Todo empezo en la secundaria tenia 18 años y estaba enamorada de guillermina hasta la prepa, un dia que decidimos salir a un antro me dijo que iva a llevar a su prima a lo que yo no le vi ningun incoveniente, cuando llegue a su casa me habrio la puerta una chava de estatuta media, un rostro divino y un cuerpo que ni se diga. la verdad me quede asombrada ante tanta belleza y asi comenzo todo ella se dio cuenta de como la mire y o me di cuenta de que le gusto que haya visto asi.
Seguimos saliendo las 3 y fue hasta el dia de mi cumpleaños que hubo el primer acercamiento a mi me gustaba mucho, pero yo amaba a su prima, ese dia estuvimos a punto de besarnos pero no se por que no paso.
La verdad me quede asombrada ante tanta belleza y asi comenzo todo ella se dio cuenta de como la mire y o me di cuenta de que le gusto que haya visto asi.
Un dia estaba viendo la tv, cuando sono el telefono conteste y escuche su voz no se que me paso que comenze a sentirme nerviosa con el solo hecho es escuchar su respiracion, fue entonces cuando me dijo que yo le gustaba cosa que al principio no crei pero luego me siguio hablando esa noche no pude consiliar el sueño.
Quedamos de vernos un lunes para ir a desayunar y asi fue ese dia me levant temprano me bañe y me puse la ropa interior mas sexy k tengo fuimos a restaurant de un hotel desayunamos y luego caminamo por la alberca como no habia nadie deicidmos entrar al baño debo de confesar que las piernas me estaban temblando no sabia que iva a pasar comenzamo a besarnos y comenze a mojarme ella solo se dedico a frotarme por encima de la ropa.
El martes que fui a su casa estaba sola ella, vive con su madre solo tiene 18 años entonces subimos al cuarto y comenzo de nuevo esa lucha de lu lengua contra la mia ella gemia con el solo hecho de rozar mi pechos con los suyos entonce me recosto en la cama y desabrocho mi pantalon y lo fue bajando poco a poco descubrio que estba completamente empapada y comenzo a jugar con mi clitoris metia y sacaba los dedos con delicadeza pero con fuerza lo haci perfecto.
El jueves quedamos de vernos en el super llegue un poco tarde ella se veia fenomenal fuimos a dar un paseo por la playa yo me moria de gana de besarla de hacerla mia de rrepente vimos una pozada y sin pena decidimos entrar, ni bien se cerraba la puerta cuando sus labio ya estaban tocando los mios.
Me tiro en la cama y se fue desaciendo de mi blusa poco a poco y de mi sosten tambien me mamaba los senos de una forma que todavia no puedo explicar fue bajando besando todo mi estomago y mojandome cada vez mas por fin llego al cierre del pantalon lo bajo con los dientes eso me exito mucho mas poco a poco me fue despojando de mi bikini hasta k mi raja quedo al descubrierto ardiente implorando que le hicieran algo.
Ella poco a poco meetia sus dedos en mi vagina y los movia de una forma inexplicable me lamia tan rico que me esoty mojando de solo recordarlo metia su lengua y lo hacia con amor, gemia y me decia que era suya lo hizo perfectamente bien que logro que me viniera y ella bebio mi orgasmo.
Yo ya yo aguantaba las ganas de hacerla mia la tire en la cama la bese, bese toda su cara,su cuello,y fue mesabndo cada parte de su cuerpo hasta que por fin tuve su raja en mi cara le bese las pierna y eso hizo que gimiera.
Jugue un rato con su clitoris hasta que me lo pidio casi a gritos y fue entonces cuando meti mi lengua en su parte mmmm que rica estaba esa mujer se movia tan rapido y gemia tan lento me poco a poco aiva sientiendo como comenzaba a exitame otra vez le metis la lengua y los dedos ella se movia muy bien y yo solo la veia disfrutar hasta que se vino y bebi hasta la ultima gota de su orgamo.
Luego comenzo a tocarme los pechos y me encendi otra vez hicimos posicion de tijera que rico se movia esa mujer desde ese dia no dejamos de verno.
