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lunes, octubre 15, 2007

Me comi a la maestra

Bueno esto paso en la academia eso fue cuando resien entre a mis clase yo esperaba a una profe todo gorda y tia pero no cuando vi a una chica de tes clara delgada con una carita angelical de cabello largo y unas piernas bien contorneadas su pecho bien formado como era el primer dia llege temprano a las clases era el primero en el salon .

Ella entro al salon me quede atonito me moria pro hablar con ella lo malo que me trataba como un bebe le enpese a preguntar sobre ella despues de un rato sabia todo de ella despues de eso desgrasiadamente llegaron uno por uno
pero no me quede con las ganas me puse exitadisimo me quede con ella hasta tarde para acompañarla en la rebicion de examenes nos quedamo hablando de todo los dos hasta que me propuse a hablar sin tabu le pregunte de todo lo malo que tenia novio pero en ese momento no estaba no yo me enpese a asercar mas a ella

Ya tenia mas confianza todo era con disimulo hasta los roces despues de un rato cuando ella queria ir al tocador nos fuimos los dos yo al de hombres claro pero no me perdere la oportunidad

Ella estaba dentro del tocador un rato me di valor y entre donde ella ella con la sorpresa se quedo descuvierta todo ya que estaba en bragas me le aserque y le agarre de la cintura me la bese con todas ganas
ella forsejeaba pero se que le gustaba

La llebe a su escritorio la eche le saque todo su ropa la deje en hilo y su frasir
que delisia ella era mia le di una mamada a ese coño que era una ricura era bien rosadito depilado a pezar de que tenia enamorado yo era el primero mejor para mi no ella me dio una mamada de una niñita angelical que casi lo muerde nos quedamos en un 69 despues de eso le puse en cuatro me la clave por el coño sin sacarle el hilo fue una delicia como nunca tuve un sexo placentero

Despues de ese dia me quedo con ella con el pretexto de ayudarle a rebisar los examenes toda la noche

domingo, octubre 07, 2007

Blanca y radiante.

- ... yo os declaro, marido y mujer - y con una benévola sonrisa en la boca, el sacerdote se dirigió al novio - puedes besar a la novia. la iglesia se llenó de un rumor de voces y risas. la boda había terminado y todo había sido precioso. digno de un cuento de hadas. la novia estaba radiante.


Su vestido blanco llenaba cualquier habitación por la que pasaba. su maravilloso cabello rubio, recogido en un gracioso topo y coronado con un pequeño adorno de flores blancas hacía juego con el resto de su vestuario. la falda, a pesar de llegar hasta los pies e ir barriendo allá por donde pasaba, dejaba entrever al caminar sus tobillos, cubiertos por unas medias blancas, y rematados con unas exageradamente incómodos pero hermosos zapatos blancos de tacón. mientras los novios se besaban, los padrinos aplaudían sin hacer demasiado ruido, al igual que gran parte de los invitados a la ceremonia.

La madrina, hermana de la novia, llevaba un ceñido traje rojo que insinuaba gran parte de su exuberante cuerpo, llenando de envidia a las mujeres y de deseo a todos los hombres allí presentes. tardaron alrededor de una hora en acabar con todas las obligaciones siguientes. las fotos con la familia y amigos, la procesión de felicitaciones, tanto sinceras como de compromiso, las bromas de los amigos, más fotos, más felicitaciones, y así hasta que por fin llegaron al salón del hotel donde iban a celebrar la cena para festejar el magno acontecimiento.

La celebración transcurría por los caminos acostumbrados. los camareros iban y venían, trayendo y retirando platos y bebidas al ritmo que marcaba la gula de los invitados. llegó el momento de la tarta y los novios usaron para cortarla una espada de estilo oriental que los amigos les habían regalado. fue también ese el momento que las amigas de la novia eligieron para quitarle la liga de las medias, haciendo un corrillo para que nadie viera más de lo que su imaginación le permitiera, y la cortaron en trocitos, al igual que la corbata del novio, que sufrió el mismo destino, y que después colocaron en una bandeja y fueron vendiendo entre los invitados, recogiendo al final unas cien mil pesetas, cantidad más que considerable, y cuyo destino era, naturalmente, conseguir que el viaje de los novios fuera disfrutado más aún por estos, si eso era posible.acabada la procesión de comida, comenzó el baile y la fiesta. los diligentes camareros apartaron todas las mesas del centro del salón, y en la improvisada pista de baile los novios comenzaron a moverse al ritmo del vals. poco a poco fueron sumándose parejas hasta que la mayoría de los invitados se encontraron bailando un poco de todos los ritmos de bailes de salón conocidos y por conocer. desde el pasodoble hasta el twist, pasando por la lambada y el merengue. la noche era joven. los amigos de los novios no pensaban dejarlos dormir y tenían la firme intención de alargar la fiesta hasta el amanecer. incluso algunas de las personas de más edad de la fiesta daban ánimos y lecciones de baile a los más jóvenes, sacando fuerzas de donde nadie podía imaginarse en personas de esa edad. después de una implorante mirada de la novia a su hermana, las dos salieron del salón en dirección a la habitación donde se suponía que los novios debían de pasar la noche. una vez allí, y después de haber pasado ambas por los lavabos de la habitación, por riguroso turno, eso sí, se tumbaron sobre la cama y se quitaron los zapatos que llevaban ya varias horas martirizando a sus sufridos pies.

- ¡dios mío, luisa! esto es aún más agotador de lo que me había imaginado. no sé si voy a tener fuerzas para volver a levantarme. el vestido de novia me asfixia, el liguero me aprieta, los zapatos me están matando, y esos locos de nuestros amigos siguen queriendo fiesta hasta el amanecer. he bailado hasta con hombres que no había visto en mi vida, y algunos de ellos incluso me han metido mano. mi recién estrenado marido está como ausente, tengo veinticuatro años y apenas puedo mantenerme en pié... y se supone que este tiene que ser el día más feliz de mi vida.

- no te preocupes hermanita. todo eso es normal. yo tengo dos años menos que tú y tampoco puedo seguir ya. entre los nervios y el cansancio, estoy para meterme en cama y no levantarme en una semana. realizando un enorme esfuerzo, luisa se incorporó y ayudó a hacer lo mismo a su hermana eva. se colocó detrás e ella, arrodillada en la cama, y comenzó a realizarle un reconfortante masaje en los hombros. - ¡hummmm! que agradable. gracias, luisa. me estaba haciendo falta algo así.- relájate y deja que los nervios y el cansancio desaparezcan de tu cabeza. vamos a estar aquí unos minutos descansando. - pero abajo nos están esperando... - no te preocupes. nadie nos echará de menos al menos durante otra media hora. cierra los ojos y relájate. eva siguió las instrucciones de su hermana. intentó olvidarse del mundo, de la fiesta, de su novio, ya marido, del cansancio... - eso es. relájate y descansa. concéntrate solo en el sonido de mi voz, y verás como todos los nervios desaparecen por completo. relaja los músculos, la cabeza... no pienses en nada y relájate... eva notaba como todo desaparecía de su mente excepto la voz de su laura. era una sensación maravillosa. probablemente nunca hubiera podido relajarse tanto si fuera otra persona la que estuviera con ella, pero confiaba en su hermana más que en cualquier otra persona del mundo. se abandonó completamente a ella. - relájate sin miedo... no pienses más que en mi voz... nada es más importante que mi voz...

No, nada era más importante que su voz. la mente de eva se iba fijando más y más en la voz de laura. su relajación era casi absoluta. el cansancio de todo el día la había agotado hasta el punto de hacerla extremadamente sensible a las sugestiones. - ... relajada... te sientes como flotando entre nubes... tranquila... relajada... muy relajada... sí, relajada, muy relajada. así se sentía eva. - ... tan relajada que te está entrando sueño... mucho sueño... dormir. solo sentía ganas de dormir. sabía que no debía de dormirse porque abajo la estaba esperando mucha gente, pero tenía unas enormes ganas de dormir. su hermana le decía que se durmiera, y no podía evitar sentir sueño... - ... mucho sueño... muy relajada... la oscuridad se apoderaba de su mente. se sentía completamente abandonada a su hermana. pensar era demasiado fatigoso, y solo quería dormir. - ... dormir...- ... y ¡tres!

Eva abrió los ojos de repente. durante unos segundos no supo donde estaba, hasta que vio la sonriente cara de su hermana. estaban en la habitación del hotel y habían subido allí para descansar un rato. - ¿me he dormido? - solo un rato. ¿como te encuentras? antes de contestar movió sus hombros para comprobar si el cansancio seguía allí. nada. no había dolor, ni cansancio. nada de nada. - me siento estupendamente. tu masaje me ha sentado de maravilla. ya no me duelen los hombros, ni tengo los músculos agarrotados. y además apenas me siento cansada. ¿como lo has hecho? - ¿recuerdas aquellos cursos de psicología a los que me apunté el año pasado? en uno de ellos me enseñaron a hipnotizar. creo que soy una buena alumna. - ¿me has hipnotizado? - había un cierto tono de incredulidad y de burla en su voz - venga hermanita, seamos serias. - ¿no te lo crees? laura no parecía molesta con la incredulidad de su hermana. más bien estaba divertida. - no se puede hipnotizar a la gente en tan poco tiempo. lo leí en un libro una vez. necesitas varias horas para conseguir que alguien sea hipnotizado. - en efecto, pero eso es cuando la persona conserva todas sus facultades. tu estabas muy cansada esta noche, y tan solo querías dormir. inconscientemente, tu mente quería descansar, relajarse después del agotador día que has pasado, y así ha sido más fácil. en tan solo unos minutos he conseguido ponerte en trance, cuando normalmente se necesitan horas para hacerlo. - creo que has bebido demasiado esta noche. y además, ya va siendo hora de que volvamos a la fiesta. cogió uno de sus zapatos y comenzó a colocárselo en el pié.

