, jugamos un buen rato así, lo que me pone a mil por hora y me encanta ver las expresiones de tu rostro mientras disfrutas del sexo que hacemos... que sensación más rica es estar dentro de tu cuerpo... tus pechos no escapan a mis manos ni mi boca y son las victimas permanentes de mis arrebatos, tu boca y la mia tambien se entrelazan en gustos mojados de pasión.como me gustas! ahora se me ocurrió algo,,, si. quiero tomarte de espaldas... saco mi pene dentro de ti, y te giro quedando tu espalda y trasero hacia arriba y yo cumplo el gusto de tomarte desde atrás... me subo un poco sobre ti... y separando tus piernas apunto mi pene entre tus gluteos dejandolo deslizarse buscando tu entrada... tu me dices..."vas mal... un poco más atras... ahíii... mmmmmm" si,, estoy ahora penetrando tu vulva rica desde atras, por entre tus nalgas que me piden fuerza y yo comienzo a penetrarte dandote gusto... pero yo soy quein más lo goza... esta penetración me encanta... y te la doy con todo gusto, mi amor. y así bombeo dentro de ti arrebatandome en mi placer hasta más no poder y alcanzar mi orgasmo delicioso en tu cuerpo. que deliciosa eres... (en este momento yo pense en darte por atras... una vez recuperado... si, en este momento surgió mi deseo de encularte... porque me percate lo apretadita que estabas... serás mia... lo sabes!)

Luego, nos relajamos otra vez... bueno, el hambre se hizo notar y pedimos algo para comer y así recuperarnos... que manera de tener sexo casi sin parar... es que eres apasionada y rica.... y con un deseo deliciosos de hacer el amor, como me gusta, como nos gusta. el mejor tentenpi, unos ricos barros luco con coca-cola... delicioso... casi como tu, pero eres inigualable, tu sabor irradia amor.los espejos son increibles, cada escena de nuestro encuentro era multiplicada en tres dandome visiones diferentes de cada posición, cada parte de nuestrso cuerpos en acción. me fascinaron los espejos. recuerdo de tus besos una boca algo timida, yo buscaba incesantemente tu lengua y esta apenas asomaba, te lo dije y reiste... la verdad no la usabas mucho...pero prometiste mejorarlo... y vaya, si lo hiciste...

