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lunes, octubre 15, 2007

Mi gemela y yo

Un día de abril, recostada en mi mullido sillón jugaba con mis dedos...me acariciaba mi rostro...tocaba mis ondeados cabellos y de repente observo fijamente mi imagen en el espejo...de ahí provenían unos suaves murmullos...

Y alguien me miraba era mi gemela...pregunté, de dónde vienes tú, dijo:"de tu interior, soy tu otro yo" no salía de mi asombro cuando dijo:"te has olvidado de ser una mujer plena"...plena? pregunté, "sí yo soy la mujer que hay en ti...sexy, caliente, hambrienta...no tengo prejuicios, me encanta gozármelo todo...soy una mujer de verdad y allí en su sillón, se recostó, sentí un gemido, me miró...su lengua mojaba sus labios, sus manos recorrían su cuerpo posándose en sus tetas blancas, pezones rosados y perfectos...untando sus dedos en el almíbar, de un postre sobre la alfombra; los cubría enteros, sus pezones se erectaban...se endurecían y eran como frescas y hermosas frutillas maduras...bajaba su cabeza y jadeaba; su lengua entraba y salía...sus caderas se contorneaban y sus largas piernas bajaban del sillón...

Para abrirse por completo...a la vista quedaba una concha roja, húmeda y brillante...palpitaba, sus dedos avezados se instalaron en ella y como manos de un amante perfecto la tocaba...suave y lento, presionándo y rozando...su clítoris estaba duro y altanero...crecía y su color resaltaba, sus gemidos eran exquisitos, su cuerpo entero subía y bajaba, su lengua no paraba ...jadeaba, el sudor se reflejaba en su piel...estaba caliente, extasiada...su cabeza hacia abajo, sus gestos de placer daban envidia, su concha chorreaba...mojada , rica, brillante y dispuesta, sus movimientos eran más fuertes, sus dedos penetraban su concha caliente cada vez más fuerte...era una puta desbocada...quería sentirlo tood...porque le gustaba...

Su mano tomó un falo de latex...duro y grande...lo rozó en sus tetas suaves y mojadas...su lengua lo mamaba incansable...lo llevó a su concha y lo metió duro...sus gemidos eran fantásticos, su placer me estremecía...su jadeo me producía éxtasis...seguía más y más fuerte...de pronto su cuerpo perfecto se estremeció completo, se vino en un orgasmo tremendo, su gemido fue sublime, sacó el falo de su concha, lo chupó entero, chupó cada uno de sus dedos....languida en el sillón me miró...su sonrisa era de otro mundo...guiño un ojo y se desvaneció....

Yo en mi sillón excitada y perpleja...seguía extraviada, afuera llovía y la calle estaba muy mojada...igual que yo.

domingo, octubre 07, 2007

La prima

Todo empezo en la secundaria tenia 18 años y estaba enamorada de guillermina hasta la prepa, un dia que decidimos salir a un antro me dijo que iva a llevar a su prima a lo que yo no le vi ningun incoveniente, cuando llegue a su casa me habrio la puerta una chava de estatuta media, un rostro divino y un cuerpo que ni se diga. la verdad me quede asombrada ante tanta belleza y asi comenzo todo ella se dio cuenta de como la mire y o me di cuenta de que le gusto que haya visto asi.

Seguimos saliendo las 3 y fue hasta el dia de mi cumpleaños que hubo el primer acercamiento a mi me gustaba mucho, pero yo amaba a su prima, ese dia estuvimos a punto de besarnos pero no se por que no paso.

La verdad me quede asombrada ante tanta belleza y asi comenzo todo ella se dio cuenta de como la mire y o me di cuenta de que le gusto que haya visto asi.

Un dia estaba viendo la tv, cuando sono el telefono conteste y escuche su voz no se que me paso que comenze a sentirme nerviosa con el solo hecho es escuchar su respiracion, fue entonces cuando me dijo que yo le gustaba cosa que al principio no crei pero luego me siguio hablando esa noche no pude consiliar el sueño.

Quedamos de vernos un lunes para ir a desayunar y asi fue ese dia me levant temprano me bañe y me puse la ropa interior mas sexy k tengo fuimos a restaurant de un hotel desayunamos y luego caminamo por la alberca como no habia nadie deicidmos entrar al baño debo de confesar que las piernas me estaban temblando no sabia que iva a pasar comenzamo a besarnos y comenze a mojarme ella solo se dedico a frotarme por encima de la ropa.

El martes que fui a su casa estaba sola ella, vive con su madre solo tiene 18 años entonces subimos al cuarto y comenzo de nuevo esa lucha de lu lengua contra la mia ella gemia con el solo hecho de rozar mi pechos con los suyos entonce me recosto en la cama y desabrocho mi pantalon y lo fue bajando poco a poco descubrio que estba completamente empapada y comenzo a jugar con mi clitoris metia y sacaba los dedos con delicadeza pero con fuerza lo haci perfecto.

El jueves quedamos de vernos en el super llegue un poco tarde ella se veia fenomenal fuimos a dar un paseo por la playa yo me moria de gana de besarla de hacerla mia de rrepente vimos una pozada y sin pena decidimos entrar, ni bien se cerraba la puerta cuando sus labio ya estaban tocando los mios.

Me tiro en la cama y se fue desaciendo de mi blusa poco a poco y de mi sosten tambien me mamaba los senos de una forma que todavia no puedo explicar fue bajando besando todo mi estomago y mojandome cada vez mas por fin llego al cierre del pantalon lo bajo con los dientes eso me exito mucho mas poco a poco me fue despojando de mi bikini hasta k mi raja quedo al descubrierto ardiente implorando que le hicieran algo.

Ella poco a poco meetia sus dedos en mi vagina y los movia de una forma inexplicable me lamia tan rico que me esoty mojando de solo recordarlo metia su lengua y lo hacia con amor, gemia y me decia que era suya lo hizo perfectamente bien que logro que me viniera y ella bebio mi orgasmo.

Yo ya yo aguantaba las ganas de hacerla mia la tire en la cama la bese, bese toda su cara,su cuello,y fue mesabndo cada parte de su cuerpo hasta que por fin tuve su raja en mi cara le bese las pierna y eso hizo que gimiera.

Jugue un rato con su clitoris hasta que me lo pidio casi a gritos y fue entonces cuando meti mi lengua en su parte mmmm que rica estaba esa mujer se movia tan rapido y gemia tan lento me poco a poco aiva sientiendo como comenzaba a exitame otra vez le metis la lengua y los dedos ella se movia muy bien y yo solo la veia disfrutar hasta que se vino y bebi hasta la ultima gota de su orgamo.

Luego comenzo a tocarme los pechos y me encendi otra vez hicimos posicion de tijera que rico se movia esa mujer desde ese dia no dejamos de verno.

Y la amo como nuna antes habia amado a nadie al principio solo teniamos sexo ahora hacemos el amor

viernes, octubre 05, 2007

En el cine

Hace unos días estaba algo caliente y decidi entrar a un cine porno y observar las peliculas que tenian ,(sodoma y gomorra, apenas legal).

En una de estas peliculas hubo una escena que me calento mucho donde una muchacha llegaba de su colegio y se cambiaba para salir de rumba y se probo varias prendas sexuales, al final termino poniendose una caisa que apenas le cubria los senos y se quedo sin brasier y una faldita con unas medias biene cortas y sin nada debajo.

En la fiesta ella estaba bailando y cuanto hombre se le acercaba le levantaba la falda y la manoseaba hasta hacerla llegar a un orgasmo esto sucedio con cuanto pasaba a tocarla ella bailaba de una forma muy sensual y provocativa.

En esta parte de la escena llego un muchacho a mi lado que me vio que me estaba masturbando y me inicio a ayudar un poco y yo le baje la cremallera y le empece a masajear tremenda verga que tenia y al a masajear la mia llevandonos al borde del orgasmo. en este momento una escena era la misma pelada en el baño de hombres fue a orinarpero mientrasestaba orinando mas de un hombre la empezo a acariciar y ella no aguanto mas y empezo a excitarse a tal punto que los hombres quela rodeaban le empezaron a chupar su concha y la llevaron al borde del orgasmo

En este momento con mi compañero de masturbacíón nos excitamos más y yo baje hasta meterme esa verga en mi boca y propinarle tremenda mamada a la cual el reaccion muy complacientemente retorciendose de placer y viniendose en mi boca, ummmm que rico nectar ya en ese momento la pelada fue penetrada por un macho quela hacia gemir a lo que mi amigo respondio mamandomela ahora ami nunca nadie me la habia mamado asi nunca me senti que me subia a las nubes y melllevaba aun muy grande placer hasta que me vine en su boca en esta parte algo que me ayudo tambien a excitarme fue la escena donde la pelada erta clavada por dos hobres a la vez y la penetraban por su chocha y su culito y como gritabna de placer.