Y la amo como nuna antes habia amado a nadie al principio solo teniamos sexo ahora hacemos el amor
domingo, octubre 07, 2007
La prima
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Gantri
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lunes, septiembre 17, 2007
Leelo y te mojaras
Hola, soy cory, tengo 18 años, me encantan las mujeres y hace poco iba a un centro comercial cercano y conoci a magali una chica de 18 años, de tetas grandes, culo grande y provocativo, me gusto desde que la vi, media hora despues le pregunte si le gustaria acompañarme a tomar algo, me dijo: por que no??.
Despues de unas cuantas copas, le dije que me acompañara a mi apartamento para tomar mas tranquilamente, ella accedio de inmediato y ya estando en el apartamento, puse una peli y me fui acercando a ella y la empeze a besar, ella se puso muy nerviosa y me dijo que no y trato de pararse para irse, entonces yo la agarre por la cintura y le rogue que no se fuera y que se detuviera a mirar una cosa. me subi la mini, baje mis tanguitas y me empeze a frotar el clitoris, y a meterme el dedo, despues le pregunte si ver esto no la excitaba y que si ya lo habia hecho antes, como me dijo que le gustaria aprender
Se sento a mi lado y yo le baje los pants, llevaba una diminuta tanga negra , la corri, con mi dedo le fui excavando su cuca, despues le dije que se relajara y le baje con mi lengua, la empeze a masturbar , mientras con mis manos le cogia sus tetas y le frotaba sus pezones, ella gemia y se estremecia, despues le dije que se quitara todo, ella asi lo hizo y sin yo decirle nada me desnudo a mi, me hizo acostar y se sento en mi cara para que yo le metiera mi lengua en su jugosa cuca y le chupara el clitoris, despues empeze a meter y a sacar mis dos dedos por su hueco, despues de una larga faena ella se fue y todos los dias me masturbo pensando en esa experiencia y pensando en todas las mujeres que me gustaria violar,estoy cachonda, y haria lo que fuera por una mujer
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Gantri
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domingo, agosto 26, 2007
Casualidades
La pareja, resguardada por la oscuridad de la noche, se besaba calurosamente en el portal del edificio número sesenta y seis mientras el silencio reinaba en la calle. él, vestido con unos sucios vaqueros y una camiseta de manga corta color rojo, manoseaba los pechos de su novia rudamente, mientras ella, también con pantalones tejanos pero con una blusa de seda blanca, acariciaba su culo. las lenguas se abrazaban en medio de una corriente de saliva que iba de una boca a otra.
Jonas, que así se llamaba, desabrochó el botón de la blusa e introdujo por la abertura su mano derecha, subiendo el sujetador y liberando el hinchado pecho de fabiana. pellizcó el pezón levemente. y lo retorció y lo acarició y lo besó y lo lamió. fabiana, mientras tanto, tenía la mano metida en su bragueta y estaba tocando su polla, descubriéndola y cubriéndola.
Cuando acabó de jugar con sus tetas volvió a besarla, esta vez mucho más apasionadamente que antes, sin duda muy excitado por los juegos que estaba haciendo fabiana en su entrepierna.
La luz del entresuelo, justo encima de ellos, se encendió. era el padre de fabiana, que como era costumbre en él, se levantaba a esperar a su hija cuando veía que pasaban de las cuatro, la hora límite. basta por hoy - dijo fabiana al tiempo que retiraba su mano de la bragueta de su novio - hasta mañana, ya te llamaré. dicho esto le dio un beso de despedida, casto y sin lengua, y entró en el edificio al tiempo que se abotonaba la blusa.
Jonas, con su polla erecta y prisionera dentro del pantalón, se puso a caminar para volver a casa. se sabía la calle de memoria: un videoclub, una frutería, una papelería, un parque... al cabo de un par de minutos, puesto que iba un poco borracho, le entraron ganas de mear y entró en el pequeño parque. el parque tenía un par de columpios, un tobogán, una fuente, varios bancos y estaba rodeado de cipreses y de pequeñas palmeras que prácticamente no dejaban ver la calle. se puso detrás de un banco, sacó su verga y apuntó a los cipreses. al cabo de un minuto seguía sin mear. estaba tan excitado que era imposible. estaba tan empalmado que no podía.
una sombra entró en el parque. caminaba arrastrando los pies y llevaba una cerveza en la mano. iba en la dirección del sitio donde estaba jonas, que estaba tan concentrado en poder mear que no reparó en ella hasta que estuvo a apenas tres metros. entonces él se giró y vio a una joven más o menos de su edad, un poco más alta que él, con el pelo rojo y un vestido negro que tapaba más bien poco. ligeramente sobresaltado se giró hacia el otro lado intentando guardarse la polla, que seguía erecta, en el pantalón.