Luego tuvimos más... una vez descansados nos dedicamos a caricias y te recorde una promesa hecha... me comerías...."ahora?" interrogaste, "si" te dije, y me advertiste que haciendo eso te volvias loca... rei y dije estar dispuesto a correr el riego, me miraste cn una cara especial,,, había una mirada de tomar una decisión...de repente tus mirada fue ausente, por unos segundos, y cuando vuelves me miras con una sonrisa tierna y me dices"bueno, pero un poquito nada más", yo asentí... y me relaje para ti... me destapaste completamente y sentandote de lado a un costado de mi, acariciaste mi vientre y llegaste con tus manos hasta mi pene... acariciando suavemente primero y luego tomandolo con desición entre tu mano... me miraste otra vez mientras tu mano subía y bajaba conmigo atrapado en ella dandome gusto increible... me sonreiste y guiñaste un ojo, y girando tu cabeza te dispusiste a comerme... al contacto de tu boca sobre la cabeza de mi pene una corriente me recorrió... y luego sentí como tus labios humedos me rodeaban... y cuando creia que eso era rico sentí el contacto más delicioso, tu lengua comenzo a acariciarme y poco a poco me metias en tu boca acaricaindo con tu lengua y presionando con tus labios mi sexo.... tu mano me presionaba, tu boca me atrapaba, tu lengua me torturaba de placer... te pedí poder verte, pues hasta ahí tu cabello me cubría... y cambiando tu postura y mirando hacia mi... vi mi pene perderse entre tu mano y dentro de tu boca mientras tu lengua hacia caricias como si fuera de fuego. nunca sentí tal gusto, tu me lo dabas en ese instante y lo hacias con tanto amor, con tanto gusto. después pude entender porque, cuando me explicaste. fue una experiencia fantastica... me insistes en que es muy grande y no puedes meterlo todo en tu boca, pero el placer que me das te justifica y gozo de lo que haces.... que rico, te pido que me muerdas... te ries y lo haces, dentro de tu boca siento la presión de tus dientes alrededor de mi peney me miras y preguntas que tal?, y vuelves a meterme en tu boca y darme ese gusto delicioso....te haz excitado mucho y sacandome de tu boca... subes sobre mi y tomando mi pene en tu mano y montandote una vez más te penetras completamente con mi pene y comienzas a cabalgarme con un frenesí exquisito.... eres rica amor, me encanta tu manera de hacer el amor, eres tierna y amorosa, muy dama y apasionada...nos movemos juntos dandole ritmo a nuestros cuerpos, tan juntos, tan cerca... la hora nos ha alcanzado y tendremos que irnos... lo sabemos y damos a esta ocasión el sabor de un último momento,.... mientras me cabalgas no dejo de acariciar tus senos y acercandote te muerdo... te los chupo, uno primero el otro despues. los junto tratando de comerme ambos al mismo tiempo y tu mueves tus caderas dandole entrada a fondo a mi pene en tu interior... eres mia, soy tuyo, acaricio tus caderas apretandote fuerte contra mi... siento las contracciones de tu vulva anunciandome que ya vienes... entonces apuro mis empujadas dentro de ti para llegar contigo a este momento, de repente una ola de placer se me viene encima dandome una sacudida en un orgasmo fuerte... apretado contra tu sexo... y te miro y veo que aún te falta un poco y en un esfuerzo por darte placer me mantengo firme y rigido para que alcances tu gozo... y veo tu cuerpo llegar al orgasmo en una mueca de tu cara, en el temblor de tus piernas y las contracciones de tu vagina alrededor de mi pene que aun permanece aprisionado entre tus paredes de placer... como me has exprimido, como me haz hecho gozar... te desfalleces sobre mi y me besas, te beso y nos quedamos así, un momento yo dentro de ti, tu relajada sobre mi... mientras lentamente me comienzo a relajar y salgo desde dentro de tu cuerpo con suavidad... como te he amado, cuanto amor he sentido haciendo el amor contigo, luego te tumbas a mi lado y acariciandonos me dices cuanto has disfrutado y me expresas tu amor... los espejos mostraron cada rincon de tu cuerpo mientras ambas, y yo miraba en ellos toda la pasión que tenías contenida en tí. y me la diste a mí.

Ese día no te lo dije... pero te amo, era lo que correspondia, pues si te ame!luego nos fuimos a duchar... nos bañamos juntos, te jabone, me jabonaste, nos besamos... nos secamos y vestimos...luego ordenamos nuestras cosas, salimos otra vez al mundo...dejando "nuestra cama" y guardando en ella todos esos instantes de pasión, amor... que quedaran guardados en sus espejos... y en mi mente y corazón, para siempre...

Sabes? es un bonito lugar... te llevare ahí algún día otra vez... y haremos otra historia con nuestro amor.después salimos y te fui a dejar hasta tu casa... luego, nos despedimos con un beso... pero sin un adios. sabía que te vería otra vez... cuando, no sé, pero habría un otra vez...entonces, te deje... y esa noche te fuiste lejos... pero una canción lleno tus oidos y corazón..."me estoy enamorando hoy de ti, pero perdidamente, yo que no lo esperaba pero te amo cada día más..."

Pasaron algunos días... y luego en mi correo empece a leer las palabras "quiero mas!!!!!"

jueves, marzo 22, 2007

Mi madrasta y yo

El dia mas esperado de mi vida mi madrastra y yo como me la coji gracias a que mi viejo llego borracho esa vez.

Bueno todo comenzo porque desde muy pequeño miraba a mi madrastra que se interesaba en mi mi madrastra es una mujer que tiene 30 años pero ademas tiene unas tetas grandes y duritas que era lo que mas me exitaba de ella un cabello rizado yo soy un chavo de 18 años mido 1.72 cm. tengo un buen cuerpo trabajado en gimnacio bueno para no aburrirlos paso alo siguiente.