- ¡duérmete, eva! su cabeza cayó hacia adelante como si de una marioneta se tratara, mientras el zapato apenas hizo ruido al caer al enmoquetado suelo de la habitación. - estás dormida hermanita. completamente dormida y relajada. ya no sientes el cansancio. tu cuerpo está completamente relajado y tranquilo. tu mente no piensa en nada... en nada que yo no quiera que piense. sigue poniéndote los zapatos, pero póntelos al revés. con los ojos cerrados, tanteando, eva siguió las instrucciones de su hermana. - ahora, cuando cuente tres, abrirás los ojos. uno, dos, ¡tres! con la ya familiar sensación de abandono de antes, los ojos de eva miraron durante un instante a su hermana. - ¿me he vuelto a dormir? - mas o menos. - no es posible. ¿que me has hecho? - ya te lo he dicho antes. te he hipnotizado. - ¡venga ya! deja de decir tonterías. - muy bien, como quieras. ¿nos vamos? eva se levantó de la cama y se dirigió hacia la puerta, pero cuando apenas había dado dos pasos una expresión de dolor inundó su rostro. - ¡ouch! como me duelen los zapatos. - ¿has probado en ponértelos en el pié que corresponde a cada uno? - ¿en el pie...? ¡pero que tonta soy! me los he puesto al revés. volvió hacia la cama y se sentó en ella. se quitó rápidamente los zapatos y se los colocó de nuevo, pero esta vez correctamente. se levantó y se dirigió hacia la puerta. laura bajó de la cama. seguía descalza. sus pies apenas estaban cubiertos por el negro velo de las medias que llevaba, pero no sintió frío, puesto que toda la habitación estaba cubierta por una mullida moqueta. con una perversa sonrisa en los labios, miró como su hermana cogía el pomo de la puerta para abrirla. - ¡duérmete, eva! aún con la mano sobre la puerta, la cabeza de eva volvió a caer hacia delante. increíblemente, mantuvo el equilibrio aún cuando su mano se deslizó sin fuerzas hacia su costado. - cuando te diga, abrirás los ojos, pero seguirás dormida. vendrás hacia la cama y volverás a sentarte en ella. te quitarás los zapatos, y entonces volverás a cerrar los ojos y a esperar mis instrucciones. ¡ahora! tal y como su hermana le había ordenado, abrió los ojos. tenía una inexpresiva mirada mientras se dirigía hacia la cama. se sentó y se quitó los zapatos. una vez finalizado el trabajo, cerró los ojos y su cabeza cayó de nuevo sobre su pecho. laura se acercó a ella y comenzó a hablarle mientras con las manos le quitaba el precioso tocado con flores que había sobre su pelo. - eres mía, eva. mientras estés dormida harás todo lo que yo te diga y ni siquiera sabrás que lo estás haciendo. pero cuando despiertes también seguirás en mi poder. cuando te diga que despiertes, lo harás, pero no podrás salir de esta habitación sin mi permiso. harás todo cuanto yo te diga, sin dudar, sin rechistar, sin pensar. no pondrás pegas a ninguna de mis ordenes. seguirás siendo tú misma, pero sin voluntad para incumplir mis mandatos. ahora, háblame. ¿has entendido mis órdenes? lacónicamente, la respuesta de eva casi resbaló de sus labios. - sí. - ¿que es lo que harás cuando despiertes? - todo cuanto me digas. - ¿hay algo que no harías por mí si yo te lo pidiera? - no - muy bien, eva. abre tus ojos, ¡ahora! de nuevo la sensación de abandono. de nuevo la inquisitiva mirada sobre su hermana, aunque en esta ocasión, una breve sombra de enfado cruzó por sus ojos. - ¿que me estas haciendo? - ¿todavía no crees que te haya hipnotizado? inquieta, miró a su alrededor. miró la puerta intentando recordar. miró hacia el suelo, hacia sus zapatos, inertes sobre la moqueta, lejos de sus pies donde recordaba perfectamente haberlos colocado. levantó los ojos hacia su hermana. - sí. creo que me has hecho algo. pero si es una broma, ya está bien. es suficiente. ahora vayamos abajo. hay gente esperándonos. se levantó de la cama y comenzó a caminar. nerviosa, ni siquiera se acordó de los zapatos. sintió la mullida moqueta a través de la suavidad de las medias blancas que cubrían sus pies. - ¡siéntate! sin poder evitar hacerlo, volvió sobre sus pasos y se sentó de nuevo en la cama. una vez allí, miró de nuevo a los ojos de su hermana, implorando. -¿porqué me haces esto? - lo hago por tu bien. hay alguien a quien quiero presentarte. alguien a quien tú ya conoces, pero que probablemente habrás olvidado. alguien a quien hiciste daño una vez, y ahora quiere felicitarte por tu boda. sin poder creer lo que estaba oyendo, dirigió su mirada hacia donde señalaba su hermana, hacia la puerta del cuarto de baño. un hombre la estaba observando desde allí. un hombre al que ella conocía. - ¡¿nacho!? ¿que estás haciendo aquí? nacho había sido novio suyo hacia un par de años. habían pasado buenos ratos juntos, pero ella decidió dejarle por otro, precisamente el hombre con el que acababa de casarse. nacho había intentado hablar con ella en algunas ocasiones, pero tan solo en una pudo hacerlo, y ella no le dijo cosas agradables. rompieron del todo sin posibilidad de reconciliación, y no quedaron como buenos amigos precisamente. eva comenzaba a sospechar que estaba teniendo un mal sueño. mas bien una pesadilla. aquello no tenía mucho sentido. su hermana decía haberla hipnotizado, y a pesar de que no acababa de creérselo, la verdad es que había estado haciendo algunas tonterías durante los últimos minutos. y ahora, nacho aparecía en su habitación saliendo del cuarto de baño. ella había entrado allí apenas unos minutos antes y no había nadie. ¿por donde había entrado? ¿y cuando? intentando conseguir alguna respuesta a sus no formuladas preguntas, volvió la mirada hacia eva, solo para ver con total incredulidad como su hermana estaba en el suelo, descalza, arrodillada, con la cabeza y los brazos en el suelo, en posición de total humillación, casi de adoración, hacia nacho. - he hecho todo lo que me habías dicho, amo. la he traído aquí, y la he hipnotizado para ti. ¿estas contento, amo? ¿lo he hecho bien? por primera vez, nacho dejó oír su voz. - lo has hecho muy bien, laura. tu amo está contento. te has ganado una recompensa. levántate. agilmente, laura se levantó del suelo y se acercó a su "amo".