Esta historia espero que les guste porque fue mi primera vez que me atrevia a dejarme tocar de otro hombre y me gusto

Masturbación en la ducha

Voy a contaros una historia que me sucedio hace poco y tuvo su origen, gracias a internet, espero que os guste.

Todo empezo un sabado por la noche, habia salido con unos amigos, me habia tomado unas copas y aunque era tarde cuando llegue a mi casa, estaba caliente y no tenia sueño ,asi que entré en un chat erotico a ver si tenia suerte, pense en un nick sugerente, me puse semental, salude y me dispuse a intentar enrollarme con alguna mujer, estaban todas "ocupadas" y cuando me iba a ir, entro tentacion...
hola tentacion, ¿eres h o m?
hola semental, ¿tu que crees?
creo y espero que seas m
acertaste, estoy muy caliente, ¿y tu?
¿tu que crees?
creo y espero que si,
acertaste, ¿quieres pasar a privado?
angie me dijo, que tenia 28 años, ninfomana, multiorgasmica y que estaba muy buena,

Le conteste que yo tenia 30 años, atletico, deportista y con mucha imaginacion, lo mejor fue, que eramos de la misma ciudad, por lo que pense en esmerarme por si habia posibilidades de llevar a la practica lo que hablaramos alli. el unico problemas es que tenia novio, le dije que no era celoso y pense que por intentarlo no iba a quedar, total, no tenia nada que perder y empezamos a charlar.
¿que te gusta hacer?
me pondrias muy cachonda si me vas contando como te masturbas mientras hablamos.

Para no alargarme mucho os dire que nos tiramos media hora, yo le contaba lo que iba haciendo y ella no paraba de hacerse pajas y correrse, cuando terminamos yo habia tenido dos orgasmos y ella seis o siete. nos despedimos y le pregunte que si iba a estar alli el dia siguiente, me dijo que si y estuvimos mas o menos una semana con el mismo rollo, un dia le comente que por que no lo haciamos por telefono, que no hacia falta que me diera el suyo, yo le daba el mio y cuando me llamara le contaba una historia, en la cual el protagonista se masturbaba mientras una mujer le miraba, le parecio bien

Por la tarde me sentaba a escribir y por la noche nos haciamos pajas mientras se las leia, con el tiempo le propuse que nos vieramos y representaramos uno de las relatos, me comento que no tenia intencion de ponerles los cuernos a su novio, le dije que no tenia por que enterarse y que podia condicho y hecho, quedamos esa misma noche en su casa

Y cuando me abrio la puerta me quede alucinado, no es que estuviera buena, es que era impresionante, morena, pelo largo, ojos negros, labios gruesos y sensuales, pecho grande y duro, cintura de avispa y piernas interminables, tenia puesto un body blanco y se le trasparentaban las tetas y el coño, para colmo lo tenia depilado y solo de verla, mi polla empezo a crecer dentro de mis pantalones y ya no paro, hasta alcanzar su maxima longitud, se apoyo en el marco de la puerta seductoramente, sonrio, me miro y dijo..
--- no se como has conseguido convencerme, pero aqui me tienes, confio en que no faltes a tu palabra, ya sabes el acuerdo, tu te masturbas, yo miro, nos corremos y se acabo
--- de acuerdo, no te preocupes, lo que habiamos hablado.¿ cual de las historias te puso mas cachonda?
--- la de la ducha, desde chica me corro de gusto, cuando veo a un tio ducharse, aunque por desgracia, normalmente solo lo puedo ver durante el verano, en las piscinas --- angie, a mi tambien me gusta, es una de mis favoritas
--- pasa, solo de pensarlo me estoy mojando. la segui y pude contemplar su culo, no desmerecia lo mas minimo al conjunto, me entraron ganas de agarrarla, sacarme la polla y follarmela alli mismo, pero habia hecho un trato y por mucho que me costara estaba dispuesto a cumplirlo. cuando llegamos al cuarto de baño, se sento en una banqueta, me puse delante suya y empeze a desabrocharme la camisa poco a poco, de vez en cuando paraba y me acariciaba la polla y los huevos por encima del pantalon, ella no separaba la mirada de mi cuerpo, yo procuraba ir desnudandome muy despacio con movimientos sensuales y sin dejar de observar sus reacciones, sus piernas se iban abriendo y sus pezones se estaban poniendo como piedras, me despoje muy lentamente de la ropa y me quede solo con el slips, mi polla estaba a punto de reventar y se notaba un bulto enorme, me los quite y quede desnudo ante ella, le pregunte que si estaba preparada, me contesto afirmativamente y me meti en la ducha.

me moje, apoye mi espalda en la pared, abri las piernas ,me llene las manos de gel y empeze a masturbarme, lo hacia muy lentamente, pasaba mis manos por el cuello, los brazos, el pecho ,me acariciaba los pezones, el vientre, los muslos y los huevos, estaba lleno de espuma y procuraba tocarme por todos sitios menos la polla, ella mientras tanto se habia abierto completamente de piernas y se habia bajado el body hasta la cintura, con lo que pude contemplar sus pechos, se los cogia con las dos manos y no paraba de apretarselos, como los tenia bastantes grandes, se los llevaba a la boca y se chupaba los pezones, yo le miraba el coño y ella no separaba la vista de mis manos, me di la vuelta, apoye las manos en la pared y me puse a "acariciarla" como si fuera una mujer, moviendo las caderas, simule los movimientos de la penetracion, gimio de gusto, la mire, se habia quitado el body,
--- me gustaria correrme en tu boca y llenartela de leche.......¿quieres?
--- si.......me encanta..... hasta la ultima gota......no pares.....sigue....
--- ven....ayudame.....comeme los huevos....se acerco y se puso de rodillas, separo las piernas y le pude ver el coño totalmente abierto, estaba chorreando, me agarro por el culo, me atrajo hacia ella, saco la lengua y empezo a darme lametazos como una loca, yo aproveche y me puse a sobarle las tetas, la agarre por el pelo y le dije que me los chupara, se los metio en la boca y empezo a hacerlo, habia pensado en hacer durar la paja un buen rato, pero la verdad es que ya no aguantaba mas, me agarre la polla con las dos manos y acelere el ritmo, le dije que se preparara que me iba a correr , levanto la cabeza y abrio la boca, mi capullo le rozaba los labios y me dispuse a llenarla de leche.
--- .....abre bien la boca.....asi.. asi me gusta..... me corro...ahhhhh

Me corri como una bestia, los primeros chorreones de leche le cayeron dentro, pero como no paraba de moverse, le llene tambien la cara y el pelo, no dejo escapar ni una gota, se pasaba la mano por la cara y se lamia los ded os, al mismo tiempo se masturbarba freneticamente, chillaba de gusto y tenia un orgasmo detras de otro. cuando descansamos un poco y como le habia dado mi palabra de que respetaria nuestro acuerdo, me duche, me vesti y le pregunte que si le habia gustado, me dijo que mucho y que siempre habia tenido ganas de hacer algo parecido, pero nunca se habia atrevido, que a su novio no se lo podia proponer, por que era un poco anticuado y pensaba que esas cosas solo lo hacian las putas, me despedi de ella y me fui.

Al dia siguiente me llamo para agradecerme mi actitud y me dijo que en vista de como me habia comportado, la proxima vez que se quedara sola un fin de semana, me avisaria por si queria "ducharme" en su casa. le dije que estaba deseando repetirlo y ... otro dia que tenga ganas de escribir, ya os contare las nuevas experiencias

lunes, septiembre 17, 2007

Leelo y te mojaras

Hola, soy cory, tengo 18 años, me encantan las mujeres y hace poco iba a un centro comercial cercano y conoci a magali una chica de 18 años, de tetas grandes, culo grande y provocativo, me gusto desde que la vi, media hora despues le pregunte si le gustaria acompañarme a tomar algo, me dijo: por que no??.

Despues de unas cuantas copas, le dije que me acompañara a mi apartamento para tomar mas tranquilamente, ella accedio de inmediato y ya estando en el apartamento, puse una peli y me fui acercando a ella y la empeze a besar, ella se puso muy nerviosa y me dijo que no y trato de pararse para irse, entonces yo la agarre por la cintura y le rogue que no se fuera y que se detuviera a mirar una cosa. me subi la mini, baje mis tanguitas y me empeze a frotar el clitoris, y a meterme el dedo, despues le pregunte si ver esto no la excitaba y que si ya lo habia hecho antes, como me dijo que le gustaria aprender

Se sento a mi lado y yo le baje los pants, llevaba una diminuta tanga negra , la corri, con mi dedo le fui excavando su cuca, despues le dije que se relajara y le baje con mi lengua, la empeze a masturbar , mientras con mis manos le cogia sus tetas y le frotaba sus pezones, ella gemia y se estremecia, despues le dije que se quitara todo, ella asi lo hizo y sin yo decirle nada me desnudo a mi, me hizo acostar y se sento en mi cara para que yo le metiera mi lengua en su jugosa cuca y le chupara el clitoris, despues empeze a meter y a sacar mis dos dedos por su hueco, despues de una larga faena ella se fue y todos los dias me masturbo pensando en esa experiencia y pensando en todas las mujeres que me gustaria violar,estoy cachonda, y haria lo que fuera por una mujer

domingo, agosto 26, 2007

Casualidades



La pareja, resguardada por la oscuridad de la noche, se besaba calurosamente en el portal del edificio número sesenta y seis mientras el silencio reinaba en la calle. él, vestido con unos sucios vaqueros y una camiseta de manga corta color rojo, manoseaba los pechos de su novia rudamente, mientras ella, también con pantalones tejanos pero con una blusa de seda blanca, acariciaba su culo. las lenguas se abrazaban en medio de una corriente de saliva que iba de una boca a otra.