Todo comenzo un dia viernes que mi padre llego ebrio y comenzo adiscutir con mi madrastra se pelearon y mi padre se fue para donde mis abuelos que viven muy cerca bueno yo vivia con mis abuelos porque tienen mejor casa que la de mi padre y en ese momento mi madrastra me pidio que me quedara con ella. yo le conteste que si .

Bueno y a eso de las 12:30 desperte y sali de el cuarto dirigiendome al cuarto donde se encontraba mi madrastra hice aun lado la cortina y la vi en la cama con las piernas bien abiertas el camizon se le habia subido y solo se miraba el espeso vikini que llevaba puesto y agarre valor y busque una tijera para cortarle la parte inferior de el vikini sin que ella se diera cuenta entonces vi su coño bien afeitado que me provoco una ereccion

Entonces comenze a pasar mi lengua en su raja a lo cual ella desperto y me dijo que estas haciendo pero yo ya estaba muy exitado a lo cual no le respondi y segui haciendole el sexo oral pero ella se hizo para atras a lo cual yo me disculpe y iba a salir de el cuarto cuando ella me llamo y me dijo que la tomara yo sin pensarlo dos veces me meti a la cama me quite el boxer ella se quito el camizon y quedaron al descubierto aquella tetas que yo siempre habia deseado y las comenze a mamar pero ella medijo que le siguiera mamando el coño a lo que yo lo hice y en cuestion de segundos estaba ba de pujar esto me provocaba mas exitacion y puse mi pene entre medio de sus piernas y arremeti de un solo a lo que ella dio uin gemido de los mil demonios comenze a bombear y mamarle sus tetas ella acabo primero y eso me exito mas que acabe rapido y ella me dijo que desde hace mucho tiempo venia soñando con este momento luego se lo hice anal

Bueno esa noche nunca se me olvidara aunque lo hacemos unas 3 veces por semana pero ya no me exita como esa vez.

miércoles, marzo 21, 2007

Ama y esclava 1

Ella es una compañera de trabajo. una chica morena y atractiva que sabe vestir con elegancia y un interesante toque sexy.

No sé muy bien por que razón, pero desde el principio intuí que le gustaba el tema del sado. a lo mejor eran su porte altivo y sus gustos refinados. o esos fetiches con que a menudo se adornaba, prendas y complementos de cuero negro, siempre ajustados. o esos zapatos finos de tacón alto que calzaba a veces, y especialmente aquellas botas de caña alta que tanto me calentaban.

Algunas veces la había imaginado en mis fantasías, postrada a mis pies, domesticada, convertida en una complaciente esclava que, revestida de cuero negro, satisfacía silenciosamente todos mis caprichos y aceptaba con gusto mis ordenes y mis castigos, incluso los mas severos.

Le tenía ganas y puedo aseguraros que había iniciado el ataque varias veces, aunque siempre encontré respuestas evasivas.

Un día se presentó una ocasión propicia: debíamos preparar unos informes durante el fin de semana, y con la excusa de ajustar nuestros criterios me lo apañé para presentarme en su casa.

Aquel día fui preparado. me puse un slip de cuero negro y cargué en mi cartera un collar de perra y una fusta, decidido a probarlos sobre su piel.

Al principio todo fue como siempre. ella muy en su sitio, algo distante, y yo esperando la ocasión propicia, que no llegaba.

Te apetece algo, me preguntó.

Si lo supieras, pensé para mi. pero le dije: si, una coca-cola, gracias.

Fue a buscarla, y mientras la aguardaba pensaba: cuando vuelva, aprovechando la distensión, ataco. pero llegué tarde. al verla asomar por la puerta las tripas me dieron un vuelco.

Estaba allí, vestida con un corsé ajustado y una falda de cuero negro. el pelo recogido y encaramada en lo alto de los interminables y afilados tacones de unas botas altas, altísimas, de charol negro.

uauuuu ¡

Mientras, agitaba en sus manos un látigo de tiras y me decía: ¿jugamos?