Nacho la cogió por la cintura y la besó apasionadamente, aunque ni siquiera con la mitad de pasión con la que ella le devolvió el beso. mientras se fundían en aquel inesperado abrazo, la mano de nacho bajó hasta el trasero de laura y comenzó a sobárselo sin el menor pudor. ella dirigió sus manos hacia su falda y repentinamente se levantó el vestido, dejando a la vista sus bragas negras de encaje, su excitante liguero, también negro, y, allá donde sus bragas no llegaban a cubrir, sus hermosas y prietas nalgas, y casi acariciando la mano de nacho, la dirigió hacia ellas guiándole y ayudándole a manosearlas. eva mantenía los ojos fijos en su hermana. jamás la había visto actuar así. parecía adorar a nacho. disfrutaba de sus caricias más que él mismo. había verdadera pasión en sus ojos y en sus actos. le ofrecía su cuerpo como si fuera una mujerzuela y parecía gustarle que ella estuviera delante, mirándolos. sin dejar de asombrarse por el comportamiento de su hermana, sintió la fría mirada de nacho sobre ella. - hola eva. hacía mucho tiempo que no nos veíamos. su cínica sonrisa parecía más una mueca que una demostración de alegría. sus ojos la perforaban con la mirada. durante todo el tiempo que estuvieron juntos, ella jamás le dejó que la tocara. la verdad es que no fue más que un juguete en sus manos. salió con él para pasar el rato, para reírse a sus espaldas con sus amigas. nunca se lo tomó en serio. cuando descubrió que su relación sí que era importante para él, pensó en dejarlo, pero le agradaba la idea de tener a un hombre a sus pies como un perrito faldero. pero cuando él mostró su lado más posesivo, decidió acabar con el juego y abandonarle. - ¡saluda al amo, zorra! la voz de su hermana la sacó de sus pensamientos. no tenía nada que decir, y desde luego, no pensaba saludar a nacho, pero por algún motivo, lo hizo. - hola nacho. - estás muy guapa con ese vestido. yo soñaba que algún día lo llevarías para mi. - lo nuestro fue un error desde el principio. no había amor en nuestra relación. nunca debimos... - ¿amor? ¿dices que no hubo amor? - la voz de nacho sonaba enfurecida - eres la única mujer a la que he amado de verdad en toda mi vida. cuando me dejaste pensé que no podría seguir viviendo. nada tenía sentido para mí. me volví violento, hosco y pendenciero. perdí a mis amigos, mi trabajo y mi dignidad. ¿y dices que no hubo amor? - ¡yo no te amaba! eva comenzó a sollozar. - ¿y porqué me lo hiciste creer? si me lo hubieras dicho desde el principio yo lo hubiera comprendido. pero me hiciste pasar los días más felices de mi vida para después abandonarme. ¿porqué? no podía contestar. sus palabras estaban llenas de razón, además de odio. su silencio fue largo y expresivo, tan solo roto por la voz de laura. - ¡responde al amo cuando te hable! cada vez que escuchaba la voz de su hermana, una extraña fuerza la impelía a obedecerla. - ¡para reírme de ti! las lágrimas corrían ahora libremente por sus mejillas, mojando su vestido blanco. - todas aquellas semanas soñando con tu amor, adorándote, amándote, deseándote,... y tu solo querías reírte de mí. el brillo del odio en sus ojos pareció disminuir. la razón intentaba volver a su voz. - tardé mucho tiempo en olvidarte. después de perderlo todo, tuve suerte. intenté controlar mi vida. encontré trabajo, y comencé a recibir clases nocturnas. desde entonces, he soñado con el día en que pudiéramos volver a encontrarnos. dejó de sobar el cuerpo de laura y se aproximó a la cama. acercó la mano a su cara, repleta de lágrimas y la acarició suavemente. después, con los dedos mojados, acarició su hermoso cabello. - deja de llorar. esa no es forma de enfrentarse a los problemas. no había fuerza que pudiera hacer que dejara de llorar. estaba asustada, humillada, perdida, y en sus ojos no dejaba de llover. - ¡obedece al amo! una vez más, el efecto fue inmediato. retenidas por una fuerza desconocida, las lágrimas dejaron de brotar. la voz de su hermana la obligaba a obedecer, pero la de nacho la llenaba de temor cada vez que la escuchaba. - se le ha corrido el rímel. ayúdala a secarse, laura. sin decir palabra, laura sacó de su escote un pañuelo de papel y secó las últimas lágrimas. después intentó remediar el desastre causado en el maquillaje por el llanto de su hermana. - ¿porque le ayudas, laura? eres mi hermana. mi propia hermana. a pesar de no poder llorar, la súplica de eva fue acompañada por un breve sollozo. - porque es mi amo. su palabra es ley. mi cuerpo y mi alma le pertenecen. soy su esclava... como también tú lo serás dentro de poco. los ojos de eva se abrieron con estupor. a pesar de que sus oídos habían escuchado perfectamente las palabras, su cerebro no podía asimilarlo. miró a nacho esperando encontrar respuesta a su inexistente pregunta. - ¿recuerdas que laura te ha contado que aprendió a hipnotizar en unas clases de psicología? intentando aclarar el inmenso caos existente en su mente durante los últimos minutos, encontró el recuerdo que nacho mencionaba, aunque sin conseguir conectarlo con lo que le estaba diciendo. - adivina quién fue su profesor. tardó unos segundos en comprender por donde iba la conversación, pero al final lo consiguió. ¡nacho había hipnotizado a laura! - te dije que encontré trabajo después de que me abandonaras. fue como ayudante de un hipnotizador de tres al cuarto. no era muy bueno, pero me enseñó algunos trucos interesantes. resultó que con las enseñanzas adecuadas, yo era mejor que él. cuando me matriculé en la escuela nocturna no esperaba encontrarme allí con tu hermana. ella no guardaba demasiado buen recuerdo de mí y al principio me evitaba y me despreciaba, pero realizando un trabajo sobre la hipnosis, conseguí que nos asignaran al mismo grupo. al ser el más experto en la materia, todos y cada uno de los estudiantes fueron cayendo bajo mi influencia, incluyéndola a ella. mientras nacho hablaba, laura estaba detrás de él, pegada a su espalda, restregando su pierna semidesnuda por su cuerpo, y acariciando su torso con ambas manos, intentando guardar el equilibrio. su rostro no demostraba más emoción que el inmenso deseo de agradarle. - al principio fue la que más se resistió, pero con la ayuda del resto del grupo, ya bajo mi influencia, conseguimos convencerla. resultó ser un sujeto excelente para la hipnosis. en tan solo un par de sesiones se convirtió en mi juguete favorito. la antaño altanera y orgullosa laura es ahora mi más sumisa esclava. ¿no es así, querida? - si amo. completamente. la sumisión y devoción existente en la voz de laura no dejaba lugar a dudas. - cuando me comunicó la noticia de tu boda, decidí hacerte una pequeña visita, y con su ayuda, hemos llegado a esta situación. yo la controlo a ella, y ella te controla a ti, así que el resultado de nuestro pequeño juego solo puede tener un ganador, ¿no opinas lo mismo? eva no contestó. estaba atemorizada, y al mismo tiempo enfadada. a pesar de haber sido hipnotizada seguía teniendo su orgullo, y ser humillada de aquella forma le producía extraños sentimientos de rabia, temor e indefensión. tan solo tenía ganas de llorar, pero ni siquiera eso podía hacer, porque su hermana se lo había prohibido. - laura, quítate el vestido. sin dudar un solo instante, cogió el borde inferior del vestido con ambas manos y lo arrastró por encima de su cabeza. al hacerlo, sus pechos, cubiertos por un excitante e insinuante sujetador negro, a juego con el resto de su lencería, bailaron durante unos segundos al ritmo de sus movimientos. - tu hermana ha desarrollado un enorme interés por la lencería sexy - comentó dirigiéndose a eva - ya nunca usa ropa interior cómoda y hortera. desde que nos conocimos, siempre utiliza los más excitante y provocativos conjuntos de lencería. es una suerte que le pidieras que te acompañara a comprar la ropa para tu boda. horrorizada, eva recordó que al comprar toda la lencería para la boda, ella quería llevar pantys blancos, porque eran muy cómodos, pero laura la convenció de que llevara medias y liguero. decía que así excitaría más a su futuro marido. no era a su marido a quien laura pretendía excitar. esperando las órdenes de nacho, laura usaba sus manos para acariciarse por encima del sujetador y las bragas. no se le había permitido aún masturbarse directamente, o quitarse el resto de su ropa, así que jugaba con su cuerpo de la forma más excitante que podía, sin dejar de mirar a los ojos de su "amo", para comprobar así que todos sus movimientos cumplían su único objetivo de excitarle a él. la habitación era extremadamente espaciosa. era una "suite nupcial" y tenia de todo. nacho se acercó hasta un sillón que había cerca de la cama. lo arrastró hasta el centro de la habitación, a unos dos metros de la cama, y se sentó cómodamente, preparándose para el espectáculo. miró a laura. seguía acariciándose por encima de su ropa interior, esperando ansiosa sus órdenes. después miró a eva. estaba sentada sobre la cama, completamente cubierta por el blanco vestido del que se suponía que iba a ser el día más feliz de su vida. la única parte de su cuerpo que podía apreciarse bajo aquella montaña de tela eran sus pies descalzos, cubiertos únicamente por las medias blancas. - quítate las bragas - ordenó. eva no se movió. - ¡obedece al amo, hermanita! - sentenció su hermana. no podía evitar cumplir la orden de su hermana, pero amparándose en la enormidad de la falda de su vestido, lo hizo de forma que no pudieran ver como lo hacía. con la íntima prenda en su mano, miró directamente a los ojos de nacho. era más que miedo lo que sentía en aquel momento. era puro odio. - tráemelas, laura. con gran celeridad, esperando siempre agradar a su amo, laura se dirigió hacia su hermana, cogió las bragas de su mano y se las entregó a nacho. eran blancas, a juego con el resto del vestido, y suaves, muy suaves. debían de haber costado un dineral. las mujeres no suelen escatimar gastos para el día de la boda, pensó nacho. era una lástima que una vez casadas no siguieran haciendo lo mismo y siempre se decantaran por las grandes y antiestimulantes bragas de algodón en aras de la comodidad. - laura. tu hermanita está muy seria. creo que tiene hambre. ¿no crees que deberíamos darle algo de comer? eva no comprendió la ironía al principio, pero no ocurrió lo mismo con laura. el tiempo que había pasado bajo la influencia de nacho la había convertido en una excelente esclava, capaz de entender las más sutiles insinuaciones y los más profundos deseos de su amo. - supongo que tenías pensado que la noche de tu boda ibas a tener ocasión de prácticas nuevas experiencias, hermanita. ahora vas a poder realizarlas, pero no con la persona que tú creías. ¡arrodíllate ante el amo! sin posibilidad de dudar o de resistirse, pero sin mostrar el más mínimo entusiasmo, eva siguió las instrucciones al pie de la letra. se levantó de la cama y se arrodilló ante nacho. la gran cortina de tela de su falda se expandió a su alrededor formando una mullida alfombra brillante. comenzaba a comprender lo que se esperaba de ella. miró a su hermana. pensó que tal vez la posibilidad de que otra mujer también tocara el cuerpo de "su amo" podría causarle un sentimiento de celos que podría utilizar para liberarla del control de nacho. pero se equivocó. al contrario de lo que esperaba, laura no mostraba indicios de celos o de envidia, sino una enorme excitación. eva seguía sin comprender que su hermana solo existía para el placer de nacho. que su propia hermana hiciera el amor con su dueño solo la llenaba de goce y orgullo por haber servido bien a su señor. - ¿acaso tengo que decirte lo que tienes que hacer, hermanita? el sarcasmo en la voz de laura era evidente. pero eva no estaba dispuesta a darles el placer de obedecer. solo bajo el irresistible influjo hipnótico sería capaz de realizar lo que se le pedía. muy en su interior, esperaba realmente poder resistir la necesidad de obedecer. como si estuviera tocando un objeto de incalculable valor, laura desabrochó los pantalones de nacho, dejando al descubierto su enhiesto pene, tremendamente excitado por la situación actual, mientras daba instrucciones a su hermana. - ¡escúchame, hermana! durante todo el tiempo que saliste con nacho, jamás le dejaste tocar tu cuerpo, ni te dignaste a tocar el suyo. ahora vamos a remediar aquel pequeño descuido. vas a practicarle la mejor mamada que jamás hayas podido imaginar. utilizarás tu boca, tus labios, tu lengua y tu garganta como jamás creíste que fueras capaz de hacer, sin preocuparte en lo más mínimo de tus propios sentimientos ni de tu placer personal. y cuando consigas hacer salir el jugo de nuestro amo, lo tragarás todo, sin dejar una sola gota caer al suelo ni ensuciar tu virginal vestido de novia. ¿has entendido? a pesar de la repugnancia que le causaba la idea de tragar el semen de nacho, eva no tuvo más remedio que responder. - sí y sin poder resistir, tal vez sin intentarlo siquiera, cogió el pene de nacho con la mano y comenzó a masturbarle. después de un par de movimientos introdujo el pene en su boca y acarició el glande con la lengua, al tiempo que movía su cabeza arriba y abajo masturbándolo con los labios. nacho cerró los ojos. a pesar de estar apenas en el principio de la masturbación, el placer era inmenso. había estado con laura docenas de veces desde que la hipnotizó por primera vez. había hecho el amor con ella de montones de formas distintas. había disfrutado de su cuerpo como ninguna mujer deja jamás que un hombre disfrute de ella. pero a pesar de todo, seguía excitándolo. su presencia en aquella habitación, semidesnuda, no podía dejar de mantenerle continuamente excitado. pero tanto o más que la visión del cuerpo de laura, lo excitaba la subyugación de su hermana. no la tenía directamente bajo su poder, pero controlaba a la persona que la controlaba a ella. el amor que sintió por eva se había convertido en odio al principio de su abandono, pero después, desde el momento en que hipnotizó a su hermana, el odio fue dejando paso al deseo de venganza. y la satisfacción de estar cumpliendo su sueño se convirtió en una fuerte excitación sexual. por no mencionar la visión de una mujer, en el día de su boda con otro hombre y vestida para la ocasión, arrodillada a sus pies y chupándole el pene, que aquello también era algo capaz de excitar a un muerto. a pesar de que eva no era ninguna experta, el trabajo que estaba realizando era magnífico. las órdenes de laura habían sido utilizar todas las partes de su boca, incluyendo su garganta, para acrecentar el placer de nacho, y así lo estaba haciendo. al principio sintió un presagio de arcadas, pero poco a poco se fue acostumbrando a mover libremente el órgano masculino por el interior de toda su boca y las arcadas fueron sustituidas por frenéticos movimientos con la lengua. mirando el rostro de nacho, laura era la mujer más feliz del mundo. la enorme mueca de placer y satisfacción que su amo estaba sintiendo repercutía en su cuerpo como si fuera ella misma la que recibía el placer. sin poder evitarlo y a pesar de que nacho no le había dado permiso para hacerlo, paso sus dedos por el interior de sus pequeñas y transparentes bragas negras y los introdujo en su vagina, comenzando una masturbación basada exclusivamente en la visión del placer de su amo. mientras tanto, con la otra mano acariciaba y pellizcaba sus pezones sin dejar de mirar tanto el rostro de nacho como su pene, que desaparecía por momentos en el interior de la boca de eva. faltaba muy poco para que su amo se corriera, y decidió hacerlo al mismo tiempo que él. - ¡basta! la brusca orden de nacho la sacó de sus pensamientos y de la proximidad de su orgasmo. sin pensarlo dos veces, cogió la larga cabellera rubia de su hermana y tiró de ella hacia atrás, provocando un pequeño grito de dolor en eva. con una enorme preocupación en su voz, se dirigió a nacho. - ¿que ocurre, amo? ¿acaso esta zorra ha hecho algo que no te ha gustado? ¿acaso te ha hecho daño? nacho sonrió complacido por el sincero tono de preocupación en la voz de su esclava. - no. no es nada de eso. solo que no quiero correrme todavía. la noche es larga y quiero disfrutar de ella. ya más tranquilizada, laura respiró con deseo hacia su dueño. - ¿que quieres que hagamos ahora, amo? - pienso que un poco de amor lésbico no quedaría mal en la habitación, y de paso tu participarás un poco en el juego. ¿te apetece? el brillo en los ojos de laura alcanzó unos límites insospechados. - ¡gracias amo! ¡gracias! y volviéndose hacia su hermana, le ordenó que se tumbara de nuevo sobre la cama. - ¡abre las piernas, hermanita! voy a hacerte gozar como nadie lo ha hecho hasta ahora. eva no pudo evitar hacerlo, mientras notaba como laura levantaba la falda del vestido, dejando toda la parte inferior de su cuerpo al