No te preocupes por mí. - dijo laura- yo también he venido a mear. además, aunque mañana nos encontráramos por la calle no te reconocería porque creo que voy bastante borracha.
Dicho esto dejó la botella en suelo, se subió el vestido mostrando su pubis rojo, abrió las piernas, se agachó y empezó a mear. la orina caía perpendicularmente al suelo, mezclándose con la arena, mientras era observada por los ojos estupefactos de jonas; que desistió de la misión imposible que era guardar su polla y volvió a intentar mear. al acabar, laura cogió un kleenex de su bolso y se lo pasó por sus cálidos y húmedos labios mayores. luego lo tiró y le pegó un trago a la cerveza.
parece que te cuesta mear, ¿eh?.
eso parece
toma un trago de cerveza, dicen que va bien
Jonas cogió la botella y le pegó un largo trago. laura mientras tanto le miraba. debía tener unos veintidós años, era delgado y de estatura normal. el pelo, moreno, lo llevaba más bien corto. la polla la tenía bastante grande, llena de venas y con el capullo tan rojo como el pelo de su cabeza y de su coño. y estaba verdaderamente erecta. parecía que iba a explotar.
Cuando acabó de beber le devolvió la botella y volvió a cogerse la polla. la cubrió y la destapó varias veces, haciéndose una paja muy lentamente. ella, que no podía aguantar más sin hacer nada, dejó la cerveza en el suelo, se acercó a él y se puso detrás, rodeándole con los brazos. le desabrochó el pantalón y se lo bajó. con la mano izquierda le cogió los huevos y con la derecha la base del hinchado miembro. él no protestó, sino que continuó moviendo la piel de la punta. entonces ella empezó a agitar bruscamente la mano, de manera que él tuvo que sacar la mano y dejarla hacer. laura no subió la mano, sino que siguió agitando, pero únicamente con dos dedos, con lo que la paja podía durar eternamente. no fue así porque laura paró de golpe. entonces le rodeó y se puso delante. vamos a ver si te ayudo a mear - le dijo; e inmediatamente se metió el caliente miembro en su boca. empezó a chupar, moviendo la cabeza hacia atrás y hacia delante, mientras jonas la acompañaba con las manos en su cabeza. las sacudidas duraron poco, ya que paró y, sacándosela de la boca, empezó a lamer la punta, haciendo hincapié en la pequeña rajita por donde, sin ninguna duda, saldría ese esperma que tanto le gustaba. jonas, habiendo llegado casi al límite de su aguante y teniendo a la chica arrodillada, no podía hacer nada para que fuera más rápida; solamente podía tocarle el pelo de la cabeza y respirar, cada vez más intermitentemente.
Laura, que intuía cerca el final, volvió a meterse la polla en la boca y volvió a succionar compulsivamente. jonas ya casi estaba. sentía como su polla se hinchaba a cada movimiento y notaba el líquido que quería salir. se acercaba cada vez más. laura notó que la siguiente sacudida iba a ser la última y entonces cogió los huevos con una mano y con la otra empezó a masturbarle, mientras besaba el glande, recibiendo así esa cálida inundación en su garganta. jonas estaba tenso y se liberaba, dejando escapar un sencillo oh.
Después de unos segundos, al volver al mundo real, jonas miró a la chica para ver como se incorporaba. entonces ella le miró; y con la mano se limpió una gota de semen que tenía en la barbilla, lamiéndosela después. laura le sonrió y dejó caer por el brazo uno de los dos finos tirantes que aguantaban su vestido, dejando al descubierto un pecho pequeño con un pezón firme del mismo color que su pelo: rojo intenso. jonas alargó la mano y lo acarició con los dedos; comprobó que estaba tan duro y caliente como, otra vez, su polla.