Jonas, que así se llamaba, desabrochó el botón de la blusa e introdujo por la abertura su mano derecha, subiendo el sujetador y liberando el hinchado pecho de fabiana. pellizcó el pezón levemente. y lo retorció y lo acarició y lo besó y lo lamió. fabiana, mientras tanto, tenía la mano metida en su bragueta y estaba tocando su polla, descubriéndola y cubriéndola.

Cuando acabó de jugar con sus tetas volvió a besarla, esta vez mucho más apasionadamente que antes, sin duda muy excitado por los juegos que estaba haciendo fabiana en su entrepierna.

La luz del entresuelo, justo encima de ellos, se encendió. era el padre de fabiana, que como era costumbre en él, se levantaba a esperar a su hija cuando veía que pasaban de las cuatro, la hora límite. basta por hoy - dijo fabiana al tiempo que retiraba su mano de la bragueta de su novio - hasta mañana, ya te llamaré. dicho esto le dio un beso de despedida, casto y sin lengua, y entró en el edificio al tiempo que se abotonaba la blusa.

Jonas, con su polla erecta y prisionera dentro del pantalón, se puso a caminar para volver a casa. se sabía la calle de memoria: un videoclub, una frutería, una papelería, un parque... al cabo de un par de minutos, puesto que iba un poco borracho, le entraron ganas de mear y entró en el pequeño parque. el parque tenía un par de columpios, un tobogán, una fuente, varios bancos y estaba rodeado de cipreses y de pequeñas palmeras que prácticamente no dejaban ver la calle. se puso detrás de un banco, sacó su verga y apuntó a los cipreses. al cabo de un minuto seguía sin mear. estaba tan excitado que era imposible. estaba tan empalmado que no podía.

una sombra entró en el parque. caminaba arrastrando los pies y llevaba una cerveza en la mano. iba en la dirección del sitio donde estaba jonas, que estaba tan concentrado en poder mear que no reparó en ella hasta que estuvo a apenas tres metros. entonces él se giró y vio a una joven más o menos de su edad, un poco más alta que él, con el pelo rojo y un vestido negro que tapaba más bien poco. ligeramente sobresaltado se giró hacia el otro lado intentando guardarse la polla, que seguía erecta, en el pantalón.

No te preocupes por mí. - dijo laura- yo también he venido a mear. además, aunque mañana nos encontráramos por la calle no te reconocería porque creo que voy bastante borracha.

Dicho esto dejó la botella en suelo, se subió el vestido mostrando su pubis rojo, abrió las piernas, se agachó y empezó a mear. la orina caía perpendicularmente al suelo, mezclándose con la arena, mientras era observada por los ojos estupefactos de jonas; que desistió de la misión imposible que era guardar su polla y volvió a intentar mear. al acabar, laura cogió un kleenex de su bolso y se lo pasó por sus cálidos y húmedos labios mayores. luego lo tiró y le pegó un trago a la cerveza.

parece que te cuesta mear, ¿eh?.

eso parece

toma un trago de cerveza, dicen que va bien

Jonas cogió la botella y le pegó un largo trago. laura mientras tanto le miraba. debía tener unos veintidós años, era delgado y de estatura normal. el pelo, moreno, lo llevaba más bien corto. la polla la tenía bastante grande, llena de venas y con el capullo tan rojo como el pelo de su cabeza y de su coño. y estaba verdaderamente erecta. parecía que iba a explotar.

Cuando acabó de beber le devolvió la botella y volvió a cogerse la polla. la cubrió y la destapó varias veces, haciéndose una paja muy lentamente. ella, que no podía aguantar más sin hacer nada, dejó la cerveza en el suelo, se acercó a él y se puso detrás, rodeándole con los brazos. le desabrochó el pantalón y se lo bajó. con la mano izquierda le cogió los huevos y con la derecha la base del hinchado miembro. él no protestó, sino que continuó moviendo la piel de la punta. entonces ella empezó a agitar bruscamente la mano, de manera que él tuvo que sacar la mano y dejarla hacer. laura no subió la mano, sino que siguió agitando, pero únicamente con dos dedos, con lo que la paja podía durar eternamente. no fue así porque laura paró de golpe. entonces le rodeó y se puso delante. vamos a ver si te ayudo a mear - le dijo; e inmediatamente se metió el caliente miembro en su boca. empezó a chupar, moviendo la cabeza hacia atrás y hacia delante, mientras jonas la acompañaba con las manos en su cabeza. las sacudidas duraron poco, ya que paró y, sacándosela de la boca, empezó a lamer la punta, haciendo hincapié en la pequeña rajita por donde, sin ninguna duda, saldría ese esperma que tanto le gustaba. jonas, habiendo llegado casi al límite de su aguante y teniendo a la chica arrodillada, no podía hacer nada para que fuera más rápida; solamente podía tocarle el pelo de la cabeza y respirar, cada vez más intermitentemente.

Laura, que intuía cerca el final, volvió a meterse la polla en la boca y volvió a succionar compulsivamente. jonas ya casi estaba. sentía como su polla se hinchaba a cada movimiento y notaba el líquido que quería salir. se acercaba cada vez más. laura notó que la siguiente sacudida iba a ser la última y entonces cogió los huevos con una mano y con la otra empezó a masturbarle, mientras besaba el glande, recibiendo así esa cálida inundación en su garganta. jonas estaba tenso y se liberaba, dejando escapar un sencillo oh.

Después de unos segundos, al volver al mundo real, jonas miró a la chica para ver como se incorporaba. entonces ella le miró; y con la mano se limpió una gota de semen que tenía en la barbilla, lamiéndosela después. laura le sonrió y dejó caer por el brazo uno de los dos finos tirantes que aguantaban su vestido, dejando al descubierto un pecho pequeño con un pezón firme del mismo color que su pelo: rojo intenso. jonas alargó la mano y lo acarició con los dedos; comprobó que estaba tan duro y caliente como, otra vez, su polla.

Laura dejó que le acariciara las tetas un poco, lo justo para ponerla algo más cachonda de lo que estaba, pero rápidamente se levantó la falda tal como había hecho al llegar al parque y caminó hasta el banco que tenían a escasos metros. era un banco formado por finas maderas horizontales que le daban una vaga forma de ola y prácticamente dos zonas para sentarse: una pequeña en la cresta y otra, la normal, en su base. laura, que estaba detrás del banco, se dobló hacia delante, apoyó su vientre en la cresta del banco, puso sus manos en el asiento y abrió bien las piernas. jonas la había seguido con la mirada. ahora veía un coño invitándole a entrar al que no se le podía decir que no. llegó hasta ella con la verga bien tiesa. con las manos abrió la flor que se le mostraba y entró. el calor se apoderó de él. la cogió de las tetas y empezó a embestirla como un animal. ella gemía a cada sacudida, le pedía más fuerza, culeaba hacia atrás, le insultaba; él resoplaba y le apretaba las tetas, le tocaba la cara, le metía el dedo en la boca. todo hasta que llegó el momento de la explosión, de la última culada, que los unió, más si cabe, como dos animales: pecho contra espalda.

El primero en moverse fue jonas. se apartó de ella y fue hasta los cipreses que rodeaban el parque. empezó a mear, al fin. el líquido regaba los árboles y el pensaba en lo sucedido. detrás de él estaba una tía que no conocía de nada pero que se la acababa de follar. mejor dicho ella se lo acababa de follar. no obstante eso no era lo importante. lo importante era que él tenía una novia cojonuda desde hace un año y por primera vez le había puesto los cuernos. algo que no tenía que haber hecho

Cuando jonas se apartó de laura ella se incorporó de nuevo. se puso bien el vestido, bajándose la falda y poniendo en su sitio los tirantes, y recogió el bolso del suelo. se apoyó en el banco y se encendió un cigarro mientras miraba el culo de su amante. cuando acabó de mear se subió los pantalones y se acercó hacia ella. le pidió un cigarro y le preguntó el nombre. por curiosidad. hablaron un poco pero cuando ella se acabó el cigarro, le dio una tarjeta con su teléfono, le dijo que la llamara cuando quisiera y se despidió.