descubierto. sintió la mirada de nacho sobre su sexo, no menos ávida que la de su hermana. durante unos segundos tomó consciencia de los sentimientos que despertaba en ambos. tumbada sobre la cama, vestida con un traje de novia, descalza, la falda levantada, con medias blancas y liguero a juego, sin bragas y con las piernas completamente abiertas, mostrando sin pudor, aunque no por su propia voluntad, su mayor intimidad para que un hombre y una mujer, su propia hermana, lo miraran e hicieran con ella lo que quisieran. si hubiera podido sonreír, de estar en otra situación, lo hubiera hecho, puesto que no podía dejar de pensar que ella misma hubiera podido sentirse excitada de esa visión. todavía estaba inmersa en sus pensamientos cuando notó el húmedo calor de una lengua sobre su sexo. los primeros movimientos le parecieron de tanteo, como si intentaran encontrar un camino entre la no demasiado abundante mata de pelo rubio que cubría su sexo. dos días antes de la boda se había entretenido depilando todas las partes de su cuerpo, poniendo especial interés en las zonas más íntimas, esperando que su futuro marido se diera cuenta del buen trabajo que había realizado pensando en él. ahora era su hermana la que disfrutaba de su previsión. encontrado ya el camino hacia el interior de su sexo, ayudada por las dos manos a mantener abierto el corredor entre la mata de pelo, la lengua de laura comenzó su gratificante trabajo. a pesar de odiar a muerte a nacho y a su hermana por obligarla a hacer aquello, las continuas caricias sobre su clítoris y sobre las paredes de su vagina comenzaban a excitarla realmente. intentaba ignorar el placer que le causaban los sabios y expertos movimientos de su hermana, pero no podía evitarlos. sabía que no era la hipnosis la que causaba aquel reconfortante calorcillo que comenzaba a ascender por todo su cuerpo desde su clítoris. y eso era precisamente lo que más la molestaba. a pesar de haber sido obligada, hipnotizada, medio raptada y casi violada, sentía placer por todo aquello. sintió asco hacia sí misma, pero lo ignoró cuando notó la proximidad del orgasmo. laura sabía que su hermana estaba disfrutando. podía oírlo en sus gemidos, notarlo en los movimientos de su cuerpo e intuirlo en sus ojos cerrados como solo una mujer puede hacer. sabía que nacho las estaba mirando y que disfrutaría del placer que le estaba provocando a su hermana. disfrutaría cuando ella se corriera, cuando gimiera de placer y se descompusiera sabiendo que el orgasmo no había sido causa de la hipnosis. y disfrutaría aún más por el hecho de que eva se odiaría a sí misma por hacer disfrutado en aquella situación. incrementó la fuerza y la velocidad de los movimientos de su lengua sobre el clítoris de su hermana para forzarla a alcanzar el clímax. nacho disfrutaba, en efecto, de aquel espectáculo. había una mujer sobre la cama, vestida de novia y desnuda de cintura para abajo que estaba a punto de llegar al orgasmo, y había otra mujer, vestida con excitante lencería negra que era la que estaba causando su placer. desde donde él estaba sentado apenas apreciaba más que el hermoso trasero de laura moviéndose insinuante ante sus ojos. a pesar de tener puestos los cinco sentidos en dar placer a su hermana, laura todavía conservaba la imaginación suficiente como para mover su culo excitantemente ante nacho, sabiendo que como su propio cuerpo le impedía la clara visión del sexo de su hermana debía de poder disfrutar de algo mientras escuchaba los gemidos de eva. y así era, efectivamente. disfrutando de todo aquel espectáculo, nacho utilizaba una de sus manos para masturbarse lentamente mientras escuchaba los gemidos de eva y contemplaba sus piernas cubiertas por las medias blancas, el trasero casi desnudo de laura y sus hermosas piernas, también cubiertas por la suave oscuridad de las medias. la explosión del placer de eva no les llegó de sorpresa a ninguno. mientras su cuerpo se estremecía una y otra vez, la lengua de laura no dejaba de entrometerse en aquel orgasmo, intentando prolongarlo lo más posible. la velocidad con que nacho se estaba masturbando aumentó el ritmo mientras los gemidos de eva resonaban por la habitación, y esta, intentando reprimirlos, no podía dejar de odiarse a sí misma por estar disfrutando del mejor orgasmo de toda su vida. con el rostro orgulloso de su hazaña y cubierto por el orgasmo de su hermana, laura miró a nacho, cuyos movimientos sobre su pene habían vuelto a la monotonía del que quiere darse placer aunque sin querer alcanzar todavía el clímax. a pesar de notar pequeñas gotas del orgasmo de su hermana corriendo por su cara, no se los limpió, sabiendo que su visión acrecentaría el placer de su amo. - ¿puedo desnudarla ya, amo? - si. quiero verla sin ese vestido de novia. dirigió una mirada de triunfó hacia su hermana. eva no podía llorar porque laura se lo había prohibido. sabía lo que iba a hacer a continuación, y a pesar de no querer hacerlo, comenzó a desabrochar los pequeños enganches que mantenían el vestido sujeto. ni siquiera esperó la orden de su hermana. ya no tenía miedo de ellos. ya apenas les odiaba. seguía sintiendo temor, pero en esta ocasión era hacia sus propios sentimientos. quería más. ¡dios! había sentido el mejor orgasmo de su vida y quería más. sabía que si seguía todas las órdenes podría sentir más, y a pesar del momentáneo asco que sintió hacia sí misma, decidió acallar su conciencia y colaborar en lo posible. de cualquier forma ellos iban a lograr lo que querían. tal vez, y solo tal vez, si ella colaboraba lograría disfrutar un poco más. una vez acabó con los enganches, se levantó. con la ayuda de laura, deslizó el vestido por encima de su cabeza y lo tiró al suelo. todo su cuerpo quedó al descubierto. su sujetador blanco era semitransparente y muy excitante, a juego con las bragas que ahora reposaban en el regazo de nacho. - colocaros las dos juntas, una al lado de la otra. quiero comparar vuestros cuerpos. complaciendo a su amo, laura se colocó rápidamente frente a nacho y junto a eva. esta hizo lo mismo, aunque con menos celeridad que su hermana. - laura, dame tus bragas. sin dejar de mirar el rostro de nacho, haciendo de cada uno de sus movimientos una clara insinuación, laura deslizó sus manos sobre sus bragas y las empujó hacia abajo disfrutando de cada segundo. levantó una pierna y la sacó del agujero de las bragas. después levantó la otra pierna y repitió la operación. no tuvo prisa en hacerlo en ninguna de las dos ocasiones. sabía que a nacho le gustaba ver desvestirse a una mujer y quería convertir cualquier simple acto en un íntimo strip-tease para su placer. una vez tuvo las bragas en su mano, se las dio a nacho. sin mirarlas, éste las estrujó con su mano un par de veces antes de dejarlas sobre su regazo, junto a las de eva. ahora las dos mujeres estaban igual. las dos llevaban tan solo el sujetador, las medias y el liguero. el contraste era verdaderamente excitante. laura era morena, muy morena. su ropa interior era completamente negra, al igual que el pelo de su pubis. por contra, eva era rubia, aunque sin ser una explosiva rubia platino. su sujetador era blanco, como el liguero y las medias. las dos tenían mas o menos la misma estatura, pero laura tenía los pechos sensiblemente más grandes que eva. las piernas eran hermosas en los dos casos, largas y sensuales. ambas se habían depilado el pubis. eva para la boda, y laura lo cuidaba intensamente desde que cayó bajo la influencia de nacho. nacho no dejaba de masturbarse, pero notó un cierto dolor en su órgano con la visión de aquellas dos hermosas mujeres ante él. dos cuerpos para el pecado dispuestos a cumplir todos sus deseos, todas sus órdenes, todos sus caprichos. - ¡el sujetador! ninguna de las dos dudó en esta ocasión. ambas movieron rápidamente sus manos hacia sus espaldas para abrir los cierres. eva fue más rápida. no pretendía excitar a nacho, sino simplemente seguir su orden. laura alargó más el momento, cubriendo incluso durante un instante sus pechos con los brazos, mientras se quitaba la prenda. toda la operación la realizó mirando fijamente los ojos de nacho, intentando apreciar si sus movimientos le gustaban. finalmente nacho pudo apreciar la sensible diferencia entre los abundantes pechos de laura y los mas pequeños aunque respingones de eva. la verdad es que los pechos de eva no podían considerarse realmente pequeños. vista ella sola, o comparada con muchas otras mujeres, sus pechos tenían un tamaño normal, incluso un poco grandes, pero comparados con la enorme masa de carne de su hermana quedaban empequeñecidos. mientras ambas mujeres se disputaban las miradas de nacho, este se levantó y comenzó a quitarse la ropa. comenzó con la camisa, dejando al descubierto su torso, que fue inundado de inmediato por el deseo en la mirada de laura. siguió con los pantalones, que ya tenía desabrochados. finalmente quedó completamente desnudo. miró primero a laura, que le devolvió la mirada ofreciéndole al mismo tiempo su alma. después miró a eva. por primera vez en toda la noche, eva también le devolvió la mirada, pero en esta ocasión no había temor en ella. ni siquiera odio. era una mirada desafiante. el deseo la había introducido en el juego, y quería demostrar que no era menos que laura, y que ella también era capaz de ofrecer placer. la firme convicción de su mirada la permitió ganar aquel asalto. - eva, sobre la cama, a cuatro patas. sin dudar, sin rechistar, sin planteárselo dos veces, eva dio media vuelta y se colocó en la posición exigida. laura se tumbó a su lado, con el rostro cerca de su sexo, dispuesta a disfrutar del espectáculo. nacho subió encima de la cama y se colocó de rodillas. la visión del excitante trasero de eva estuvo a punto de producirle un orgasmo, que con todas sus fuerzas se obligó a reprimir. - laura, ponte a su lado la orden fue inmediatamente cumplida por su apasionada esclava. disputándose un pequeño hueco en la cama junto a su hermana, dispuso su cuerpo junto al suyo, también a cuatro patas, aunque cuando estuvo colocada, bajó al máximo sus brazos y su cabeza, adoptando una posición de mayor sumisión aún si cabía. aquello casi fue demasiado para nacho. además del hermoso cuerpo de eva tenía a su disposición a su más sumisa esclava. laura, que consciente de la enorme excitación que su cuerpo era capaz de ofrecer en aquella postura, intentaba elevar al máximo posible su trasero. también era consciente de que su sexo quedaba totalmente a merced de su amo, puesto que la mayor altitud alcanzada por la parte trasera de su cuerpo otorgaba una excelente visión tanto de su culo como de su pubis. dispuesta a ganar la batalla por los favores de nacho, aplicaba a sus movimientos una indecencia que tal vez no conocieran ni las más profesionales entre las prostitutas del mundo. la mayor experiencia de laura en el arte de la seducción de su amo hizo que nacho decidiera cambiar su primera intención de penetrar a eva en detrimento de su hermana. cogiéndola por las caderas, introdujo su excitado órgano en el interior del cuerpo de laura, que demostró un claro estremecimiento de placer al sentir en sus entrañas el preciado órgano de su amo. casi al instante, laura alcanzó su primer orgasmo de la noche. desde que nacho la convirtiera en su esclava, laura era capaz de alcanzar multitud de orgasmos en pocos minutos. a pesar de estar disfrutando del placer máximo que una mujer es capaz de alcanzar, su cuerpo no dejaba de moverse al ritmo de los movimientos de nacho, intentando procurarle placer, en detrimento del suyo propio. una de las manos de nacho se deslizó desde su cadera hasta sus pechos, amasándolos y apretujándolos con muy poco interés en que ella disfrutara. pero el efecto que laura recibía no era más que placer y más placer. cualquier contacto de nacho con sus partes más sensibles la llevaba una y otra vez al clímax. todavía con los residuos del primer orgasmo en su cerebro, el poco delicado masaje de sus pechos la condujo inevitablemente al segundo. nacho lo sabía, porque así la había programado durante las interminables sesiones de hipnosis. sabía que cualquier cosa que él hiciera tendría como resultado el placer de ella, y que dicho placer no hacía más que excitarla cada vez más. pero también sabía que su propia potencia sexual era limitada. casi al borde del orgasmo, extrajo su órgano del cuerpo de laura sin aviso, produciéndole a su vez el tercer orgasmo y haciendo que se desplomara sobre la cama para disfrutar de él, ya sin la necesidad de reprimir su placer para facilitar el de su amo. nacho quería correrse dentro del cuerpo de eva, y por ello se deslizó sobre la cama para introducir cómodamente su pene por el agujero que su otra esclava también dejaba al descubierto. el interior de la vagina de eva era más estrecho que el de su hermana, produciéndole un enorme placer tanto a él como a ella, que comenzaba a mover su cuerpo sin demasiadas inhibiciones. - muévete, hermanita. muévete y haz disfrutar a nuestro amo si quedaba algún resto de decencia o de dudas en la mente de eva, las incitantes palabras de su hermana habían acabado con ellos. en respuesta a las órdenes de laura, su cuerpo comenzó a estremecerse aún con más fuerza mientras sentía los rítmicos embates de nacho sobre ella. inducida por la hipnótica influencia de la voz de laura, su principal deseo era el de hacer disfrutar a nacho del encuentro amoroso, pero a pesar de ello, y siempre sin dejar de mover su cuerpo para producir placer más que para recibirlo, sus ansias de recibir más y más placer se estaban cumpliendo sin restricciones. jamás hubiera podido creer que hacer el amor con nacho fuera una experiencia tan maravillosa. se sentía liberada de todas las ataduras terrestres, de su pasado, de su futuro, e incluso de su propio y recién estrenado marido. tal vez si hubiera llegado a hacer el amor con nacho cuando eran novios jamás le hubiera dejado, y jamás hubieran llegado a este momento. pero de repente todos sus pensamientos dejaron de tener sentido. un estremecedor fogonazo de placer inundó su mente justo en el instante en que sintió el fruto del orgasmo de nacho invadir sus entrañas. con cada uno de los últimos estertores del clímax de nacho, su propio cuerpo se vio invadido por un extremo placer no alcanzado jamás anteriormente, ni siguiera por el causado por su hermana pocos minutos antes. su conocimiento del mundo del sexo y del placer había sido muy limitado hasta esos momentos. breves escarceos amorosos con diversos hombres, y algunas pocas ocasiones con su actual marido antes de la boda no la habían preparado para el mundo que nacho y su hermana le habían hecho descubrir. se desplomó sin fuerzas sobre la cama, notando como el pene de nacho resbalaba fuera de su vagina. con los ojos entreabiertos, comprobó como aquel mágico músculo se encogía por momentos y alcanzaba una flacidez imposible de adivinar pocos segundos antes. sin tiempo a que el órgano acabara de volver a su posición habitual, laura se abalanzó sobre él, y con un enorme cariño solo comparable con el que las madres proporcionan a sus hijos, lo introdujo en su boca para limpiar con su lengua los restos delatores del placer del que pocos segundos antes había sido testigo. desnuda, indefensa sobre la cama, eva comprobó como laura y nacho se fundían en un abrazo que poco tenía que ver con el amor convencional. no pudo entender las palabras que él susurró al oído de su hermana. al cabo de un momento, sintió la fría mirada de laura sobre sus ojos, y comprobó como sus labios se abrían y cerraban diciendo algo que no llegó a entender, porque la oscuridad invadió su mente y el sueño la venció sin condiciones. sus ojos se abrieron lentamente sin comprender del todo lo que ocurría ni donde se encontraba. su hermana laura estaba junto a ella, en lo que al parecer era la habitación del hotel. su recién estrenado esposo también se encontraba allí, y sus padres y algunos de los invitados. - ¿ya te encuentras mejor, querida? la preocupación latente en las palabras de su marido la desconcertaron durante un instante. - menos mal que no ha sido nada - esta vez era laura la que hablaba - cuando la he visto desplomarse al suelo desmayada creía que me moría del susto. aquello era cada vez más confuso. - ¿que me ha ocurrido? - pudo decir al fin - te has desmayado, querida. habías venido a la habitación con laura y por lo visto el cansancio de todo el día ha podido contigo y te has desmayado. laura ha venido corriendo a buscar ayuda, pero no ha sido nada grave. gracias a dios ya te has recuperado. confusa, eva se miró a sí misma. estaba completamente vestida, a excepción de los zapatos, y tumbada sobre la cama. no recordaba nada desde el momento en que había entrado en la habitación. sentía un inmenso vació