Laura dejó que le acariciara las tetas un poco, lo justo para ponerla algo más cachonda de lo que estaba, pero rápidamente se levantó la falda tal como había hecho al llegar al parque y caminó hasta el banco que tenían a escasos metros. era un banco formado por finas maderas horizontales que le daban una vaga forma de ola y prácticamente dos zonas para sentarse: una pequeña en la cresta y otra, la normal, en su base. laura, que estaba detrás del banco, se dobló hacia delante, apoyó su vientre en la cresta del banco, puso sus manos en el asiento y abrió bien las piernas. jonas la había seguido con la mirada. ahora veía un coño invitándole a entrar al que no se le podía decir que no. llegó hasta ella con la verga bien tiesa. con las manos abrió la flor que se le mostraba y entró. el calor se apoderó de él. la cogió de las tetas y empezó a embestirla como un animal. ella gemía a cada sacudida, le pedía más fuerza, culeaba hacia atrás, le insultaba; él resoplaba y le apretaba las tetas, le tocaba la cara, le metía el dedo en la boca. todo hasta que llegó el momento de la explosión, de la última culada, que los unió, más si cabe, como dos animales: pecho contra espalda.
El primero en moverse fue jonas. se apartó de ella y fue hasta los cipreses que rodeaban el parque. empezó a mear, al fin. el líquido regaba los árboles y el pensaba en lo sucedido. detrás de él estaba una tía que no conocía de nada pero que se la acababa de follar. mejor dicho ella se lo acababa de follar. no obstante eso no era lo importante. lo importante era que él tenía una novia cojonuda desde hace un año y por primera vez le había puesto los cuernos. algo que no tenía que haber hecho
Cuando jonas se apartó de laura ella se incorporó de nuevo. se puso bien el vestido, bajándose la falda y poniendo en su sitio los tirantes, y recogió el bolso del suelo. se apoyó en el banco y se encendió un cigarro mientras miraba el culo de su amante. cuando acabó de mear se subió los pantalones y se acercó hacia ella. le pidió un cigarro y le preguntó el nombre. por curiosidad. hablaron un poco pero cuando ella se acabó el cigarro, le dio una tarjeta con su teléfono, le dijo que la llamara cuando quisiera y se despidió.
Salió del parque y caminó hacia su casa. iba prácticamente serena porque, aunque había bebido bastante esa noche, estaba bastante acostumbrada a la bebida. le había dado esa excusa a jonas porque sabía que si le decía que mañana no se acordaría de nada, sería más fácil para él follársela. así que, caminando, fue llegando a la papelería, a la frutería y para finalizar al videoclub. justo al lado vivía ella, en el edificio número sesenta y seis.
Abrió la puerta del portal y subió en el ascensor hasta su piso, el ático. salió del ascensor y se encontró a la chica que vivía en el entresuelo sentada al lado de la puerta de su piso. tenía los ojos llorosos y el rostro compungido. no había hablado muchas veces con ella pero, dadas las circunstancias, creyó oportuno hacerlo. se saludaron y ella, con la voz entrecortada y parando varias veces para sollozar, le contó que su padre la había echado de casa después de una larga discusión. laura le dijo que, si quería, podía pasar la noche en su casa, que había sitio de sobra. ella aceptó, asegurándole que sólo sería esa noche, que todo se solucionaría al día siguiente.
Entraron y fabiana se acomodó en el tresillo gastado que había a un lado de la habitación. no había muchas cosas más, sólo una nelaura, una televisión, una mesa con tres sillas, un armario, una cama de matrimonio y una cocina. todo daba la impresión de ser muy viejo. lo que más llamó la atención a fabiana es que el piso sólo tenía esa habitación y un lavabo, cuando la suya tenía tres, un comedor y un lavabo. se lo comentó a laura y esta le contó que el anterior inquilino hizo tirar todos los tabiques en un ataque de inspiración. era artista o algo por el estilo.
Laura fue a darse una ducha, invitando a fabiana a coger una cerveza de la nelaura. prácticamente era lo único que tenía: cerveza y alguna lata abierta, según pudo comprobar. cogió una y le pegó un trago. se sentó en el sofá.