Por suerte, tuve reflejos y paré el golpe: ¿a qué?, le devolví haciendome el tonto desarmada, la obligué a explicarse.. "te huelo. estás caliente y despertaste en mi las ganas de desarrollar mis fantasías ocultas. me excita someter a los hombres fuertes como tu. poseerlos. poner a prueba mis habilidades y gozar consiguendo que se conviertan en dóciles perritos capaces de hacer por mi cualquier cosa que me apetezca. y tu no escaparás, vas a ser el próximo, estoy segura. con solo verte la cara se que te estás muriendo de ganas de lamer mis botas. hazlo. adelante."

No se equivocaba, pero contrataqué: lo siento, pero te has equivocado. yo no me inclino ante nadie y menos ante ti. debo reconocer que estás preciosa con tus botas altas y enfundada en este traje de cuero negro. pero a mi no me gusta recibir ordenes. no se cual es tu experiencia en el mundo del fetichismo y del sado, pero la mía es larga. o sea, que dudo que puedas enseñarme algo nuevo. a mi sólo me sometería un ama dura como la roca. inflexible, sin piedad, y tu no me lo pareces.

Has cometido una torpeza pensando que me iba a dejar impresionar por tu aspecto. estás interesante, lo reconozco, pero un ama de verdad hubiese atacado con mas fuerza. la misma con que voy a contraatacar desde ahora mismo...

Y sin dejar que se repusiera de la sorpresa ante mi reacción, le grité enérgicamente de rodillas, zorra !!! por un instante noté que titubeaba, pero no se arrodilló. sin embargo cambió su rollo y pasó a hacerse la interesante: "así que a ti también te va este juego. muy bien, me gusta saber que hay gente cerca de mi que comparte mis aficiones ocultas, porque podremos intercambiarlas. veo que te va el rol de amo y que sabes exactamente lo que quieres. hasta tienes mas experiencia que yo, o sea que podrías enseñarme a cazar esclavos y esclavas y los compartiríamos...

De rodillas!!!!, grité de nuevo cortándola en seco. y esta vez vencí su resistencia

Se quedó silenciosa ante mi, con la cabeza agachada. estaba preciosa con su traje de cuero negro, aceptando silenciosamente su derrota.

Sentía que en este momento podía haber realizado con ella cualquier cosa que me apeteciese, hasta la más fuerte, porque la tenía completamente desarmada, amilanada por mi reacción. pero pensé que aumentaría mi placer si le dejaba entrever alguna expectativa. con voz autoritaria, le dije. muy bien. tu me has pedido que te enseñe. acepto. seré tu maestro. haré de ti un ama fuerte y poderosa y te aseguro que te maravillarás de lo que muy pronto serás capaz de hacer y de lo mucho que gozarás. pero todo tiene un precio. me pagarás convirtiendote en mi esc lava., mi perra mas fiel, mi puta caliente. para los demás serás un ama dura e inflexible pero para mi valdrás menos que el mas miserable de los esclavos.

¿aceptas?

Cuando oí que con voz insegura contestataba si, mi amo, casi me muero de gusto. había logrado mi objetivo.

Permanece de rodillas hasta nueva orden, le grité

Así me gusta. recuerda que ahora eres mi esclava y que me perteneces. si haces algo que no me gusta, serás castigada. y para que te sorprendas de como deseaba que llegase este momento te mostraré las sorpersas que traía en mi cartera. le mostré el collar y la fusta y me desnudé, quedandome sólo con mi slip negro. luego le dije: tenia ganas de probarlos contigo, pero tu me lo has puesto mas facil de lo que pensaba, calculando mal tus fuerzas y creyendo que me iba a dejar impresionar por tu indumentaria. quisiste sorprenderme y la sorprendida has sido tu. aceptalo, has perdido ante un amo mas poderoso y con mas experiencia que tu. entregaté y gozarás del sado hasta límites insospechados.

En silenció, pasé el collar arlededor de su cuello y lo cerré con firmeza. ella se prestaba docilmente. notaba que le gustaba. le dije: cuando lo lleves puesto te sentirás como una perra callejera y pensarás solo en tu amo y en darle todo el placer del mundo.