Salió del parque y caminó hacia su casa. iba prácticamente serena porque, aunque había bebido bastante esa noche, estaba bastante acostumbrada a la bebida. le había dado esa excusa a jonas porque sabía que si le decía que mañana no se acordaría de nada, sería más fácil para él follársela. así que, caminando, fue llegando a la papelería, a la frutería y para finalizar al videoclub. justo al lado vivía ella, en el edificio número sesenta y seis.

Abrió la puerta del portal y subió en el ascensor hasta su piso, el ático. salió del ascensor y se encontró a la chica que vivía en el entresuelo sentada al lado de la puerta de su piso. tenía los ojos llorosos y el rostro compungido. no había hablado muchas veces con ella pero, dadas las circunstancias, creyó oportuno hacerlo. se saludaron y ella, con la voz entrecortada y parando varias veces para sollozar, le contó que su padre la había echado de casa después de una larga discusión. laura le dijo que, si quería, podía pasar la noche en su casa, que había sitio de sobra. ella aceptó, asegurándole que sólo sería esa noche, que todo se solucionaría al día siguiente.

Entraron y fabiana se acomodó en el tresillo gastado que había a un lado de la habitación. no había muchas cosas más, sólo una nelaura, una televisión, una mesa con tres sillas, un armario, una cama de matrimonio y una cocina. todo daba la impresión de ser muy viejo. lo que más llamó la atención a fabiana es que el piso sólo tenía esa habitación y un lavabo, cuando la suya tenía tres, un comedor y un lavabo. se lo comentó a laura y esta le contó que el anterior inquilino hizo tirar todos los tabiques en un ataque de inspiración. era artista o algo por el estilo.

Laura fue a darse una ducha, invitando a fabiana a coger una cerveza de la nelaura. prácticamente era lo único que tenía: cerveza y alguna lata abierta, según pudo comprobar. cogió una y le pegó un trago. se sentó en el sofá.

Oía el ruido del agua y no podía dejar de imaginarse a laura desnuda, enjabonándose. vertió parte de la cerveza por blusa y empezó a blasfemar en voz alta. simulando estar muy indignada y pidiendo mil perdones, entró en el lavabo. laura no se asustó, simplemente se extrañó un poco.

Fabiana empezó a limpiarse la blusa, disgustada porque la cortina de la ducha no la dejaba ver a laura. pero, mientras intentaba limpiarse, se le ocurrió cogerle la toalla y dejarla donde había visto que ella la había cogido. encima de una de las sillas. así lo hizo, cogió la toalla y la llevó a la gran habitación. después se sentó en el sofá a esperarla.

Laura, que se había dado cuenta de la estrategia de la jovencita, decidió seguirle el juego. salió desnuda y se apoyó en el marco de la puerta. fabiana la miró. se fijo en sus pechos pequeñitos y en su coño arregladito. también en su silueta estilizada y en sus pómulos, preciosos. laura cruzó una pierna por encima de la otra y le pidió que le acercara la toalla. fabiana, contenta pero sorprendida por el rumbo que había tomado la noche, cogió la toalla de la silla y fue a su encuentro. al llegar a ella, laura alargó la mano para coger la toalla, pero fabiana se la apartó sonriendo maliciosamente.

Y es que fabiana ya había decidido no cortarse un pelo. empezó a secar a laura con la ajada toalla que tenía, primero secando el corto pelo y segundo su linda cara. luego bajó un poco más para rodear sus pechos con ambas manos, hasta el momento protegidas por la toalla. cuando creyó que ya estaban bien secos se acercó un poco más a ella y puso la toalla alrededor de la cintura. estaban cara a cara, laura abrió un poco la boca y alargó la lengua. fabiana la mordió con los labios y se besaron tórridamente. la toalla cayó al suelo.

Abrazadas como estaban caminaron hasta la cama. fabiana tiró a laura y se puso a horcajadas sobre ella. dobló su espalda y empezó a comerle las tetas. luego bajó hasta llegar a su pubis y empezó a jugar con sus pelos, teñidos del mismo color que el pelo de la cabeza. los enroscaba y los estiraba, a lo que laura respondía con leves gemidos, provocados por el jueguecito y porque, además, fabiana había empezado a meter un dedo en su apreciado coño.

Fabiana se salió de encima de laura y le subió las piernas, se las separó y se las dobló hasta apoyarlas otra vez en la cama como si fuera una parturienta. ahora podía ver el coño perfectamente. lo abrió un poco con los dedos para admirarlo en todo su esplendor y acercó su lengua. primero le lamió la ingle y luego entró dentro del conejito. movió la lengua con rapidez, sintiendo ese sabor y ese olor tan especiales. laura estaba ya prácticamente ida, gemía y gritaba de placer, movía el torso espasmódicamente. el clímax llegaba. fabiana la sujetó fuertemente por los muslos y todavía subió más el ritmo de su lengua. laura arqueó su espalda y gritó de placer.

Fabiana se levantó de la cama y fue a por dos cervezas. le dio una a laura, que estaba ya sentada, y le pegó un suave sorbo a la suya. laura acabó la suya de un trago y empezó a mirar a su acompañante. todavía estaba vestida y la blusa mojada estaba pegada a sus pechos. desabrochó los pequeños botoncitos dorados se la quitó. los sostenes eran transparentes y dejaban entrever sus pechos. eran más grandes que los suyos y también más bonitos pese a que tenía los pezones demasiado grandes para su gusto. los liberó y dieron una sorprendente lección de firmeza, quedándose firmes mirando a laura. fabiana pegó otro trago de cerveza, esta vez dejándose caer hacia atrás para que laura pudiera quitarle los tejanos con facilidad. así lo hizo, le desabrochó los pantalones, se los bajó y los tiró por la habitación. lo mismo sucedió con las bragas.

Dos bellezas desnudas encima de la cama. una, rubia y más rellenita, estaba bebiendo cerveza y la otra, de pelo rojo teñido, estaba tumbándose boca arriba, esperando que la otra uniera su coño con su boca. no tardó mucho. la rubia abrió sus piernas y puso sus labios y sus flujos justo encima de su cara. laura lamió como si fuera un perro. también mordisqueó suavemente. todo para que su hembra gozara plenamente.

Su hembra, fabiana, bebía cerveza mientras sus pechos y toda ella saltaban llenos de placer. a veces, en uno de los saltitos, la cerveza caía y llegaba a la cara de laura, mezclándose con los flujos que estaba saboreando. no le importaba en absoluto, más bien la animaba a lamer más deprisa porque le recordaba que todo lo que hacía alguien lo disfrutaba encima de ella. de esta forma fabiana llegó rápida al orgasmo, provocando su delirio y tirando la botella de cerveza contra la pared, estallando al mismo tiempo que su máximo placer.

Fabiana se despertó pocas horas más tarde, cuando el sol estaba a lo alto del cielo, abrazada a laura, todavía dormida. le dio un beso y se levantó. fue hasta el teléfono y se apuntó el número, segura de que lo necesitaría. se vistió y bajó a su casa.

Comprobó que sus padres no estuvieran y entró en casa. se desnudó y se metió en la ducha. mientras se enjabonaba pensaba en lo que había hecho. hacía mucho tiempo que le atraía su vecina pero era un amor platónico, porque a ella quién de verdad le gustaba era su novio, jonas. no sabía como hacía escasamente seis horas se había lanzado de aquella manera y había estado haciéndolo con ella. y además se había anotado el número de teléfono.

Decidió que lo mejor sería llamar a su novio y, aprovechando que sus padres se habían ido a pasar el sábado y el domingo fuera, decirle que viniera a estar con ella el resto del fin de semana, para intentar olvidarla. se acabó de limpiar, se secó, se perfumó y llamó a su novio.

Al cabo de veinte minutos estaban los dos tumbados en la cama semidesnudos. ella llevaba unos sujetadores blancos y el pelo recogido en una cola de caballo. él, que estaba comiéndole el coño, vestía una camiseta blanca holgada y unos calzoncillos negros.

Fabiana estaba un poco cansada después de lo de anoche y le apartó la cabeza. se levantó y le quitó la camiseta. con la boca y un poco de ayuda de sus manos le bajó calzoncillos. empezó a masturbarle de la forma que tanto le gustaba, cubriendo y descubriendo su glande muy lentamente y apretándosela fuerte.

Jonas no estaba disfrutando como en otras ocasiones. pensaba en lo de anoche, en ese polvo furtivo con laura en el parque. cada sacudida le recordaba a ella y no a fabiana.

Jonas la detuvo. se puso de rodillas, como estaba ella, y la besó. magreó sus grandes tetas y la tumbó. le metió un poco sus dedos en el coño y luego la penetró. empezó a empujar como había hecho tantas veces pero no era lo mismo. ni para él ni para ella.

Ambos sabían que algo no funcionaba bien entre ellos, pero se corrieron. apoyados en la cabecera de la cama se encendieron un cigarro y él la abrazó. ella puso la televisión. había una señora hablando de una vez que ella y su marido hicieron un trío con otra chica.