Oía el ruido del agua y no podía dejar de imaginarse a laura desnuda, enjabonándose. vertió parte de la cerveza por blusa y empezó a blasfemar en voz alta. simulando estar muy indignada y pidiendo mil perdones, entró en el lavabo. laura no se asustó, simplemente se extrañó un poco.
Fabiana empezó a limpiarse la blusa, disgustada porque la cortina de la ducha no la dejaba ver a laura. pero, mientras intentaba limpiarse, se le ocurrió cogerle la toalla y dejarla donde había visto que ella la había cogido. encima de una de las sillas. así lo hizo, cogió la toalla y la llevó a la gran habitación. después se sentó en el sofá a esperarla.
Laura, que se había dado cuenta de la estrategia de la jovencita, decidió seguirle el juego. salió desnuda y se apoyó en el marco de la puerta. fabiana la miró. se fijo en sus pechos pequeñitos y en su coño arregladito. también en su silueta estilizada y en sus pómulos, preciosos. laura cruzó una pierna por encima de la otra y le pidió que le acercara la toalla. fabiana, contenta pero sorprendida por el rumbo que había tomado la noche, cogió la toalla de la silla y fue a su encuentro. al llegar a ella, laura alargó la mano para coger la toalla, pero fabiana se la apartó sonriendo maliciosamente.
Y es que fabiana ya había decidido no cortarse un pelo. empezó a secar a laura con la ajada toalla que tenía, primero secando el corto pelo y segundo su linda cara. luego bajó un poco más para rodear sus pechos con ambas manos, hasta el momento protegidas por la toalla. cuando creyó que ya estaban bien secos se acercó un poco más a ella y puso la toalla alrededor de la cintura. estaban cara a cara, laura abrió un poco la boca y alargó la lengua. fabiana la mordió con los labios y se besaron tórridamente. la toalla cayó al suelo.
Abrazadas como estaban caminaron hasta la cama. fabiana tiró a laura y se puso a horcajadas sobre ella. dobló su espalda y empezó a comerle las tetas. luego bajó hasta llegar a su pubis y empezó a jugar con sus pelos, teñidos del mismo color que el pelo de la cabeza. los enroscaba y los estiraba, a lo que laura respondía con leves gemidos, provocados por el jueguecito y porque, además, fabiana había empezado a meter un dedo en su apreciado coño.
Fabiana se salió de encima de laura y le subió las piernas, se las separó y se las dobló hasta apoyarlas otra vez en la cama como si fuera una parturienta. ahora podía ver el coño perfectamente. lo abrió un poco con los dedos para admirarlo en todo su esplendor y acercó su lengua. primero le lamió la ingle y luego entró dentro del conejito. movió la lengua con rapidez, sintiendo ese sabor y ese olor tan especiales. laura estaba ya prácticamente ida, gemía y gritaba de placer, movía el torso espasmódicamente. el clímax llegaba. fabiana la sujetó fuertemente por los muslos y todavía subió más el ritmo de su lengua. laura arqueó su espalda y gritó de placer.
Fabiana se levantó de la cama y fue a por dos cervezas. le dio una a laura, que estaba ya sentada, y le pegó un suave sorbo a la suya. laura acabó la suya de un trago y empezó a mirar a su acompañante. todavía estaba vestida y la blusa mojada estaba pegada a sus pechos. desabrochó los pequeños botoncitos dorados se la quitó. los sostenes eran transparentes y dejaban entrever sus pechos. eran más grandes que los suyos y también más bonitos pese a que tenía los pezones demasiado grandes para su gusto. los liberó y dieron una sorprendente lección de firmeza, quedándose firmes mirando a laura. fabiana pegó otro trago de cerveza, esta vez dejándose caer hacia atrás para que laura pudiera quitarle los tejanos con facilidad. así lo hizo, le desabrochó los pantalones, se los bajó y los tiró por la habitación. lo mismo sucedió con las bragas.
Dos bellezas desnudas encima de la cama. una, rubia y más rellenita, estaba bebiendo cerveza y la otra, de pelo rojo teñido, estaba tumbándose boca arriba, esperando que la otra uniera su coño con su boca. no tardó mucho. la rubia abrió sus piernas y puso sus labios y sus flujos justo encima de su cara. laura lamió como si fuera un perro. también mordisqueó suavemente. todo para que su hembra gozara plenamente.