Tiré de la correa y la obligué a levantarse bruscamente. le enseñé su posición correcta, las piernas un poco separadas, la cabeza agachada, los brazos a la espalda y seguidamente le quité el corsé y la falda. quedó sólo con las botas y el collar, la correa colgando. la escena era fantástica.

Mientras restregaba la fusta por las partes más sensibles de su cuerpo le dije. la has probado alguna vez? sabes que este instrumento es duro y flexible y que con él serás castigada cuando y como me apetezca?

Sin darle tiempo a responder, crucé dos azotes bastante fuertes sobre sus flancos. vi el dolor en su cara pero quise ser inflexible. le obligué a sacar la lengua y le di algunos golpecitos mas en ella diciendole: para que aprendas a chupar y a lamer como a mi me gusta, babosa

Luego le obligué a sujetar la fusta con los dientes y me alejé para contemplarla. me sentía muy satisfecho. ella permaneció en la misma posición, inmovil, con ganas de hacerlo bien. al rato me acerqué y le dije. ahora vamos a cambiar los papeles. quiero ver que tal eres como ama. así que considerame tu esclavo. me entrego a ti para que hagas lo que quieras conmigo. no te cortes. se dura, te lo ordeno.

Quiso serlo, pero le faltó decisión. mas que ordenarme las cosas, casi me las pedía por favor. estaba claro que le imponía respeto. hizo que me tendiera boca abajo y empezó a azotarme con su látigo de tiras. sus golpes no foeron certeros ni fuertes. no senti dolor y puedo aseguraros que llegué a aburrirme esperando que acabase.

La cosa se puso más ineteresante cuando me ordenó que le lamiera las botas. a mi, por lo menos, se me ponían en marcha los resortes fetichistas. gocé de verdad chupandole los tacones finísimos, lo hice con avidez y me esforcé al máximo para sacarle brillo a sus botas con mi lengua. abrazaba suave mente sus tobillos, y recorria morbosamente todo su perfil, desde el pie hasta más arriba de las rodillas. babeaba con gusto.

Notaba que a ella también le gustaba y que se excitaba. empezó a masturbarse y a mi no tardó en ponerseme la polla tiesa, a punto de estallar.

Cuando ella se dio cuenta, se olvidó de su papel de ama y se lanzó a chuparmela. no le dije nada y traté de sacar el máximo partido a la situación. yo me puse de pie, y ella se quedó de rodillas, frente a mi de nuevo amo y esclava  me recree cuanto pude en su boca buscando el máximo placer en todos los rincones y de vez en cuando se la metía muy adentro , hasta la garganta, con un golpe seco de cadera que le provocaba arcadas. ella lo hacía bien, la muy guarra. estaba claro que lo que le gustaba era eso, más que el sado fuerte y duro.

Al final me corrí y le restregué la polla por la cara un buen rato luego la tendí en el sofá, le abrí las piernas y le babee un buen rato el coño, metiendole mis dedos por todos sus agujeros se corrió temblando y gritando.

Cuando se repuso, me besó intensamente y sólo me dijo: gracias.

Estaba claro que tenía que aprender muchas cosas antes de convertirse en una buena ama,. debía controlar sus impulsos. aprender a ser fría y dura como ama y morbosa y complaciente como esclava.

pronto os contaré los progresos que hizo y los muchos informes que desde entonces hemos preparado juntos.

martes, enero 23, 2007

Carmela

Estimados amigos y amigas: tiempo atrás recibí una copia de la carta adjunta que paso a detallarles y que espero ustedes me den su opinión. le pondremos como titulo carmela, que así se llama la autora de la presente carta.

Querida amiga mía:

Te escribo para contarte de mis vacaciones en casa de mis abuelos en el campo. espero que me entiendas todo lo que te digo para que me des tu consejo ya que me encuentro un poco confundida.

Resulta que partimos en el auto de mi papa, que solo nos fue a dejar allá, debido a que la tenia que trabajar, y por esa razón no se podía quedar con nosotras.

El caminar sola por el campo, recorrer los parajes solitarios, era para mí muy agradable ya que podía descansar de todo lo que me había tocado estudiar. mi hermana menor, luciana, se quedaba en casa puesto que no le gusta caminar como a mí.