¿tú me quieres? - dijo él

sí, ¿y tú?

por supuesto. - hizo una pausa para coger aire - ¿crees que un trío sería la solución?

no sé. de todas formas yo no me veo en la cama con otra mujer.

pero con una amiga tuya de confianza quizá sí, ¿no?

mis amigas te odian.

¿y con una puta?

no creo que solucionáramos nada.

Es verdad. ¿sabes qué? mejor buscar otra solución. nunca encontraríamos una persona con la que los dos estuviéramos a gusto y que le gustáramos ambos.

domingo, abril 22, 2007

Juegos al despertar

Abro los ojos y las primeras luces del día iluminan nuestra habitación. un tenue resplandor atraviesa las cortinas. duermes a mi lado y tu rostro se parece al jovenque fuiste, al mirarte reconozco las facciones en blanco y negro de un joven en una foto, siento una inmensa ternura hacia ti, lucho por mover los primeros músculos de la mañana, ¡qué fatiga! extiendo mi mano hacia ti y la apoyo sobre tu pecho. siento el palpitar sereno de tu corazón que es mío y mi mano sube y baja al compás de tu respiración. tú duermes y yo sueño.

Sueño con la locura de tenerte a mi lado y volver a la vida junto al tibio calor de tu cuerpo dormido.

Acaricio tu pecho y entretengo mi dedo índice jugando con uno de tus pezones, girando en círculo sobre él como si fuera una bolita de plastilina. enredo mis dedos entre tu vello y sigo su recorrido hasta tu vientre. adoro desmayar mi mano en esa tierra de nadie entre tu ombligo y tu sexo. parece que la suavidad es especial allí. miro tu rostro dormido y veo al joven de la foto, sueño que es a él a quien acaricio y por eso busco la máxima suavidad que la piel de un hombre adulto ofrece, paso mis dedos por la mata áspera de vello de tu pubis y alcanzo por fin tu pene en reposo.

Ahí encuentro la piel suave de joven: en el tronco de tu polla, antes de llegar a su cabeza. atrapo entre mis dedos esa colita blanda y pequeña, promesa de un futuro de esplendor y de placer, me gusta acariciarte el pene mientras duermes. cuando estás despierto, rápidamente reaccionas y tu sexo crece, perdiendo yo mi juguete. me gusta atraparlo entre mis dedos índice y pulgar y agitarlo de un lado para otro, inclinándolo hacia los lados, para que caiga por su peso. acaricio su piel suave y te veo joven, débil, indefenso.

Con mi mano allí, espero tu reacción. sé que durante el sueño, justo antes de despertar, tendrás una erección lenta y fuerte. la espero con ansia. tu verga nunca alcanza esa dureza cuando yo te excito intencionadamente. por eso me gusta esperar despierta el prodigio de tu potencia al máximo. te destapo para poder contemplar la progresión. cómo vibra con pequeñas sacudidas -como si fuesen escalofríos-, y cómo comienza a crecer; cómo el prepucio se queda atrás, incapaz de mantener esa cabeza roja e hinchada, caliente como nunca. este eres tú, mi amor, y sé que sólo puedo contemplarlo cuando estás dormido. por eso no me importa desvelarme.

Suena el despertador. gruñes. y te das la vuelta hacia mí, dando la espalda a ese infernal pitido que tanto te molesta. yo vuelvo a buscar tu sexo, erguido al máximo, provocativo, desafiante. comienzo un masaje lento. agarro con tres dedos tu verga y subo y bajo tu prepucio, tapando y destapando la cabeza. imagino tu cara de joven en blanco y negro, que hace pompitas con los labios hacia fuera y los mofletes hinchados.

Gruñes otra vez, pero es de gusto. te tumbas boca arriba para facilitarme la tarea. yo te estimulo despacio, muy despacio, disfrutando de la dureza y la suavidad. aún no has abierto los ojos. me gusta amarte en la penumbra, viendo siluetas, completando con la imaginación lo que apenas logro ver. me he arrodillado entre tus piernas. ahora ya agarro con toda la mano tu polla en erección y te la sacudo con violencia y rapidez, viendo tu cuerpo agitarse. tú sólo gruñes; eres incapaz de modular palabras. deseas el orgasmo, el máximo de placer y que brote la fuente que yo provoco. yo me empeño con ánimo en hacerte gozar y que comiences la jornada con alegría. pero sabes que no todo está garantizado.

Se enciende mi radio-despertador con la voz estridente de la mujer que cuenta las desdichas internacionales. sueltas el aire de golpe, vaciando tus pulmones en un instante. sabes que todo está perdido. yo tengo mis normas: cuando se enciende mi radio-despertador, todo acaba; si se enciende antes de que llegues al orgasmo, te jodes. así ha sucedido hoy.

domingo, abril 15, 2007

El mi obsesion

No recuerdo exactamente cuando comenzo todo. yo deberia de tener unos 18 años. mi descubrimiento de sexo, de mi propio sexo ya habia comenzado, aunque no con mucha fuerza. pero el fue quien acelero todo el proceso. y quien es el?. el es el novio de mi hermana mayor.

Somos tres hermanas, yo soy la mediana y mi hermana mayor me saca 4 años y yo saco 2 a la pequeña. vivimos en un barrio medio de madrid. mi juventud ha sido normal, estudios, amigos, quizas he salido poco y no he visto demasiado mundo, pero esa es otra historia. hasta que le conoci a él, los chicos me habian interesado más bien poco y del sexo sabia lo justo lo que lees por ahí y lo que te cuentan, es decir poco y mal.

Mi cuerpo si que lo habia descubierto ya, como creo que pasa a todas las adolescentes. de manera casual poco a poco vas sintiendo curiosidad por tus partes intimas, en la ducha y sobre todo en la cama. casi como por casualidad me empeze a acariciar y viendo lo bien que estaba eso, seguia y seguia, hasta que tuve mi primer orgasmo, fue un poco fuerte porque yo dormia con mi hermana pequeña y la primera vez pegue un buen grito y me hermana se desperto, sin embargo tampoco me tocaba a menudo, a lo mejor en una dia lo hacia un par de veces, como que pasaban semanas y no lo hacia. poco a poco fui descubriendo mi cuerpo, las parte de él que más placer se producian, como acelerar el orgasmo, como retrasarlo. la verdad es que a veces me pasaba horas acariciandome, pero es casi más por conocer hasta donde podia llegar que por el placer en si mismo. sin embargo solo me tocaba mis partes, es decir los labios, el clitoris, la entrada de la vagina, pero nunca llegue a meterme un dedo ni nada por el estilo, eso era demasiado.

En estas circunstancias fue cuando le conoci a el. recuerdo perfectamente cuando le conoci. fue en la estacion de cercanias de renfe, yo venia de comprarme ropa del centro y me encontre a mi hermana y su novio sentados en una banco de la renfe, cuando me dio un beso en la mejilla, senti un escalofrio por todo el cuerpo, estuvimos hablando un poco, me parecio simpatico y guapo, pero yo habia sentido algo más, no se que era en ese momento, pero esa noche en la cama, pensando en él me excite mucho, me moje las braguitas enteras y por primera vez me toque pensando en él, a partir de entonces le veia más, en la renfe, en el portal de mi casa, por el barrio, siempre con mi hermana, mi pasión, mi obsesión con él seguia creciendo, no sabia porque, pero me sentia atraida hacia él, pero ademas en el sentido más sexual de la atracción, me masturbaba a diario pensando en él, en las cosas que podia hacerme, de masturbarme ocasionalmente, pase a hasta 2, 3 y más veces al dia, sentia un deseo, casi una obsesion, tampoco fue una cosa de la noche a la mañana, poco a poco, como cada vez le veia más fue creciendo mi pasion, era algo progresivo pero clarisimo.

Por el de ser una chica con una actividad sexual normal, pase a convertirme en una obsesa, solo pensaba en estar sola y tocarme y a veces no podia ni esperar, llego a ocurrirme de estar en el metro y entrarme una calentura tremenda y tener que irme a un vagon vacio y alli bajarme un poquito la cremallera del pantalon meterme los dedos por dentro de las bragas y acariciarme el botoncito del clitoris hasta correrme, no tardaba mucho solia esperar hasta estar totalmente humeda y entonces cuando me tocaba en 1 minuto ya me habia ido. esto me paso varias veces, pero tambien por ejemplo me paso en tiendas de ropa en los probadores cuando me metia y me desnudaba me entraban ganas de tocarme y asi lo hacia, incluso con mar ganas debido al morbo de pensar que afuera habia gente si enterarse de lo que hacia, mi problema es que cuando me estoy tocando jadeo y grito mucho, por lo que en estas circunstancia tenia que controlarme o incluso como en los probadores meterme algo de ropa en la boca para que no se me oyera.