Su hembra, fabiana, bebía cerveza mientras sus pechos y toda ella saltaban llenos de placer. a veces, en uno de los saltitos, la cerveza caía y llegaba a la cara de laura, mezclándose con los flujos que estaba saboreando. no le importaba en absoluto, más bien la animaba a lamer más deprisa porque le recordaba que todo lo que hacía alguien lo disfrutaba encima de ella. de esta forma fabiana llegó rápida al orgasmo, provocando su delirio y tirando la botella de cerveza contra la pared, estallando al mismo tiempo que su máximo placer.
Fabiana se despertó pocas horas más tarde, cuando el sol estaba a lo alto del cielo, abrazada a laura, todavía dormida. le dio un beso y se levantó. fue hasta el teléfono y se apuntó el número, segura de que lo necesitaría. se vistió y bajó a su casa.
Comprobó que sus padres no estuvieran y entró en casa. se desnudó y se metió en la ducha. mientras se enjabonaba pensaba en lo que había hecho. hacía mucho tiempo que le atraía su vecina pero era un amor platónico, porque a ella quién de verdad le gustaba era su novio, jonas. no sabía como hacía escasamente seis horas se había lanzado de aquella manera y había estado haciéndolo con ella. y además se había anotado el número de teléfono.
Decidió que lo mejor sería llamar a su novio y, aprovechando que sus padres se habían ido a pasar el sábado y el domingo fuera, decirle que viniera a estar con ella el resto del fin de semana, para intentar olvidarla. se acabó de limpiar, se secó, se perfumó y llamó a su novio.
Al cabo de veinte minutos estaban los dos tumbados en la cama semidesnudos. ella llevaba unos sujetadores blancos y el pelo recogido en una cola de caballo. él, que estaba comiéndole el coño, vestía una camiseta blanca holgada y unos calzoncillos negros.
Fabiana estaba un poco cansada después de lo de anoche y le apartó la cabeza. se levantó y le quitó la camiseta. con la boca y un poco de ayuda de sus manos le bajó calzoncillos. empezó a masturbarle de la forma que tanto le gustaba, cubriendo y descubriendo su glande muy lentamente y apretándosela fuerte.
Jonas no estaba disfrutando como en otras ocasiones. pensaba en lo de anoche, en ese polvo furtivo con laura en el parque. cada sacudida le recordaba a ella y no a fabiana.
Jonas la detuvo. se puso de rodillas, como estaba ella, y la besó. magreó sus grandes tetas y la tumbó. le metió un poco sus dedos en el coño y luego la penetró. empezó a empujar como había hecho tantas veces pero no era lo mismo. ni para él ni para ella.
Ambos sabían que algo no funcionaba bien entre ellos, pero se corrieron. apoyados en la cabecera de la cama se encendieron un cigarro y él la abrazó. ella puso la televisión. había una señora hablando de una vez que ella y su marido hicieron un trío con otra chica.
¿tú me quieres? - dijo él
sí, ¿y tú?
por supuesto. - hizo una pausa para coger aire - ¿crees que un trío sería la solución?
no sé. de todas formas yo no me veo en la cama con otra mujer.
pero con una amiga tuya de confianza quizá sí, ¿no?
mis amigas te odian.
¿y con una puta?
no creo que solucionáramos nada.
Es verdad. ¿sabes qué? mejor buscar otra solución. nunca encontraríamos una persona con la que los dos estuviéramos a gusto y que le gustáramos ambos.
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Gantri
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miércoles, mayo 02, 2007
Mis alumnas
Por algun tiempo he dado clases de apoyo a jovenes que tienen problemas con sus materias en sus colegios, soy un carajo bien aplicado que tiene un buen promedio, en una oportunidad tuve a dos alumnas del 9º grado, ellas tenian 18 años.
Un dia mientras les explicaba matematicas olivia tenia una duda muy grande a cerca de la sexualidad, mientras me asunte le pregunto a daniela si alguna vez habia estado con un hombre, daniela (con quien habia tenido un encuentro amoroso hacia algunos dias, pero solo nos besamos) le respondia que no, pero que actualmente sentia una atraccion muy grande por mì.