Cierta tarde, caminaba por unos parajes nuevos para mí, oía el canto de los pajarillos, el sonido del aire al pasar por las hojas de los arboles. era en realidad delicioso sentirlo. me senté sobre una roca y observe hacia la distancia con la mirada perdida, sin mirar a nada en particular.

Luego de estar bastante rato así, me levante y me di a subir un pequeño cerro para mirar desde allí hacia la casa de mis abuelos. al llegar a la cima, y mirar desde allí, todo se veía tan pequeñito. miraba de aquí para allá en fin. solo miraba.

Me senté a la sombra de un árbol que había allí, y me puse a pensar. sin querer me recordé que días atrás, nos habían visitado una familia amiga de mis padres y que se habían quedado a pernoctar en casa. eran jóvenes. ella tendría unos 19 años y el no mas de 21. aquel día se había preparado una comida exquisita y ellos los mayores habían bebido bastante licor.

Cerca de las 24 horas, mi madre les indico la pieza donde se acostarían. yo estaba con mi hermana en la pieza. luciana ya dormía plácidamente. mis padres se fueron a su dormitorio al segundo piso y todo quedo en silencio. algo, quizás de lo que había comido me afectaba el estomago, y ello no me dejaba dormir.

Luego de alrededor de una hora, sentí ruidos en la pieza contigua. silenciosamente me levante y me dirigí hacia el baño. al pasar por el dormitorio del lado la puerta estaba entre abierta muy levemente, y la luz del velador estaba encendida. me detuve y cuidadosamente mire sin hacer ruido. lo que vi me dejo perpleja, liza, así se llamaba, estaba chupándole el miembro a gabriel. estaba hincada sobre la cama y el de pie al lado. la tomaba de la cabeza y se la acercaba hacia el con bastante ahínco. él echaba la cabeza hacia atrás y gemía suavemente.

Ella movía su cabeza hacia atrás y hacia delante. de pronto el miembro de gabriel desaparecía completamente en la boca de liza. en realidad no veía de que tamaño era aquel miembro. luego de unas breves sacudidas gabriel saco su miembro de la boca de liza y ahí si lo pude ver, en realidad era de un tamaño bastante grande, semejaba una berenjena, gruesa y negruzca.

Luego de ello liza se tendió en la cama y gabriel se puso sobre ella y apuntalo su miembro a la entrada de su vagina y comenzó a empujar. puso las piernas de liza sobre sus hombros y se dio a metérselo. desde la posición en que me encontraba solo veía cuando gabriel lo sacaba.

Aquella visión empezó a provocar en mi algo que era inusual, es cierto que había leído algunas revistas que mostraban los genitales masculinos y femeninos, pero nunca los había visto en acción. entonces como te decía, algo en mi me hacia creer que aquello era excitante. sentía dentro de mí algo que me decía que me tocara mi cosita. acerque mi mano entre mis piernas y sentí que estaba mojada, lo cual me asusto de sobremanera. entretanto gabriel y liza se movían como locos. gabriel tratando de entrar mas y más y liza abriendo sus piernas para facilitarle la tarea. yo me sentía nerviosa, en realidad temblaba. metí mi mano entre mi calzón y mi cosita y el sentir mi mano allí, fue exquisito.

Liza, jadeaba, pedía que se lo metiera mas, gabriel no amilanaba y empujaba. la cogió de las caderas y la levanto acomodándola de mejor manera para entrar mas adentro. pronto, parece que ya no daban mas, gabriel le dijo a liza que no aguantaba. rápidamente ella se dio vuelta y cogió el miembro y nuevamente lo llevo a su boca y saboreándolo, lo metió totalmente entre sus labios. no me imaginaba como podía caber esa cosa tan grande dentro de su boca. finalmente vi que gabriel tomo a liza de la cabeza y empujo sus caderas hacia su cara y exclamo: ¡uuuuuhhhhmmmmmaaaaaaaaa! luego quedaron acostados el uno junto al otro.