domingo, septiembre 02, 2007

La hermanita de mi mejor amigo

Quiero empezar comentando la naturaleza de la amistad que me unía a mi amigo gregorio, y a dios gracias todavía lo hace.

Amigos desde hace 15 años, nuestras casas distan a pocas cuadras, estudiamos juntos en sucre, aunque distintas carreras; gregorio es el otro inquilino del relato “mi dueña de casa”, y el que estuviéramos solos en esa ciudad profundizó aún mas nuestro lazo de amistad.

Cuando llegaban las vacaciones retornábamos a casa y en ese ínterin nos veíamos con frecuencia para ir de joda y todo eso. siempre fui bien recibido en su casa y él en la mía, muchas de las incontables veces que fui a buscarlo, durante nuestras vacaciones, me atendía su hermanita melisa, pero debo reconocer que ni me llamaba la atención por dos razones: primero, gregorio es el mayor y melisa es la cuarta, o sea que la diferencia de edades era relativamente amplia, es decir era mucho muy joven para mi, y segundo (tal vez la razón más importante) era la hermanita de mi mejor amigo.

Los años pasaban, la joven crecía, así como los cuidados y de la familia de gregorio y principalmente los celos de este último. la verdad no había advertido lo agraciada que estaba la joven, y fue precisamente mi amigo gregorio quien me lo hizo notar al mencionar que la rondaban algunos gavilanes; pero al poco tiempo lo que realmente me cayó como un balde de agua fría fue cuando gregorio me relató sumido en la mas grande tristeza y desazón (mientras compartíamos unos tragos) que nuestra pequeña melisa, que aunque su familia y yo no lo quisiéramos, se había convertido en mujercita, es decir, alguien (sabe dios quien) le había arrebatado la inocencia llevándose consigo su virtud, al menos eso aseguraba gregorio. el había llegado a esa conclusión debido a que melisa había mostrado cambios radicales en su comportamiento, algo propio de los adolescentes, pero lo grave en ella fue su cambio actitud en general, ya saben, rebeldes sin causa y sabelotodos como ellos solos y sin mencionar el nuevo círculo de amistades que tenía nuestra adorada princesita (un puñado de adolescentes irresponsables, es decir, sus iguales), ocasionalmente llegando a casa con algunas o muchas copas de trago encima. pero estos cambios vinieron, estuvieron, hicieron lo suyo y se fueron dejando tras de sí una joven convertida en mujer de manera prematura.

Ella ahora procuraba mostrarse mas segura, mas mujer y menos chica, en síntesis hacia todos los esfuerzos para sacar a relucir su pseudo madurez, pero era inútil, su frágil cuerpecito no marchaba al ritmo de su mentalidad o al menos de sus planes, y para colmo de males la naturaleza habría de ser poco generosa con ella: chiquilla delgada, de caderas estrechas pero con cola redondeada y senos pequeños que más parecían dos medios limones, el día de la repartición de tetas melisa de seguro se había quedado en casa, pese a todo esta chica tenia lo suyo.

Cuando gregorio concluyó sus estudios su familia entera fue a sucre para el acto de graduación, melisa lucia mas crecidita, en todo sentido, incluso se atrevió de lanzarme unas miradas insinuantes que preferí eludir al encontrarme rodeado de toda su familia mientras compartíamos en un restaurante, fue muy difícil para mi disimular los insistentes coqueteos de esa picara chica, pero lo logre, muy a pesar mío no paso absolutamente nada.

Unos meses mas tarde volví a casa pero mi amigo gregorio estaba en otra ciudad realizando su internado, aunque yo había pensado en llamar a melisa en algún momento con el pretexto de preguntar por su hermano preferí no hacerlo, sin embargo y por casualidad me la encontré justo en la puerta de mi casa mientras salía ella pasaba con sus amigas, se detuvo para hablar conmigo por cerca de media hora, claro que sus amigas que la esperaban en la esquina se aburrieron y se fueron sin ella. yo la acusaba, aunque solo en broma, de andar por ahí luciéndose para que los muchachos la molestaran, ella lo negaba sonriendo pero mirándome fijamente a los ojos; entonces prácticamente le ordene que fuera de inmediato a su casa y que la llamaría en 10 minutos para continuar hablando ya que no lo veía apropiado que una muchacha esté fuera de su casa, melisa se fue casi a la carrera, aún no entiendo por que obedeció mi orden, o al menos eso pareció en ese momento. pasaron 5 minutos y llamé a su casa y me respondió al primer timbre, yo sarcásticamente la felicité por ser tan buena chica a lo que ella acordó conmigo serlo, acto seguido le ordené a mi chica se diera un baño y se cambiara porque deseaba verla a las 7:00 p.m. en el parque ubicado en la esquina de mi casa (en ese momento era aproximadamente las 5:20 p.m.), ella aceptó sin chistar, la felicité una vez mas por lo obediente que era y nos despedimos.

Yo había olvidado la cita, cuando me percaté de la hora eran las 7:15 salí hasta la esquina de mi casa y miré hacia la banca en la que supuestamente nos encontraríamos, pero estaba vacía así que volví a casa, quise llamarla pero no lo hice. 15 minutos mas tarde fui nuevamente hasta la esquina y nuestra banca estaba aún vacía, regresaba a casa una vez mas pero algo me hizo volver la mirada atrás y mire alrededor, ella estaba sentada en otra banca y me miraba fijamente con una sonrisa en el rostro, propio de los niños que acaban de ser descubiertos cometiendo alguna travesura, me acerque y le di un beso suave en la mejilla y conversamos no se ni de que cosas por unos momentos, entonces súbitamente me puse de pie y tomándola de la mano la llevé conmigo sin rumbo, para sorpresa mía me siguió sin resistirse. caminamos algunas cuadras hablando de todo y nada y entonces nos detuvimos en una esquina poco iluminada, y ante sus reiteradas preguntas de que a donde la llevaba yo respondí que quería estar a solas con ella, irónicamente caminábamos en dirección opuesta a donde en realidad la quería llevar, mi casa, pero lo que si deseaba hacer era …. (callé y la besé), está demás decir que correspondió a mi beso con entusiasmo, que bien besaba la nena, realmente fue una grata sorpresa. la tomé de la cintura y la atraje hacia mi con fuerza para sentir su cuerpo y para que ella sintiera el mío, dio buen resultado, le gustó, entonces sin pérdida de tiempo la tome de la mano y la llevé directo a mi casa; cuando me preguntó que a donde íbamos le respondí con firmeza “a mi casa”, pero aclarándole que era porque quería ponerme algo encima y porque tenía deseos de entrar al baño, aunque accedió en el fondo sabía a que se estaba exponiendo.

Llegamos y entramos en mi casa, la conduje a mi habitación con la mas absoluta tranquilidad de mi parte, porque ella se meaba de miedo, la dejé por un minuto para ir al baño tal como le había dicho (mas por cumplir con mi palabra que por necesidad). a mi vuelta ella estaba de pie junto al televisor, me acerque y nos besamos intensamente, un minuto mas tarde yo tenía mis manos amasando su pequeño pero redondeado culito, al siguiente mis ágiles manos le quitaban la chompa y la blusa mientras ella solo decía “no”, pero era un no que mas parecía una invitación a proseguir que a detenerse. aun de pie le bajé el cierre del pantalón y metí mi mano dentro, ahí en medio de sus piernitas, era extraño, aunque sentía a melisa muy excitada su sapito estaba todavía seco, pero ni que hacer, proseguí como siguiendo un plan de ejecución previamente establecido. hice que se sentara en mi cama para quitarle los zapatos y el pantalón, pero para facilitarme la tarea ella se recostó en la cama quedando en ropa interior y calcetines, me miraba con relativa calma, su mirada sugería que eso era precisamente lo que ella buscaba, si existía un plan, parecía ser el de ella el que se estaba ejecutando, al menos momentos después pude darme cuenta de que deseaba ser ella quien manejara la situación.

Acostada en la cama con las piernas semicruzadas como queriendo esconder su “cosita” me miraba fijamente mientras yo me quitaba la ropa hasta quedar totalmente desnudo. me acerque a ella con lentitud, acostándome a su lado nos besamos apasionadamente, y comenzamos con las caricias, melisa no mostraba nerviosismo ante mis caricias, eso si se mostró muy firme al no me permitirme quitarle el corpiño, aunque no me lo dijo seguro estoy de que le apenaba tener los senos tan pequeños, al decir pequeños quiero decir realmente diminutos, no insistí y me concentré en el resto de su cuerpito, deslice una vez más mi mano dentro de sus bragas y recorrí su ranurita con mi dedo medio una y otra vez pero sin introducírcelo, lo tenía suave y pequeño como todo en ella, pronto esas caricias hicieron el efecto esperado, comenzó a calentarse y humedecerse desprendiendo ese aroma característico pero delicioso de una concha a punto. de a poco ella se excitada mas y aunque hasta ese entonces solo me abrazaba mientras nos besábamos no se contuvo los deseos y bajó la mano para agarrar de una mi verga que aun no estaba parado por completo, hizo un buen trabajo al masajear y pajearme con suavidad ya que no tardo mucho en lograr que mi pija se endurezca al máximo, entonces me levanté y me puse de rodillas al tiempo en que tomaba sus piernas y la ponía en mis hombros para poder quitarle las bragas, lo hice con calma y aprovechando que me encontraba en muy buena posición decidí penetrarla en esa pose, melisa al percatarse de mis intenciones de metérsela patas al hombro solo atinó a mirarme con los ojos desorbitados pero no se resistió en lo mas mínimo, ahí pude darme cuenta de que la chica que me estaba entregando su conchita en tan excitante posición y en la “primera cita” ya había adquirido experiencia como el que mas.

Me acomodé lo mejor posible, tomé mi verga y con movimientos de arriba hacia abajo la frotaba en su cochito para separar sus labios y prepararla para la arremetida, cuando mi vara estuvo colocada en el camino exacto empujé con firmeza introduciendo mi herramienta en aquel calido y todavía muy estrecho canal, se la metí hasta el fondo, no de golpe, pero si de una aunque con calma; ella solo gimió suavemente, cerro los ojos y colocó las palmas de sus manos en mi pecho como queriendo detener inútilmente la embestida, cuando ya toda mi verga hubo entrado en ella, solo estiró los brazos a los costados disfrutando mis posteriores embates que aumentaban cada vez mas en fuerza y rapidez, pero ella me pidió que lo hiciera con lentitud, me sorprendió un poco su petición pero la complací para que ella lo hiciera después.

El vaivén continuaba su ritmo parsimonioso y mi chica de a poco abrió sus piernas para proseguir en la posición del misionero, así continuamos hasta que percibió que me vendría pronto, así que me alejo de si y prácticamente me ordenó cambiar, joder la alumna revelándose al maestro?, me dije, pero accedí sin mas vueltas, movido mas por la curiosidad de saber lo que tenía en mente que otra cosa, así que solo cooperé. melisa, luego de hacer que me recueste de espaldas, se tomó su tiempo para observarme, o mejor dicho examinarme, parecía la doctora auscultando al paciente, con sus manos recorrió mi cuerpo e hizo una parada en mi pubis para juguetear un poco con mi herramienta, me pajeó lentamente al tiempo que apretaba con fuerza mi verga que ahora estaba más dura que al principio. se montó sobre mi, tomo con su mano mi vara y se la acomodó directo en su raja, y cuando estuvo en el camino correcto apoyo sus manos en mis hombros y se sentó muy calmadamente, mi verga entró totalmente dentro su chupila y ella solo se quedó ahí quieta como viviendo la experiencia en otro plano o nivel astral o una joda de esas, eso si se podía percibir con claridad las contracciones que ella, o mejor dicho su concha hacia, que sensación tan interesante me produce incluso hoy al recordar; subía con calma como calculando de que mi verga no se salga de su concha por completo, pero se sentaba con fuerza dejando caer todo su peso. esa combinación de movimientos lentos con otros súbitos eran los que marcaban su ritmo, así que no demoró nada en venirse, lo se por las marcas de uñas que me dejo en los hombros, ahora era yo el que deseaba terminar porque ya estaba cerca, pero la muy pendeja prefería descansar, eso no. así que la tomé casi por la fuerza de las caderas poniéndola de cuatro patas y sin mas se la metí, esta vez toco fondo, se quejo de dolor pero yo no la soltaba, ella trataba en vano de separarse repitiendo en tono lloroso “pará, pará por favor”, era inútil, yo la tenia rodeada de la cintura con mi brazo, esa imagen me recuerda a los perros cuando están cogiendo, la hembra trata de escabullirse y el macho que termina sometiéndola, en fin, esa situación matizada de violencia me excitaba aun mas. no tengo por costumbre utilizar condón, prefiero terminar fuera de existir riesgo de embarazo, pero en esta ocasión y pese a las súplicas de melisa de detenerme y de no terminar dentro, me valió un poroto, cagándome en todos los peligros y consecuencias posibles me vine donde quise, al descargar mi leche en esa conchita pequeña sentí mi cuerpo ser despojado de la energía que mantiene unidas las piezas del mismo. luego de unos instantes, al tiempo de liberar mi presa caí en la cama casi sin fuerzas.