En esta epoca tambien me masturbe en los servicios de mi universidad, porque lo que me pasaba es que en esas clases aburrida se me iba la cabeza y solo pensaba en el y en el sexo y me entraban unas ganas de tocarme locas y esperaba hasta el descanso para irme a los servicios bajarme los pantalones y la bragas y de pie tocarme salvajemente, igual lo hice en servicios de bares, pub y discotecas, aunque en la universidad me paso mucho, otro obsesion que me dio es que como me ponia empapada en cualquier parte tenia la idea de que como yo suelto mucho flujo huele muy fuerte a mujer y pensaba que la gente se iba a dar cuenta de lo que me pasaba. y cierta razon tenia, porque por ejemplo, una vez me calente mucho en la renfe y la chica que estaba enfrente mio me miro justo cuando empece a desprender ese olor a mujer excitada tan caracteristico, incluso intui una sonrisa de complicidad en su cara, esto me paso varias veces, casi siempre con mujeres que estan más acostumbradas a ese olor pero incluso con algun hombre, lo cual me daba más verguenza.

Mientras tanto seguia viendo a el bastante, lo cual me gustaba porque mantenia viva en mi esa pasion, sin embargo, la obsesion de los primeros meses paso, pero seguia masturbandome a diario y haciendolo pensando en él.

jueves, abril 12, 2007

En el coche

Soy una mujer morena de piernas muy bonitas un buen culo y unos pechos grandes y redondos esto fue lo que paso cuando conoci a mi ahora novio espero y les guste.

Era el 29 de junio y un amigo me pidió que lo dejara utilizar mi computadora ya que la suya se había descompuesto. le dije que si y entonces el enseguida vino a mi casa toco la puerta y estaba tan guapo como siempre. le pregunte si venia solo pero no contesto, le ofrecí un vaso con agua y me dijo que si ,cuando llegue el estaba revisando sus cuadernos a ver que era lo que tenia que buscar me senté junto a el y le dije toma tu vaso de agua el lo agarro y me dijo ¿puedo pasar a la computadora? y le dije -si esta allá en mi cuarto-…-ven- el estaba nervioso pues es muy tímido yo lo agarre de la mano mientras el con la otra sostenía el vaso de agua le dije si quieres deja el vaso en esa mesa lo dejo pero en eso no se que pensaba y le di un beso el no dijo nada nomás me agarro de la cintura y me dijo que si lo ayudaba yo acepte;

Estábamos muy bromistas jugando, en eso el de accidente me toco un seno yo me empecé a reír pero el se lo tomo muy enserio y me seguía tocando yo le dije que ya no quería jugar y el solo me dijo que yo le gustaba .estábamos buscando esas cosas cuando el me dijo oye, ¿te masturbas? yo le dije ¿por que lo preguntas? y el me dijo pues es curiosidad en eso me empecé a poner muy caliente y le dije que si todos los días pensando en hombres desnudos con penes gruesos el se rió mucho y me empezó a tocar las piernas

Entonces le dije mejor otro día nos cojemos, el solo se quedo viéndome y de ahí no paso nada pasaron 2 o tres semanas y el me invito a un concierto de unos amigos había terminado el concierto y el me dijo que si me quería ir a la casa eran apenas las 10 y le dije me dejaron llegar a las 3 de la mañana fuimos a jugar billar pero yo estaba muy caliente y un poco pasada de copas que lo empecé a besar duramos mas de 10 minutos besándonos!! entonces el me dijo que le gustaba mucho y me sentó en sus piernas me desabrocho la blusa y me toco los pechos me daba un poco de vergüenza que todos los hombres me estuvieran viendo, entonces le dije que porque no mejor nos íbamos a otro lugar nos fuimos a su carro y el me quito la falda y el brasier me acariciaba los pechos y las piernas mientras yo lo seguía besando como loca el me empezó a masturbar y yo solo gemía y gemía el paro por un momento y me dijo chupamela anda yo nunca había chupado un pene y le dije que no que no sabia , el me agarro las manos y me las puso encima de su pantalón sentía su pene erecto y le dije que me gustaba el solo gemía, desabrocho su pantalón y bajo sus bóxer yo empecé a jalar su pene con timidez y el me dijo así no!, hazlo con fuerza me sentía excitada pero un poco asustada que le dije hazme tuya de una vez, el se acomodo su pantalón se bajo del carro y me dijo vamos a la parte de atrás no sabia lo que había dicho pero estaba segura de que iba a doler.

Baje muy asustada del carro y pensé en decirle que no, pero el me gustaba tanto que no me importaba lo que pasara, asi que lo hice el me tomo de la cintura y antes de desabrochar su pantalón me dijo no tenemos preservativos ¿qué hacemos? yo le dije no se…no te vengas dentro de mi y antes de terminar de decir eso ya estábamos cojiendo como perros en celo el estaba muy excitado pero yo tenia miedo de que nos viera alguien, entonces le dije vamos a otro lugar el me dijo aquí nadie nos ve esta solo, entonces me acostó y me abrió las piernas yo le pregunte que iba a hacer y el solo me dijo cierra los ojos empezó a acariciar muy delicioso mi clítoris con su lengua mientras me apretaba un pezón yo casi tenia un orgasmo cuando sentí que el me echaba su semen en mi estomago eso me hizo venirme y grite tan fuerte que creo y se escucho por toda la calle terminamos y el me vistió yo lo besaba aun con mucha pasion ,el me dijo que era muy linda con el y que le gustaba mucho yo estaba muy cansada y le dije que yo tambien pero creo que me dormí llegue a mi casa y no recuerdo como fue que pude llegar asta mi cama

Solo se que ahora que somos novios casi a diario estamos cojiendonos si no es en su departamento es en mi casa o en la escuela o en el coche.

lunes, abril 09, 2007

El don

La casa no era muy grande. una más entre las muchas de aquella urbanización a las afueras. pero era agradable a la vista. el lugar tampoco estaba mal. parecía tranquilo. a pesar de ser media mañana, no se veía un gran movimiento de gente.

Me acerqué a la puerta principal, sin dejar de asombrarme de lo hermosa que podía ser una casa si se decoraba sin demasiadas pretensiones. pero mi trabajo allí no era admirar la belleza del entorno, sino otra muy distinta. tomando una gran bocanada de aire, no porque necesitara hacer acopio de valor, sino porque me gusta respirar el aire puro cuando me alejo de la ciudad, llamé a la puerta.

Al cabo de unos momentos, una ojo apareció ante la mirilla, escudriñándome. con un apagado grito de reconocimiento y de sorpresa, la puerta se abrió mostrando a una morena ama de casa, rondando la treintena de años, que vestía un chandal azul y llevaba una toalla en la mano. su pelo estaba mojado. sus ojos reflejaban la misma sorpresa que su voz no había podido ocultar a través de la puerta.

- ¡nicolás! dios mío. ¿que haces aquí? con una sonrisa, me encogí de hombros. - pasaba por aquí, y se me ocurrió entrar a hacerte una visita. - pero... pero... - apenas podía articular ninguna palabra - ¿como se te ha ocurrido venir sin avisar? - estaba en la ciudad por un asunto de negocios. he terminado pronto y he pensado en venir a veros - su rostro mostró una leve sombra de culpabilidad cuando notó el énfasis que había puesto en la palabra "veros" - y por lo visto no he venido en buen momento. llevo cinco minutos en la puerta y todavía no me has invitado a entrar. - no seas tonto - dijo apartándose a un lado para dejarme pasar - lo que ocurre es que me he quedado tan sorprendida que hasta se me ha olvidado ser cortés. pasa, ya sabes que estas en tu casa.

Cerró la puerta y me dio un beso de bienvenida en la mejilla. al hacerlo, pude comprobar que la chaqueta del chandal apenas estaba abrochada. la parte superior se abrió cuando se movió para besarme. no llevaba sujetador. su seno parecía firme y muy apetecible. ella, al darse cuenta de que la estaba mirando, se sonrojó y subió la cremallera. - ¿te apetece tomar algo? - apenas hace un rato que he almorzado. pero gracias de todas formas. se la veía nerviosa. apenas sabía que decir o que hacer. dudaba entre darme la mala noticia en el recibidor, o esperar a que estuviéramos en el salón. finalmente, decidió esperar. - pasa al salón y siéntate en el sofá. yo subiré a ponerme algo mas decente y bajaré en seguida. si cambias de idea, la cocina está al fondo. en la nevera encontrarás refrescos fríos. sírvete tú mismo.

La miré mientras desaparecía escaleras arriba. a pesar de que un chandal no puede considerarse una prenda demasiado erótica, la verdad es que el que ella llevaba era muy ajustado. su trasero no estaba nada mal llenando completamente la tela que lo recubría. era firme y parecía duro. por lo visto seguía realizando ejercicio físico todos los días. probablemente, acababa de llegar de correr y se había duchado apenas hacía unos minutos. entré en el salón. no era demasiado grande, o tal vez era un efecto óptico producido por la gran cantidad de muebles que estaban distribuidos por toda la habitación, entre los que destacaban tres sofás, dispuestos en forma de "u", con una pequeña mesa en el centro. hacía las veces de salón y sala de estar al mismo tiempo. no tenía sed, pero me levanté y fui a la buscar algo en la nevera, más que nada para pasar el rato mientras esperaba. al cabo de unos minutos de volver al salón, la escuché bajar las escaleras. entró y se sentó justo enfrente de mí.