Sigilosamente, me fui a mi pieza, y me acosté, no sin antes pasar nuevamente mi mano por entre mis piernas. era realmente exquisito lo que yo estaba sintiendo. algo me decía que me introdujera uno de los dedos entre los labios de mi vagina. estaba realmente mojada. mi dedo entraba sin mayor esfuerzo. y así, acariciándome, me quede dormida.

Y así, recordándome de aquellos momentos, me sentí excitada, mire alrededor y vi que aparte de los pájaros yo estaba sola. y apoyando mi espalda al árbol baje mis calzones y empece a masturbarme. metía mis dedos entre los labios de mi vagina que estaba mojada ante el recuerdo de esos momentos. quería meterlos bien adentro, para calmar esa excitación. pero realmente nada conseguí. solo apacigüe por unos instantes lo que sentía. hubiera querido tener en ese momento a gabriel a mi lado, pero aunque lo hubiera estado era mayor para mí. de seguro que me habría rechazado primero por tener 18 años y segundo por ser hija de su amigo.

Aun excitada, retome mi camino a casa de mis abuelos. en mi recorrido hacia casa, pensaba en como podría desahogar mis ansias. pero nada se podía hacer.

Unos primos que también estaban en casa de mis abuelos, eran mayores y ellos andaban con unas revistas escondidas, que despertaron mi curiosidad. en un momento en que ellos salieron me di a buscarlas y bajo una de las camas las encontré. al hojearlas casi me morí de la impresión, había allí fotos de mujeres que estaban desnudas en el campo, y que estaban con un asno, en unas fotos, una de ellas pasaba su lengua por ese tremendo aparato y metía su punta entre sus labios. había otra que se tendía sobre una banqueta bajo el asno y pasaba su miembro por entremedio de sus piernas tratando de meterse tamaño instrumento, lo cual considere que era imposible. había otras mujeres que hacían lo mismo pero con un perro. unas le chupaban una cosa roja, saboreándolo, otras se ponían en posición de perras y el perro les introducía su miembro por el ano. realmente después de ver esas fotos quede muy excitada. durante la noche soñaba viéndome en esas posiciones. pero aquello era imposible.

Al día siguiente, me fui a caminar nuevamente, y como nunca uno de los perros de mi abuelo me siguió. llegue nuevamente al cerro en donde había hecho recuerdos. seguí caminando un poco mas y llegue a un bosquecillo bastante denso. tomaba un palo lo lanzaba y cocky salía corriendo a buscarlo. corría detrás de los conejos. ladraba a diestra y siniestra. era juguetón.

Juego de bastante camino recorrido, me senté a descansar. cocky se echo a mi lado y yo lo miraba.

Perro loco, le decía yo, como me hubiera gustado que fueras un hombre para que me ayudaras en mis aprendizajes. él movía la cola como sonriendo. recordé las fotos de la revista y sus fotos. estaba sentada en el suelo con mi espalda apoyada a un árbol y con cocky a mi lado. su cabeza estaba a la altura de mis zapatos y su cola al moverse me golpeaba mi brazo. puse mi mano sobre su lomo y acaricie su pelaje, volvió su cabeza y como que me sonreía. mi otra mano la puse sobre mis muslos. luego la moví hacia mi entrepierna, subí suavemente mi falda y me di a acariciarme sobre mi calzoncito. luego baje el elástico y metí mi mano entre los labios de mi vagina, estaba sintiéndome en forma muy agradable.

Mientras tanto seguía acariciando a cocky, baje mi mano hacia su estomago, y el se queda quietecito, seguramente se sentía agradado por las caricias que le dispensaba. puse mi mano sobre su miembro que estaba aun oculto, y me di a masajearlo suavemente, tuvo un pequeño sobresalto, pero siguió quieto. al parecer se estaba sintiendo muy agradable ya que su miembro empezó a asomar levemente. era una punta roja y puntiaguda. entre mis cavilaciones me preguntaba como aquellas mujeres de la revista podían haber chupado ese tipo de miembro. ¿qué sabor tendría? ¿sería malo hacerlo?