Ella tomó unos pañuelos desechables para limpiarse la leche que le brotaba de la rana como de un manantial y se recostó a mi lado abrazándome, nos besamos con cierta ternura y luego con una pregunta me regresó a la realidad: por que terminaste dentro?, carajo, me reproché, pero al ver la expresión de su rostro pude adivinar que no había peligro. en efecto, ella no deseaba que terminara dentro porque le mancharía la bombachita con semen, y me contó además que sus papás estaban muy susceptibles a que ella haya iniciado su vida sexual, tanto así, que sorprendió a su mamá examinando su ropa interior (del cesto de la ropa sucia), me pareció sincera y le creí a ciegas, talvez porque inconscientemente eso era lo que mas me convenía.

Continuamos con los arrumacos y una vez más estábamos culeando echados de lado, la impulsaba por la cola donde mi mano a la par que apretaba su pequeño glúteo le acariciaba el perineo y a momentos su ano, humedeciéndolo con los fluidos que continuaban saliendo se esa rica concha. mi intención no era otra que la de prepararla para partirle el culo, ella al presentirlo se levanto de sobresalto y argumentando que la matarían en casa, por la hora, ya que debía estar de vuelta a las 9:00 y eran casi las 10:00, se vistió con prisa, yo permanecía en pelotas y sentado en la cama con la mirada suplicante de terminar la segunda pasada que habíamos iniciado, xime se acerco y me pidió me cambiara para acompañarla por lo menos un par de calles, al no obtener respuesta se puso de rodillas, tomo mi verga que ya estaba poniéndose un poco flácida, me pajeo un poco y se la metió en la boca, me la chupó como casi una profesional y luego dijo: "ya pues, date prisa" me miró a los ojos y agregó dulcemente "otro día, porfa", ni que hacerle, accedí una vez mas.

La acompañe hasta la esquina de su casa donde mientras tomábamos una soda apareció uno de sus hermanos, me saludo, y reprochó a su hermanita que sus papás la esperaban, xime se despidió a prisa y se fue, pero al hacerlo me susurró al oído "te llamo", yo solo le enseñé mi pulgar en señal de acuerdo.

jueves, agosto 23, 2007

Cambio de oficio.

En alguna época pensé que las grandes cosas de la vida podían sucederme sin que las provocara. entonces era más joven (¿o menos viejo?) e imaginaba que sería rico y famoso escribiendo para prestigiadas editoriales al tiempo que cultivaba el oficio de fotógrafo.

Mis héroes entonces eran cortazar, donoso, fuentes, alvarez bravo, helmut, hamilton, angulo, pomar y en la pura admiración de sus obras esperaba una recompensa, que en mi estado de paciente espera, sólo podría caer del cielo. eran tiempos de cursos de esto y lo otro, de retroalimentarse con las opiniones e ideas de los demás.

Tomaba un curso de fotografía, al que asistía puntualmente todas las mañanas de cada sábado, en un viejo edificio de la zona rosa a escasas dos calles del paseo de la reforma.

Una de esas mañanas me encontraba tendido en un prado del jardín del arte de san rafael, disfrutando el sol mientras meditaba sobre el maravilloso fenómeno de la luz. pensaba que el mundo es físico gracias a ella, que los colores existen porque ella los contiene y que la luz está asociada a conceptos tan grandiosos como la vida ("..y dijo dios, hágase la luz"), la divinidad (en todas las culturas la luz es creación de dioses) o su asociación con el conocimiento (luz del entendimiento, idea que ilumina, iluminismo como sinónimo de sabiduría). recostado sobre el césped me sorprendieron unos pies huesudos que se descalzaron de unos zapatos bajos para sentir el frescor de la hierba. seguí el perfil de aquellos pies juguetones y me encontré con unas piernas muy delgadas, unos muslos fuertes, delgaduchos pero bien formados, que se perdían bajo una minifalda blanca. mi vista siguió ascendiendo hasta toparse con el gesto coqueto de angélica, una compañera del curso de fotografía con la que ya había tenido conversación y un ligero escarceos erótico, una ocasión en que viajábamos con los cuerpos muy pegados dentro de un vagón del metro atestado de pasajeros.

Angélica se sentó a mi lado y dijo: -luces muy a gusto aquí. ¿estás listo para la clase?

-sólo me faltabas tú -le respondí

Durante la clase, no dejamos de mirarnos y hacernos señas mientras el profesor insistía en una lección que había repetido incontables veces. quise aprovechar esa situación para divertirme con mi compañera recurriendo al viejo recurso de los recados.

-¿qué vas a hacer esta tarde? -le escribí en el primer papelito.

-varias cosas. -me contestó de manera escueta.

-¿hay lugar para una cosa más?

-depende.

Por un momento pensé que no debía involucrarme con esta mujer que a veces parecía de hielo, pero decidí abandonarme al juego de la seducción, sólo porque angélica realmente me gustaba, así que le escribí:

"angélica, quiero pedirte que seas mi modelo. deseo fotografiarte, registrar cada detalle de tu cara, cada línea de tu cuerpo. necesito a una mujer como tú, decidida a sacudirse el yugo familiar, a hurgar en el mundo, a dejarse subyugar por el arte. te lo pido en nombre de la estética."

La sonrisa fresca que iluminó su cara al leer mi recado fue una enfática aceptación.

Hablamos de fotografías, libros y cine; de las cosas que nos pasaban cuando cámara en mano, recorríamos las calles de la ciudad en busca de la "gran imagen". a través de sus palabras, gestos y ademanes, entendí que angélica era una chica en busca de su identidad como mujer, pero con una indiferente actitud respecto a la sexualidad. comprendí que con ella podría tener algunos escarceos, pero también que no sería fácil seducirla para meterla en la cama. y lo pensaba porque sentía que entre los dos existía una atracción mutua.

Muchos días compartí mis tardes con angélica; conocí a sus amigas y aún, a sus amigos; discutimos sobre el rumbo que podrían tomar nuestras vidas. muchas tardes la acompañé hasta su casa, andando un buen trecho. a veces nos deteníamos en cualquier calle a observar a la gente, buscando una geometría en todo lo que nos rodeaba intentando descubrir lo singular de la realidad, inventando lo abstracto y creando en el surrealismo.

Con frecuencia juntábamos nuestros rostros para alzar la vista e intentar ver los cambios de luz al atardecer; entrelazábamos las manos y nos besábamos. no me dejaba, sin embargo, llegar más allá.

Un día conseguí por fin, llevarla a mi casa, donde me había improvisado un estudio. le mostré mi pobre material fotográfico y le ofrecí una copa de tequila. ella bebió, sorbió y al terminar se pasó la lengua por los labios como saboreando el lápiz labial. le ofrecí otra copa y una más antes de colocar un disco de ela fitzgerald.

Al quitarse la falda y la blusa lució una delicada tanga que hacía juego con su brassier de color champagne, tan finos ambos que parecían de hojaldre. mientras le tomaba fotografías no dejé de repetirle las trilladas frases de siempre: "luces maravillosa", ¡qué artística! y payasada y media. la capté sonriente, seria, adusta, con tacones, descalza, de pie y recostada. ella se movía como pez en el agua. pero cuando le pedí que se desnudara, únicamente sonrió y de inmediato se vistió dejándome solo con mi cámara, luces y deseos.

Durante semanas intenté conquistarla. le tomaba cientos de fotografía y a partir de ellas, elaboraba alguna composición tan densa o ligera de acuerdo a mi estado de ánimo en ese momento. por las noches recorría una a una sus fotografías, descubría defectos, imaginaba posibilidades; con ellas en la mano, me dormía. en ese tiempo salíamos al cine, a los parques, discotecas, recorríamos pueblos, parábamos en mi estudio y juntos imprimíamos cientos de fotografías en donde angélica aparecía invariablemente. algunas de ellas las envié a diversas revistas, pero todas me fueron devueltas.

Habían pasado casi seis meses cuando conseguí que posara semidesnuda, nuevamente para mí. esa tarde hacía tanto frío que su piel se erizaba. las última tomas en traje de baño nos dieron ocasión para un descanso. nos acomodamos en el sillón cubriéndonos con la misma frazada. bajo la cobija se produjo un agradable calor alentado por las canciones de la fitzgerald y la vista de docenas de ventanales que nos observaban el hotel que se levantaba impetuoso frente a mi departamento. entonces, me animé a pasar la mano por su cintura y la besé. sentía el calor de su piel, la suavidad de su vientre; sus mejillas se encendieron y entonces supe que al fin la vería desnuda. y así fue.

Al terminar la sesión nos besamos con la fuerza de una pasión brutal que nos embriagaba de placer. angélica ya estaba desnuda y me ayudaba a despojarme de mis ropas; pues yo, con la urgencia que me provocaba el poseerla, no atinaba ni a desabrocharme la camisa. con las yemas de los dedos recorrí su espalda y con los labios húmedos besé la extensión de su cuello. cuando me jaló de la nuca para ofrecerme sus pechos, me apoderé de ellos, los estreché delicadamente recorriéndolos con mi lengua, con el mismo deleite que sentí al llegar a su círculo umbilical. ella se entretenía acrecentando mi deseo entre sus dedos; cuando lo besó bromeó diciendo que tenía olor a talco y sabor a menta; yo la dejaba hacer libremente, sintiéndolo crecer entre sus labios. nuestros siguientes encuentros aumentaron en frecuencia e intensidad al límite de lo salvaje. sentía la satisfacción de contar con una estupenda modelo y una insuperable amante. era una relación profesional y amatoria perfecta, con cada uno de nosotros ofreciéndonos por completo.

Entre juegos y risas, aprendimos a amarnos, pero al poco tiempo nuestra pasión demandaba mayor fuerza.

En una de tantas sesiones fotográficas en que angélica lució particularmente relajada y sensual después de una recia batalla sexual, logré algunas de mis tomas más memorables.

No sé si sucedió así, porque angélica nunca me lo dijo, pero me parece que conmigo aprendió a explotar sus instintos, a dejarse inundar por el deseo, a empaparnos con nuestros respectivos líquidos acuosos, cálidos y agridulces; a no pensar sino en presente.

yo le había platicado (y no sé si lo hice por convencerla o porque realmente lo creía) que las caricias plenas y los orgasmos intensos desembocan en buenos sentimientos, en amor hacia tu pareja y la gente cercana alimenta su espíritu con ese amor. como sea, eso ya no me importaba mucho, pues ahora angélica tenía plena conciencia de su cuerpo y de lo que deseaba hacer con él. muy pronto me lo demostraría.

En tanto, aún me deleitaba con saberla cerca. de día, me extasiaba en su cuerpo; de noche, en la contemplación de sus fotografías, imaginando la siguiente sesión, registrando defectos y detalles. cerraba los ojos para seguirla viendo y así me dormía.

Soñaba más con su imagen fotográfica que con su cuerpo. al evocarla, invariablemente llegaba a mi memoria e forma de fotografías, así, inanimada, hierática, fría y excitante a la vez. podría reconocerla más fácilmente en papel que en persona.

Pasó el tiempo ( el tiempo siempre pasa). la personalidad de angélica se fue definiendo; empecé a vender muchas de la fotografías producto de nuestras ardientes sesiones. pudimos darnos el lujo de viajar placenteramente con el dinero de las ventas. severos críticos elogiaron mi trabajo creativo; algunos calificándolas de fino erotismo, de realismo sensual, de esteticismo depurado. yo sólo sabía que era el resultado de mi atenta mirada al contorno de su cuerpo, producto de mi admiración por sus largas piernas, sus pechos redondos y el sensual triángulo que separa sus piernas.

La fotografié en una ocasión a frente al mar, caminaba al atardecer desnuda de espalda sobre una arena blanca entre dos lenguas de agua y al fondo, un horizonte intensamente azul bajo un cielo con tonalidades de fuego. amaba esa fotografía de angélica. todavía cuando la observo me extasío en ella -no se si en la foto o en el recuerdo de angélica-.