Comenzamos una conversación de circunstancias. me preguntó sobre el motivo de mi visita a la ciudad y se interesó por mis negocios. seguía nerviosa. tenía las manos cruzadas y apoyadas sobre las piernas. no dejaba de frotárselas para secarse el sudor. mientras hablábamos de tonterías y esperaba a que se decidira a contarme lo que yo ya sabía, me entretuve mirando la ropa que había elegido. llevaba falda. no demasiado larga, pero tampoco era una minifalda. no llevaba medias. no se había molestado en ponérselas para estar en casa. me decepcioné un poco, puesto que unas medias, sobre todo si son negras, cubriendo las piernas de una mujer, son el mejor afrodisíaco que conozco. a pesar de todo, sus piernas eran preciosas. el ejercício diario les sentaba divinamente. en la parte de arriba llevaba un sueter de lana, no demasiado grueso. ya no hacía la calor del verano, pero era media mañana y el sol lucía en la calle. el sueter, como casi todas las prendas que la había visto vestir en las pocas veces que nos habíamos encontrado, era muy ajustado. sus pechos resaltaban bajo el amarillo de la lana atrayendo continuamente mi mirada. ella lo sabía, y eso la hacía sentir aún más incómoda y nerviosa. finalmente se decidió a contarme la verdad.

- nicolás, no sé porqué todavía no me has preguntado por orlando, pero antes de que lo hagas, he de decirte algo. hemos tenido ciertos... problemas y nos hemos separado. esta misma semana lo he echado de casa. las cosas han ido deteriorándose entre nosotros en los últimos meses. ya no éramos la pareja feliz que tu conociste. ya sabes lo dominante que es orlando. al fin y al cabo, fuisteis compañeros de universidad y muchas veces os habéis reido de su caracter en aquellos tiempos. pues no ha mejorado desde entonces. le gustaba obligarme a... hacer cosas contra mi voluntad, y yo no soy el juguete de nadie. mi vida era casi un infierno. hasta que ya no he podido soportarlo mas. un incómodo silenció siguió a sus palabras. poco despues de comenzar a hablar había bajado la mirada hacia el suelo y seguía con los ojos fijos en ninguna parte. orlando era mi mejor amigo, aunque apenas nos veíamos un par de veces al año, y ella me estaba diciendo que era un pervertido. se sentía muy incómoda. podía sentirlo, pero nada de lo que yo dijera la haría sentirse mejor. aunque tampoco era esa mi intención. - no te sientas mal, gimena. ya lo sabía. - ¿¿lo sabias?? pero, ¿como...? - esta misma mañana he estado hablando con él. - ¿y porque no...? - es una historia un poco larga. tranquilizate y déjame contártela, por favor. podía ver la irritación en su cara. se sentía como si le hubiese estado tomando el pelo. - ... y te habrá pedido que hables conmigo para que le perdone, ¿no? el tono de irritación en su voz era patente. - no exactamente. por favor, déjame acabar de hablar. se levantó del sofá, furiosa. - mira nicolás, no sé lo que te habrá contado, pero nuestros problemas no son asunto de nadie más que de nosotros. tu no puedes comprenderlo. eres hombre y supongo que te pondrás de su lado, y no estoy dispuesta a... - gimena - mi voz era suave - siéntate, por favor - y al mismo tiempo "empujé" con mi mente. su rostro me miró confuso durante un instante, y luego se sentó.

- hace unos dias me llamó. me dijo que le habías echado de casa y me dió su versión de los hechos. tienes razón. orlando siempre ha sido un poco raro en cuanto a sus gustos, pero no más que la mayoría de los hombres. el problema es que tú eres demasiado dominante, demasiado independiente, y demasiado feminista. dices que orlando es tiránico, pero la verdad es que no lo es más que tú. la única diferencia es que orlando intenta aprovechar vuestro matrimonio al máximo. a él le gustaría que en algunos momentos fueras sumisa y obediente, sobre todo en el terreno sexual, pero a tí no te gusta ese papel de esclava que debes de jugar de vez en cuando y aborreces la idea de dejarle mandar completamente. de ahí vienen todos vuestros problemas. dos personalidades dominantes chocan una contra la otra y acaban reventando un matrimonio. orlando todavía te quiere, y quiere volver a vivir contigo. tienes razón en una cosa. me ha pedido que hablara contigo, para ver si te hacía cambiar de idea, y yo le he asegurado que iba a conseguirlo.

- pierdes el tiempo. no pienso dejar que él, ni nadie, domine mi vida. no voy a dejar que... - sí que vas a hacerlo, porque no tienes elección. mis palabras fueron tajantes, causando el efecto que yo esperaba. pude advertir en su mirada la duda sobre lo que yo intentaba decir, pero no le dí tiempo a preguntar. - verás, gimena. tengo un pequeño secreto que no conoce mucha gente, y los que lo conocen no se lo pueden contar a nadie. cuando era pequeño, mis padres me dejaban siempre hacer lo que yo quería: comer dulces, ver la televisión hasta tarde, y nunca me castigaban por nada que yo hiciera. yo creía que todos los padres del mundo hacían lo mismo, hasta que me dí cuenta de que no ocurría así con mi hermana, a la que le hacían acatar las normas continuamente. un dia, cuando yo tenía 12 años, una profesora del colegio me suspendió. la odié tanto que solo quería dejarla en ridículo. de repente, sin más, se desnudó completamente delante de toda la clase. la expulsaron ese mismo dia. despues de mucho pensar y atar cabos, y de realizar unos cuantos experimentos con mi propia familia, descubrí que había nacido con algo especial. en las películas o las novelas de ciencia ficción lo llamarían "un poder" especial. yo prefiero llamarlo un don. ese don me permite controlar los deseos de los demás, sus sentimientos, sus emociones, sus pensamientos. puedo dominar la mente de la gente, dominar su voluntad. y sin ningún esfuerzo.

Su rostro iba mostrando una continua variedad de emociones. primero miedo, despues incredulidad, y al final de nuevo temor, aunque esta vez por mi salud mental. - solo se lo he contado a mis mejores amigos, y usando sobre ellos mi don, me he asegurado de que no se lo puedan contar a nadie. orlando es uno de ellos. cuando me llamó, me pidió un pequeño favor. no solo quería que hablara contigo, sino que usara mi don para hacerte cambiar un poco tu actitud hacia algunas cosas. lo hago algunas veces a petición de mis amigos. no vas a ser la primera esposa a la que le aplique el "tratamiento". su mirada seguía mostrando temor, cada vez más profundamente. aunque mayor aún que su temor por mi cordura, era su incredulidad. - puedo ver en tu cara que no me crees, y sin embargo, todavía no te has dado cuenta de que no puedes moverte del sofá - su mirada cambió a un terror extremo cuando se dió cuenta de que estaba en lo cierto - te he "sugerido" mentalmente que por mucho miedo que tuvieras, no te levantaras, ni gritaras. ni siquiera puedes hablar mientras lo esté haciendo yo. no me gusta que me interrumpan - mi sonrisa no parecía tranquilizarla. - como te iba diciendo, algunos de mis amigos me han pedido que "reprograme" un poco a sus novias y a sus esposas para hacerlas mas complacientes con ellos. podría haberme hecho rico si les hubiera cobrado, pero no necesito el dinero. tan solo les pido un favor a cambio. la miré detenidamente, esta vez sin miedo a que se diera cuenta de que lo estaba haciendo. su temor había llegado al punto máximo al que yo le había permitido. no quería que la invadiera el pánico, así que había impuesto unos límites a sus sentimientos. el temor no pasaría de un grado aceptable. ahora, al alcanzar ese punto, el temor se estaba convirtiendo en deseo. todavía no había eliminado su voluntad, así que ella era consciente de todo, incluyendo el que no era más que un juguete en mis manos. - verás, todos mis amigos saben que yo podría acostarme con sus mujeres en el momento en que quisiera, simplemente usando mi don. pero tiene mas morbo hacerlo cuando ellos lo saben. así que a cambio de vuestra obediencia, yo puedo disponer de vosotras siempre que me apetezca. un trato muy morboso para mi. orlando tambien ha consentido en ese pequeño favor, así que tengo su permiso para hacer lo que quiera contigo, siempre y cuando esta noche tu lo vuelvas a aceptar en casa, a él y a sus insignificantes manias. y, naturalmente, vas a hacerlo.