Con las caricias que le proporcionaba, su miembro asomo casi completamente. medía algo así como unos 12 centímetros, estaba húmedo. yo aun no se lo tomaba, solo lo acariciaba por sobre su cubierta. luego de un momento acerque mis dedos y toque su miembro desnudo, estaba mojado, tibio y resbaladizo. a cada caricia mía, este engrosaba más y más. mi curiosidad era cada vez mayor de saber si realmente se podría besar y chupar aquel miembro. me sentía totalmente excitada.

No dudando mas, acerque mi boca a su miembro, y con mi nariz lo olí. no era desagradable. le di un beso y cocky dio un sobresalto que me asusto. me tendí a su lado formando una t. cocky atravesado y yo a lo largo, con mi cabeza cerca de su miembro. me di a besárselo, y luego abrí mis labios y lo introduje. aprisionado entre mis labios, por el interior de mi boca, pase mi lengua por la punta. en realidad no era desagradable. es mas su sabor tenia una sensación extraña. cocky, empezó a mover su vientre muy rápidamente.

A cada movimiento suyo, su miembro aparecía cada vez mas grande. mientras yo se lo chupaba, sentía un líquido en mi boca. cocky jadeaba. y no pudiendo mas se levanto quedando parado bajo mi cabeza. sus movimientos eran similares a los de gabriel cuando se lo estaba metiendo a liza. su sabor ya lo sentía exquisito. pero cocky aparentemente no se iba a conformar con que solo se lo chupara, parece que quería otra cosa, por que con su hocico, hurgueteó entre mis piernas. sabiendo lo que él quería me levante subí mi faldita y saque mis calzoncito. me senté en el suelo apoyando mi espalda en árbol, abrí mis piernas y cocky se dio a pasar su lengua por mi sexo. yo le ayudo abriéndome los labios de mi vagina. era una delicia sentir su lengua acariciando mi clítoris. en realidad ahora me daba cuenta que eso era lo que yo buscaba para calmar mi apetito el día anterior. de pronto cocky acerco su hocico a mi cara y me lamía. trataba de acercar su miembro a mi sexo, pero estaba muy alto. me recordé de la revista y sacándome la faldita, me puse en cuatro patas para ser la perrita que él quería. se monto sobre mí. puso sus patas sobre mi espalda y acerco su miembro el cual me tocaba entre las nalgas. me acomode bien, baje una de mis manos y tome su miembro para acercarlo a mi vagina. al sentir el contacto de mi vagina empujo y empece a sentir como suavemente entraba entre los labios de mi vagina. era tan rico sentir ese goce. baje hacia atrás mis caderas abriendo mas mis muslos. a cada movimiento su miembro entraba mas en mi interior. hasta que ya no pudo entrar mas se dio a moverse rápidamente mientras yo acariciaba mi clítoris. la sensación era fenomenal, lo sentía tan calentito dentro de mí, tan cálido, y cada vez engrosaba más y más.

Mi estado de excitación era tremendo, quería sentirlo mas adentro. sentía que mi liquido se estaba juntado con el de cocky. ya no podía más. en un estremecimiento sin limite sentía que estaba llegando mi orgasmo. lo mismo pasaba con cocky. la diferencia era que su miembro estaba cada vez más grueso, sobre todo su punta, esta abarcaba todo el interior de mi vagina. de pronto empujo con tanta fuerza que sentí como su liquido me estaba mojando toda por dentro. pero la punta de su miembro aun seguía engrosando. pronto me di cuenta que cocky ya no hacia intento por sacarlo dentro de mí. se quedo quieto y yo quise salirme de la posición en que estabamos, pero tampoco pude hacerlo debido a que su miembro no salía dentro de mí. trate de forzarlo pero me dolía. finalmente, nos quedamos así por espacio de unos 10 o 15 minutos en los cuales sentí unos 2 orgasmos mas cuando sentí que el sacaba de mi interior su miembro que estaba totalmente mojado por mis jugos y los propios del.

Por fin había sentido lo que era un orgasmo, y lo había hecho con uno de los perros regalones de mi abuelo. lo había hecho con un adorable pastor alemán que desde ahora cuando viniera a ver a mi abuelo, seria mi más leal compañero.

Se despide ti tu amiga que te quiere y espera tu respuesta lo mas pronto posible.