Mis fotografías se fueron haciendo cada vez más atrevidas, más creativas y por tanto, más famosas. capturé su rostro en el mismo instante del orgasmo; la retraté desnuda en sofisticadas recámaras antiguas plagadas de espejos barrocos envuelta en penumbras rosadas mientras yacía tendida sobre divanes de satín con acabados en hoja de oro; congelé su imagen en los ríos bajo el manto de una cascada, en las montañas escarpadas y en los desiertos de sonora.

Modelo y fotógrafo encontraron en el juego un medio de subsistencia. juntos creamos la publicidad fotográfica para revistas de modas, comerciales o para promocionar hoteles y restaurantes. nos pagaban por la diversión. nuestro trabajo, pronto obtuvo una demanda que apenas podíamos satisfacer. entonces empezamos a cotizarnos más y más caro cada vez. angélica y yo formábamos un binomio perfecto e indivisible. fue así como otras modelos me empezaron a buscar; a ella, otros agentes de publicidad.

En cierta ocasión, un amigo me dijo que las grandes mujeres en la vida son fugaces. angélica es de esas. un día me confesó que aunque entendía mi obsesión por lo estético, en lo cotidiano, ella se sentía desplazada por sus propias fotografías. aceptó las ofertas para modelar que le ofrecían y yo, por un tiempo quise recuperarla a través de otras modelos.

Ella perdió el encanto y la frescura al modelar. y abandono el oficio.

Yo, jamás pude volver a captar una imagen digna de publicar.

En un ritual signado por la nostalgia, quemé negativos y fotografías. todas, menos aquellas donde miraba desnuda hacia el mar. abandoné así para siempre el oficio de la fotografía. ambos, habíamos claudicado.

me contenté pensando que siempre hay oportunidades si uno sabe buscarlas. esto es algo que aprendí con angélica al paso del tiempo en que sólo esperé que las cosas sucedieran. mañana, al publicarse mi cuento, tal vez angélica encuentre en él, la mejor de sus fotografías.

domingo, agosto 19, 2007

Un gusto muy particular

Ramiro un buen día iva llegando a su casa, cuando se percató que el vehículo de su mujer, gloria maría iva saliendo, como esa no era la costumbre de ella él decidió seguirla a una distancia prudente, no es que ramiro fuese celoso o desconfiase de su mujer, ya era algo tarde para que ella saliera de la casa sin haberlo llamado por teléfono.

Ramiro ya estaba a punto de darle alcance con su auto cuando, el de ella se detuvo en una esquina y un hombre se montó en el auto sin problema alguno, ramiro estaba que si lo hubiesen cortado no echaba sangre de lo bravo que se encontraba, pero se controlo y decidió darle una sorpresa a los tortolos, se acordó que en baúl del su auto se encontraba un tubo de metal de aproximadamente un metro y medio de largo, a medida que el auto de su mujer avanzaba, él se iva programando, como le rompería el cristal delantero primero, y luego los laterales para terminar con el cristal trasero, y si el tipo se atrevía a salir del auto, le iva a dar con el tubo hasta que ya no le quedaran más fuerzas

En eso el vehículo de su esposa se desvió hacia una carretera rural, y al llegar a un despoblado, se detuvieron y dentro del auto la pareja comenzó a magrearse, ramiro detuvo su auto a una distancia prudente, y se acercó sigilosamente quedando oculto por unos matorrales cercanos al auto, desde hay los observaba parcialmente, el tipo se había acostado sobre ella y se la estaba comiendo a besos, ya ramiro estaba a punto de iniciar lo que él consideraba su venganza, cuando una especia de placer morboso lo invadió, se detuvo justo a tiempo en que la pareja salia del auto y casi sin ropas se tiraron al suelo, él no podía dar crédito a lo que sus ojos veían, su dulce y angelical mujer arrastrandose por el suelo con un tipo como una cualquiera, ramiro no lo podía soportar, pero una fuerza superior a él lo obligaba a permanecer de tras de los arbustos y no tomar acción, en eso observa que el tipo se incorpora de espaldas a él se baja los pantalones y su mujer se dispone a mamarselo, de la impresión ramiro soltó el tubo, y permaneció observando en silencio, al tiempo que una gran excitación le recorría todo su cuerpo, casi sin darse cuenta se había bajado la cremallera de su pantalón y sacado su verga, ramiro se encontraba raspandose una puñeta, cuando el tipo le ordenó a la mujer que lo dejara así que él le quería dar por el culo, la mujer dejó de realizar su labor y se puso en cuatro, frente a frente a el lugar donde ramiro se ocultaba

Fue cuando ramiro se percató de que no era su mujer, era su vecina ernestina con una peluca similar al cabello de su mujer, al darse cuenta de la identidad de la que él creía hasta hace pocos segundo era su mujer, sintió un gran alivio en su atribulado espíritu, de golpe se dejó de hacer la paja, se acomodó el pantalón y se retiró en silencio. camino a su casa se cuestiono como era posible que él dudara de la fidelidad de su mujer, y se alegró de no haber actuado de forma impulsiva, ya casi llegando a unas pocas calles de su casa se detuvo, y se acordó de los sentimientos que experimentó al pensar que su mujer mantenía una relación sexual con otro hombre, como se excitó y como se estaba masturbando mientras él creía que era su mujer, des pues de analizarlo un rato se dio cuenta que en el fondo lo había disfrutado, y que no sabía la razón pero lamentaba que no hubiera sido su mujer a la que le estuvieran dando por el culo mientras el observaba. al llegar a su casa le preguntó a su mujer por el auto y ella le indicó que se lo había prestado a la vecina que iva a ver a su novio que es guardia, ramiro le contó parte de los hechos, y a medida que lo hacia se excitó y se llevó a su mujer a la cama, a partir de ese momento se devanó los sesos para que su mujer fuese poseída por otro hombre mientras el lo disfrutaba, sin que ella lo supiese, por cosas del destino a gloria maría le salió una erupción, mejor dicho un pequeño salpullido entre la s piernas, ocasión que ramiro aprovecho para recomendarle que no usara ningún tipo de braguita o panti durante algún tiempo mientras se le curaba esa irritación, como gloria era una mujer recatada ella no se preocupó mucho por la recomendación de su esposo ya que sus faldas por lo general le daban por debajo de sus rodillas.

Pero las cosas fueron cambiando ramiro le regalo varios vestidos y mini faldas para que ella los usara por lo menos en la casa, luego ramiro se dio a la tarea de descubrir cual era el nivel de tolerancia de su mujer al alcohol, descubrió que el vino no le hacia ni cosquillas, pero el coñac era otra cosa, además de que le gustaba des pues de la segunda copa perdía rápidamente todas su inhibiciones, cosa que en más de una oportunidad él aprovechó para que gloria le diera más de una buena mamada, así como comerle su culo sin que ella se opusiese como cuando se encontraba sobria, luego ramiro cambió su táctica la prendía en la casa y luego salía con ella, a una discoteca y bailando con ella le subía la falda permitiendo que se le viera en ocasiones hasta el coño y el culo. ya ramiro había alcanzado parte de su plan, la otra parte era conseguir al individuo adecuado, y no consiguió uno solo, hasta que un día en su clase identificó tres estudiantes, de primer años de ingeniería, materia de la cual imparte clase en casi todos los distintos años de la universidad, al principio remodelo su casa, para poder entrar o salir sin que se percataran que hacía él, lo segundo se dio a la tarea de invitarlos periódicamente a charlar de noche sobre distintos aspectos, política, arte, deporte en fin de cualquier tema pero al final por lo general terminaban hablando sobre sexo, y en ocasiones conseguía algunas películas algo fuertes para como él decía solo para distraerse, durante las charlas gloria participaba por lo general como oyente, previamente ramiro ya le había servido una o dos copas de coñac, pero gloria aunque se mostraba más abierta a la conversación, y su esposo la convencía de recibir a los visitantes en mini falda y sin más nada abajo, ella siempre mantuvo la compostura, y los visitantes nunca se sobre pasaron, por lo menos delante de ramiro, en una oportunidad ramiro se las ideó para abandonar la reunión con la escusa de haber recibido una llamada de un compañero de trabajo que había sufrido un accidente, a pedido de él los estudiantes permanecieron en su casa, pero su esposa al él retirarse se despidió de los visitantes, y se fue a dormir cerrando la puerta de su cuarto por dentro, ramiro llegó sin ser visto, y se mantuvo en una pequeña habitación, donde él podía escuchar y ver sin ser visto, se encontraba molesto por el hecho de que su esposa se retirase a dormir a penas él salió, pero se sintió reconfortado al escuchar la conversación de sus estudiantes

Dos de ellos arnaldo y german se habían dado cuenta de que la mujer de su profesor andaba sin pantaletas ni sostén, mientras que danilo comentaba y gesticulaba como le daría por el culo si ella se lo permitiese, los otros dos realizaron comentarios similares y luego de terminarse lo que bebían se retiraron. ramiro se encontraba obsesionado con la idea de que otro hombre se tirara a su mujer, pero quería que no diera la impresión de que era algo provocado por él, a la semana siguiente ramiro recibió un golpe de suerte, se encontró con otro ex-compañero de clase que se había graduado de veterinario, y este le proporcionó un compuesto que se usa para que los caballos pura sangre de carrera, se exciten y puedan llenar a las yeguas, tal compuesto era algo como cloridratun de yoinve o algo así, al día siguiente que era sábado antes de almorzar ramiro le proporcionó a gloria maría en las copas de coñac una muy pequeña cantidad del compuesto, sin realizar ningún tipo de comentario, como a los vente minutos gloria fue experimentando gradualmente un cambio en su conducta, comenzó a quejarse del calor, y a ventilar su entre pierna con una pequeña revista, luego se le fue acercando a ramiro él cual se había sentado frente a un gran ventanal que había en su casa, ella no le importó que las cortinas se encontraran totalmente abiertas, se retiró la poca ropa que tenía puesta y hay mismo se dedicó a mamarselo a su marido, luego se sentó sobre él y hay mismo frente al ventanal, más de un vecino vio el espectáculo pero para gloria no existían, des pues de eso le tomo la cabeza a su marido y le pidió que se la mamara hay mismo, ramiro no contaba con que su mujer actuara de esa manera, al terminar ella se retiró al baño y cuando él entró a ducharse la encontró masturbandose con un aparato que generalmente se usa para dar masajes, gloria trató de explicar su comportamiento pero ramiro sonriendo y dandole un beso en la frente le dijo, es que tu en ocasiones eres una mujer muy fogosa, hoy por poco no puedo contigo, ella se sonrió y se lo mamó nuevamente. ya no le quedaban dudas a ramiro, y organizó esa misma noche una tertulia con sus estudiantes, a eso de las nueve de la noche llegaron los tres, arnaldo, german y danilo, como era costumbre se reunieron en la sala,

Por un buen rato se tocaron diverso temas, pero como siempre se llegó al tema de sexo, gloria permanecía escuchando con atención y de vez en cuando participaba, ramiro lo tenía todo fríamente calculado, aun no le había dado a gloria el compuesto, y a eso de las dies de la noche sonó el teléfono gloria lo contesto y le indicaron que un tío de ramiro había sufrido un ataque cardiaco que era necesaria la presencia de él, gloria se lo comunicó a su esposo y este de inmediato se disculpo con los estudiantes, pero les pidió que se quedaran un rato más, luego en la cocina le sirvió a gloria otra copa de coñac pero con el compuesto que había probado durante el día, y le solicito a ella que no se fuera acostar de inmediato, le pidió encarecidamente que atendiera a sus estudiantes como si fuera el mismo. de inmediato ramiro se retiró y en menos de dies minutos se encontraba dentro de la pequeña habitación, armado con una camara de video y otra de fotos instantáneas, mientras gloria se sentó en un sofá de la sala frente a los tres jóvenes, estos dejaron de hablar, pero a insistencia de gloria continuaron hablando sobre una película porno que danilo había visto y se encontraba describiendo con lujo de detalles una de las escenas donde la "actriz" principal al mismo tiempo atiende a cinco hombres, a medida que danilo relataba la escena nuevamente la conducta de gloria fue cambiando, sin darse cuenta se encontraba con las piernas totalmente abiertas y abanicandose con parte de su pequeña falda, los muchachos no le quitaban la vista de en cima, danilo continuaba con el relato procurando ser lo más descriptivo posible, pero de repente gloria lo interrumpió pidiendole que le explicara como era posible que una sola mujer atendiera a cinco hombres a un mismo tiempo, ella le manifestó que le era fácil el imaginarse a la mujer con una verga en cada mano y otra en la boca, mientras otro de los hombres le trabaja el coño pero el quinto como lo haría, danilo ayudado por german procuraron con palabras explicarselo, pero gloria se hacia la desentendida, de momento ella se levanto y dijo por que no me lo demuestran quizás así lo entienda mejor, y diciendo eso procedió a despojarse de la pequeña falda y de la blusa, quedando totalmente desnuda frente a los tres hombres, estos no salían de su asombró