Momentáneamente, interrumpí el bloqueo sobre ella para que pudiera hablar. - ¿po...porque me haces esto? - la verdad es que no necesito un motivo. es cierto que tambien utilizo mi don con mucha otra gente, todos los dias y a todas horas, para hacer mi vida más fácil. pero desde que era pequeño he valorado en mucho la amistad. no puedo dejar colgado a un amigo. normalmente no suelo explicarle a nadie mis motivos, pero en tu caso, he querido hacer una excepción. orlando es mi mejor amigo, y a pesar de que tu y yo tan solo nos henos visto cuatro o cinco veces, he llegado a cogerte cierto aprecio. verás, el que lo sepas no implica absolutamente nada, porque dentro de un rato no recordarás nada de esta visita, ni de lo que te he contado. cuando termine contigo, no serás más que una obediente ama de casa, cuyo mayor deseo en esta vida será el de hacer feliz a su marido de cualquier forma que él le pida. serás sumisa y obediente, callada y trabajadora, y una tigresa en la cama, siempre que él te lo pida. no vivirás más que por él y para él. y por encima de sus deseos, tan solo valorarás los mios. aparte de eso, no existirá nada más en tu vida. - n...no puedes hacerme esto. - querida... ya lo estoy haciendo. me había cansado de hablar. era cierto que nunca les daba explicaciones a mis víctimas. no me divertía. así que decidí pasar a la acción.

Era un juego interesante el obligarla a hacer cosas sin robarle del todo su voluntad. sus intentos de resistencia reflejaban la fuerza de carácter que siempre había tenido, y hacían más divertido mi "trabajo". - levántate - ordené. lo hizo sin dudar, aunque su mirada no reflejaba más que odio. notaba un creciente deseo sexual hacia mí, pero sabía que era impuesto e intentaba luchar contra él. - ¿sigues yendo al gimnasio, como antes? - si - no podía evitar responderme - ¿todos los dias? - casi todos - ya lo veo. ¿y crees que tanto ejercicio mejora tu figura? - si - el odio en sus palabras y en sus ojos crecía al mismo ritmo que su deseo por mí. - ¿que partes de tu cuerpo cuidas más? - las piernas y los pechos. - me gustan tus piernas. enseñamelas. se subió la falda hacia arriba dándome una excelente visión de sus piernas, sus muslos y de sus bragas. eran blancas, muy prácticas, pero no demasiado sexys. - no, así no. eso lo hubiera podido hacer yo mismo. quiero que me excites mientras me enseñas las piernas. quiero que lo hagas como si quisieras acostarte conmigo y me estuvieras enseñando la mercancia. su rostro se suavizó. el odio aún era patente en sus ojos, pero el resto de su cara formó una sonrisa destinada a seducirme. se bajó la falda. subió una de sus pienas sobre el sofá y comenzó a acariciarse el tobillo mientras me miraba. mi orden había sido muy clara. tenía que excitarme, y así lo estaba haciendo, a pesar del odio que sentía por mí en aquellos momentos y que su rostro ya no podía reflejar porque su prioridad era la seducción. siguió acariciandose el tobillo un instante, despues subió las caricias hacia la pantorrilla. era firme y bien torneada. realmente debía de pasar mucho tiempo en el gimnasio cuidando su cuerpo. siguió con las caricias, pero esta vez hacia los muslos. al tiempo sus manos se deslizaban hacia arriba, tambien subia la falda, aunque con cuidado de no enseñarme más que las piernas. a pesar de odiarlo, conocía el juego de la seducción. dejar lo más importante para el final hace el juego más interesante. - sigue así. sedúceme. excítame y tal vez te deje disfrutar de nuestro encuentro. se sentó de nuevo en el sofá. abrió las piernas y siguió acariciándoselas mientras me miraba con cara lasciva. el odio que la consumia estaba desapareciendo bajo un torrente de pasión como nunca antes había conocido. estaba disfrutando de sus propias caricias tanto como yo de mirarla.- muy bien, gimena. ya que tanto disfrutas acariciándote, hazlo ahora con el resto de tu cuerpo, comenzando por esos pechos que tanto te gusta cuidar. sus manos reptaron rápidamente hacia sus prominentes senos, acariciandolos sobre el sueter. bajo los surcos tejidos en la lana, apareció uno de sus pezones, y precisamente a él y a su hermano gemelo fue donde gimena dedicó sus mayores caricias, mientras no dejaba de mirarme en ningún momento, al tiempo que abria y cerraba sus piernas varias veces. - te excita acaciciarte delante de mí, ¿verdad? no respondió. abrió la boca para intentar decir algo, pero sus palabras no llegaron a salir. - ¿verdad? - insistí - s...s...sí - no me sorprende. es lo que te he sugerido mentalmente. tambien te he sugerido que no podrás llegar a ningún orgasmo hasta que yo te lo permita. podrás disfrutar de tu cuerpo, y despues del mio, pero no podrás llegar al climax si no te portas bien conmigo. una de sus manos había buceado por debajo del sueter y acariciaba sus pechos desde allí, mientras que la otra se había deslizado por debajo de su falda. ya no le importaba que yo pudiera ver sus bragas, que tampoco cubrían gran cosa puesto que se las había apartado a un lado para poder acariciarse mejor. con movimientos cada vez más frenéticos introducía sus dedos en el interior de su cuerpo y los volvía a sacar, frotándolos sobre su clítoris ya húmedo, y repitiendo de nuevo toda la operación. muy a su pesar, comenzó a jadear, siempre sin dejar de mirarme fíjamente, como gesto de sumisión y de sometimiento, puesto que todo lo que hacía era por mí y para mí. - dentro de un rato, cuando yo me vaya, tu vida cambiará por completo. desearás fervientemente a tu marido. le llamarás y le pedirás que te perdone y que vuelva a casa contigo cuanto antes. el deseo se apoderará de tí cada vez que lo veas o pienses en él. serás adicta al sexo con tu marido. jamás se te ocurrirá serle infiel con nadie que no sea yo, ni discutir cualquier decisión que él tome. serás sumisa y obediente. tus mayores deseos en esta vida serán obedecerle y servirle. la única forma en la que podrás ser feliz es haciéndole feliz a él. cuando hagais el amor, o practiqueis cualquier clase de sexo, tu placer quedará supeditado al suyo. jamás podrás disfrutar si él no lo hace, y cuanto mayor sea su placer, mayor será el tuyo. nunca llegarás al orgasmo antes que él, excepto en el caso de que él te lo pida, pero siempre para su propio goze. harás todo cuanto él te diga, incluso hacer el amor con otros hombres o mujeres, siempre que sea a petición suya. disfrutarás de todos los juegos que él te proponga, e incluso estudiaras e inventarás nuevas formas de darle placer. se convertirá en el centro de tu vida. se convertirá en toda tu vida. será tu único motivo para vivir.

a medida que escuchaba mis palabras, el ritmo de las caricias iba aumentando. sus jadeos eran más ruidosos y había mojado el sofá con sus jugos sexuales. podría haber estado toda la tarde masturbándose de aquella forma sin llegar al orgasmo, porque yo se lo había prohibido, pero mi trabajo ya estaba hecho. - y por encima de todo, por encima de tu marido y de tu propia vida, estaré yo. mi voluntad es suprema y mis deseos inapelables. tu vida será tu marido, excepto cuando yo quiera tenerte. solo entonces dejarás de pensar en él para someterte, con más pasión si cabe, a mis deseos. su rostro reflejaba un placer y una frustración extremos. deseaba llegar al climax. ¡necesitaba llegar! - y para demostrarte finalmente como será tu vida a partir de esta noche, ahora vas a tener el orgasmo más fuerte y largo de toda tu vida. jamás en toda tu existencia habrás tenido un placer como el que vas a disfrutar, y jamás volverás a tenerlo con nadie, incluyendo tu marido. tan solo cuando yo quiera podrás volver a disfrutar del extremo gozo que va a recorrer tu cuerpo... ya. su cuerpo se estremeció varias veces con increibles espasmos de placer. su mano seguía acariciando su sexo al ritmo de los espasmos. - más largo. todavía disfrutas del placer del orgasmo. más placer. y cada vez que recuerdes este orgasmo, lo relacionarás conmigo. sabrás que yo tuve mucho que ver con él, pero no sabrás exáctamente como. más placer. todavía más aún. y secretamente, muy en tu interior, desearás fervientemente volver a encontrar este placer como sea. y sabrás que solo podrás volver a tenerlo conmigo. las convulsiones seguían estremeciendo su cuerpo, que casi sin fuerzas había caido tumbado sobre el sofá mientras seguía retorciéndose. poco a poco, fueron haciéndose más largos hasta desaparecer. su cuerpo quedó inmovil. su respiración era larga y cansada. no tenía fuerzas para moverse. su voluntad ya no existía. su mente ya no era suya. su sumisión era completa. era una mujer nueva, que solo vivía para su marido, y aquel había sido el primer orgasmo de su nueva vida. me acerqué a ella y le acaricié el pelo. estaba completamente mojado. el esfuerzo del orgasmo había sido increible. sus ojos estaban medio cerrados. apenas tenía fuerzas para mantenerlos abiertos.

- duerme, querida. cuando despiertes no recordarás nada de mi visita. sus ojos se cerraron del todo. - descansa querida. descansa. su cabeza se relajó totalmente hacia un lado, cubierta por sus cabellos, dando una imagen de total indefensión.

- duerme...