Gloria al verlos paralizados les comentó mi esposo me encargo que los atendiera como si fueran él y creo que eso hago, al tiempo que se agachaba frente a arnaldo, y con sus manos le soltaba la correa y le abría el pantalón buscando la verga de él joven, esta se encontraba totalmente erecta una vez fue sacada de su encierro, y sin ningún miramiento gloria se dio a la tarea de mamarla con todas sus ganas, mientras german y danilo se despojaron de inmediato de sus pantalones así como de su ropa interior y se dedicaron a penetrar a gloria los dos al mismo tiempo, mientras german la atacaba por el coño, danilo la cogía por el culo. ramiro por su parte se encontraba disfrutando de la trama que él había montado, en la pequeña habitación tomó las previsiones necesarias para poder grabar con lujo de detalles todo el encuentro entre su mujer y los tres estudiantes, su excitación era tal, que se dio a la tarea de masturbarse, por su cabeza pasaban muchas ideas, en momentos se reprochaba su conducta, pero luego seguía disfrutando de como los tres tenían a su mujer ensartada, y lo mucho que ella parecía disfrutarlo, llegó el momento en que arnaldo descargó todo su semen en la boca de gloria, ramiro pensó que ella lo escupiría, pero se equivocó gloria se tragó hasta la ultima gota que produjo la verga de arnaldo, luego la vagina de gloria fue invadida por el semen de german, al tiempo que ella se daba en su clítoris, por ultimo danilo permaneció un mayor tiempo culeandose a gloria, pero no acabó se detuvo sacandoselo del culo a gloria, esta se enderezo y tomó a danilo por la mano llevandolo a su cuarto, retiró el cubre cama y le dijo que la esperara que se iva a lavar, luego regresó y se acostó boca arriba con las piernas bien abiertas, se detallaba todo, los labios, el clítoris su vulva, hasta la humedad reinante, danilo no se hizo de esperar, se subió a la cama y se dio a la tarea de mamarle el coño a gloria, mientras ramiro había cambiado de posición la camara ya que esa pequeña habitación también tenía vista al dormitorio, ramiro no salía de su asombro de como gloria había metido a otro hombre en su cama, él sabía que había preparado todo el festín para ver como se gozaban a su mujer, pero en ocasiones se molestaba con él mismo por eso, pero no despegaba su vista ni un solo instante de la pareja que se encontraba en su cama, pasado un rato gloria tomo por la cara a danilo y abriendo las piernas se la colocó en sus hombros, la verga de danilo desapareció dentro de la vagina de gloria, y la ritmicamente fue entrando y saliendo hasta que gloria comenzó a mover sus caderas a una mayor velocidad, hasta que ella llegó a otro de los innumerable orgasmos que alcanzó ese día. una vez que los dos terminaron ella se metió al baño se duchó y se aseó interiormente, se colocó una pequeña toalla alrededor de su hermoso cuerpo y se dirigió a la sala, hay se encontraban los tres, señaló a german y a arnaldo diciendoles, que no había alcanzado comprender como dos pueden disfrutar de una al mismo tiempo, y tomandolos por las manos se los llevó al cuarto, tanto uno como el otro se encontraba en posición de reposo, y gloria se dio a la tarea de mamarlos de manera alterna, hasta que las dos pingas se encontraban erectas, acto seguido los tres subieron a la cama y ella se dispuso a ser penetrada por los dos jóvenes, al tiempo que se daba en el clítoris, nuevamente los tres cuerpos parecieron estar convulsando, gloria gritaba de placer dame duró, mientras que german y arnaldo descargaban hasta la ultima gota de su leche dentro de ella, ramiro por su parte ya no podía masturbarse más y debido al gran gasto de energía se quedó dormido.

Al terminar los tres quedaron exhausto, de no haber sido por danilo se hubieran quedado dormidos en la cama, luego de arreglarse ducharse y vestirse, los tres jóvenes se retiraron, y ya en la puerta concertaron otra cita para el futuro, gloria cerro la casa y luego de cambiar las sabanas se acostó, ramiro se despertó y se arregló como pudo hizo como quien llega a su casa, y al entrar en el cuarto encontró a gloria llorando sobre la cama, el se hizo el desconcertado, la llenó de preguntas, pero ella solo lloraba, hasta que reunió las fuerzas suficiente para hablar y dramáticamente y con lujo de detalles le conto todo lo sucedido, fue bien clara al momento de aceptar su responsabilidad, gloria entendía que fue ella la que sedujo a los estudiantes, y así se lo dijo a su marido, ella no comprendía la razón de su conducta, ramiro le volvió a repetir lo que le dijo en la mañana es que tu en ocasiones eres una mujer muy fogosa, y yo no te he podido complacer, eso es todo, ella le juró que eso no volvería a pasar, y él le dijo pasará nuevamente, pero yo no te puedo culpar por eso. al tiempo ramiro dejo de estar escondido en la habitación hoy en día graba directamente la acción de su mujer o la acompaña cuando sale a buscar otro marido en la calle, él solo pide que lo dejen ver.....

jueves, mayo 03, 2007

Mi cunadita virgen

Fue una noche cuando ocurrio todo ya lo habia planeado todo asi q le hize dormir a mi mujer y yo me quede solo con mi cuñadita de apenas 18 añitos tenia q hacer algunos trabajos y ella tambien era mas o menos las 3 de la mañana nos acostamos en su cama para desacanzar y de repente nos empezamos a besar.

Mis manos rozaban sus tiernos pechos y cuando llegeue a su vaginita estaba muy mojada mi pene estaba totalmenet erecto le agarre su mano y le hize acariciar mi miembro primero me toco timidamente despues entro en confianza y me lo froto como una experta le desvesti le saque su jean muy ajustado toque sus nalguitas q aun eran pequeñas le saque el bracher y vi esas dos hermosas teteitas aun sin pesones le bese y intente sacarles y al rozar mi lengua ella soltaba unos gemidos timidos de placer, le hize echar y empze a besar todo su cuerpo hasta llegar a su parte mas intima al ver era aun pequeña y con su himen intacto busque a su timida clitoris que aun estaba oculta al llegar la punta de mi lengua en su clitoris ella arqueo su cuerpo como si hubiera tenido un orgasmo eso me exito mucho y segui besando su vaginita ella gemia con mas confianza pero sabia que no tenia q hacer mucho ruido por mi esposa

Asi q despues del extasis del sexo oral tome el lugar inicial enciam de ella y mi pene rosaba con su tierna vagina y le dije suavecito al oido esto dolera un poquito pero despues todo sera placer asi q inicie el movimiento y ni bien llegaba mi glande al ingreso de su vagina ella me retiraba con sus mano con gestos de dolor le dije otra ves al oido no temas que yo sere cuidadoso y despues de varios intentos ingreso era tan estrecho q el placer en mi fue como nunca habia experimentado con ninguna le hize el amor en todas las pocisiones q mi vasta experiencia me habia enseñado cada posicion era nueva para ella y parecia q cada una q probaba le gustab mas esa noche tubo muchos orgasmos y cuando me llego mi turno le dije q lo q sentiria seria mi forma de llegar al climax para mi y eyacule en su vaginita q ya no era virgen, la abraze y le dije q esto q paso ninguno d elos dos lo olvidaria nunca.

Despues de so teniamos sexo seguido y ella tomaba la iniciativa ahora es una experta en el sexo pero lo mejor es q esta enamorada de mi y q yo soy el hombre de su vida y q solo conmigo tiene nueva experiencias y q su cuerpo me pertenece

miércoles, mayo 02, 2007

Mis alumnas

Por algun tiempo he dado clases de apoyo a jovenes que tienen problemas con sus materias en sus colegios, soy un carajo bien aplicado que tiene un buen promedio, en una oportunidad tuve a dos alumnas del 9º grado, ellas tenian 18 años.

Un dia mientras les explicaba matematicas olivia tenia una duda muy grande a cerca de la sexualidad, mientras me asunte le pregunto a daniela si alguna vez habia estado con un hombre, daniela (con quien habia tenido un encuentro amoroso hacia algunos dias, pero solo nos besamos) le respondia que no, pero que actualmente sentia una atraccion muy grande por mì.

Llegue en el precizo momento que decia daniela estas palabras, nos encotrabamos solos los tres en mi casa debido a que ese fin de semana mis padre con mis dos hermanas salieron a puerto la cruz y yo me quede por razones escolares. al oir esa conversacion les pregunte ¿por que no me decian lo que querian saber? olivia empezo hablar que en su salon solo daniela y ella eran las dos virgenes, y las muchachas se burlaban de ellas por su condicion.

Encendido por esta revelacion les propuse jugar a hacernos resolver problemas de matematicas y quien no supiese las respuesta debia quitarse una pieza de su ropa por cada error que tuviera. se miraron con picardia y daniela añadio una nueva regla que debiamos hacer lo que dijera quien tuviera menos errores, enseguida acepte y olivia tambien. por supuesto les coloque un problema dificil y tuviron tantos errores que terminaron desnudas y a mi merced. les ordene que se tocaran sus cliptoris mientras resolviamos el otro problema donde por supuesto tuve tantos errores por sus gemidos que me desnudaron y me hicieron masturbarme al frente de ellas, mientras lo hacia les pedi que se accercaran un poco para mostrarles algo muy interesante que sucedia en el hombre y les acabe encima de sus cuerpos, ellas saltaron hacia atras pero luego hicimos otros problemas y les gane.

Ahi le pedi a olivia que me mamara mi paloma y a daniela que se dejara mamar su vaginita afeitadita, estaba hermosa, caliente y dispuesta a todo.

Olivia me lo chupo como toda una experta y daniela se retorcia con cada gemido de placer, ella no aguntaba las ganas y me pidio que la penetrara, a lo que accedi la coloque en cuatro, puse mi paloma en su entrada y la penetre despacio a la primera sus ojos se desorbitaron y un gemido de placer se escuho a la segunda la embesti con todo y ahi se oyo un gemido de dolor y expreso ahiiiiiiiiiiii, no tan duro, no le hice caso y asi continue. olivia nos observaba con miedo su cuerpo temblaba al ver lo que le esperaba, al verla le pedi que pusiera su vagina al frete del rostro de daniela (quien estaba en 4) pero ella no quizo asi que le dije daniela que me acostaria en el suelo y ella se autocojeria y acepto, puse a bella y rosada vagina de olivia en mi rostro y empece a mamarcela ella imitaba a daniela en sus movimientos puesto estaban fente a frente.

Comenzaron a tocarse los senos, sus gemidos aumentaron cuando olivia exploto en rostro y se desato comenzo a chuparles las tetas a daniela quen se movia como una diosa, fueron tan buenos esos movientos de daniela que acabe en su interior, pero mi pene seguia erecto, una vez que ella paro nos dedicamos a hacer sentir a olivia cosas que nunca habia experimentado, daniela tenia mas experiencia por que ella habia visto algunas peliculas pornos, pero olivia era virgen del todo hasta en su mente.

La acostamos en la mesa del juego de muebles y mientras daniela le chupaba sus senos, yo le lamia su cliptoris hasta que recupere las fuerzas y me prepare a penetrarla, puse mis manos en sus piernas, las leve un poco sus ojos no se quitaban de mi pene lo puse en la entrada y con la mano derecha la embesti de una, enseguida la sangre se vio correr y cayo en los pañitos de que mi mama ponia para colocar encima los adornos, sus ojos desorbitados el quejido se escucho ahiiiiiiiiii, sus dientes se unieron y apretados soportaron el dolor, yo segui y cuando iba por la cuarta embestida los quejidos de dolor cambiaron por gemidos de placer, ella me abrazo con sus piernas y no permitia que me despegara mucho entonces le pidio a daniela que la dajra mamarale la vagina a lo que ella accedio de inmediato, bueno continuamos haciendolo por algunas 3 horas hasta que decidimos bañarnos, pero eso es otra historia