Llegue en el precizo momento que decia daniela estas palabras, nos encotrabamos solos los tres en mi casa debido a que ese fin de semana mis padre con mis dos hermanas salieron a puerto la cruz y yo me quede por razones escolares. al oir esa conversacion les pregunte ¿por que no me decian lo que querian saber? olivia empezo hablar que en su salon solo daniela y ella eran las dos virgenes, y las muchachas se burlaban de ellas por su condicion.
Encendido por esta revelacion les propuse jugar a hacernos resolver problemas de matematicas y quien no supiese las respuesta debia quitarse una pieza de su ropa por cada error que tuviera. se miraron con picardia y daniela añadio una nueva regla que debiamos hacer lo que dijera quien tuviera menos errores, enseguida acepte y olivia tambien. por supuesto les coloque un problema dificil y tuviron tantos errores que terminaron desnudas y a mi merced. les ordene que se tocaran sus cliptoris mientras resolviamos el otro problema donde por supuesto tuve tantos errores por sus gemidos que me desnudaron y me hicieron masturbarme al frente de ellas, mientras lo hacia les pedi que se accercaran un poco para mostrarles algo muy interesante que sucedia en el hombre y les acabe encima de sus cuerpos, ellas saltaron hacia atras pero luego hicimos otros problemas y les gane.
Ahi le pedi a olivia que me mamara mi paloma y a daniela que se dejara mamar su vaginita afeitadita, estaba hermosa, caliente y dispuesta a todo.
Olivia me lo chupo como toda una experta y daniela se retorcia con cada gemido de placer, ella no aguntaba las ganas y me pidio que la penetrara, a lo que accedi la coloque en cuatro, puse mi paloma en su entrada y la penetre despacio a la primera sus ojos se desorbitaron y un gemido de placer se escuho a la segunda la embesti con todo y ahi se oyo un gemido de dolor y expreso ahiiiiiiiiiiii, no tan duro, no le hice caso y asi continue. olivia nos observaba con miedo su cuerpo temblaba al ver lo que le esperaba, al verla le pedi que pusiera su vagina al frete del rostro de daniela (quien estaba en 4) pero ella no quizo asi que le dije daniela que me acostaria en el suelo y ella se autocojeria y acepto, puse a bella y rosada vagina de olivia en mi rostro y empece a mamarcela ella imitaba a daniela en sus movimientos puesto estaban fente a frente.
Comenzaron a tocarse los senos, sus gemidos aumentaron cuando olivia exploto en rostro y se desato comenzo a chuparles las tetas a daniela quen se movia como una diosa, fueron tan buenos esos movientos de daniela que acabe en su interior, pero mi pene seguia erecto, una vez que ella paro nos dedicamos a hacer sentir a olivia cosas que nunca habia experimentado, daniela tenia mas experiencia por que ella habia visto algunas peliculas pornos, pero olivia era virgen del todo hasta en su mente.
La acostamos en la mesa del juego de muebles y mientras daniela le chupaba sus senos, yo le lamia su cliptoris hasta que recupere las fuerzas y me prepare a penetrarla, puse mis manos en sus piernas, las leve un poco sus ojos no se quitaban de mi pene lo puse en la entrada y con la mano derecha la embesti de una, enseguida la sangre se vio correr y cayo en los pañitos de que mi mama ponia para colocar encima los adornos, sus ojos desorbitados el quejido se escucho ahiiiiiiiiii, sus dientes se unieron y apretados soportaron el dolor, yo segui y cuando iba por la cuarta embestida los quejidos de dolor cambiaron por gemidos de placer, ella me abrazo con sus piernas y no permitia que me despegara mucho entonces le pidio a daniela que la dajra mamarale la vagina a lo que ella accedio de inmediato, bueno continuamos haciendolo por algunas 3 horas hasta que decidimos bañarnos, pero eso es otra historia
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domingo, abril 08, 2007
Marisa
La tarde era radiante, pero en el horizonte se veían negros nubarrones que presagiaban posibles lluvias ya entrada la noche. ello no impidió que cogiera el coche y fuera a dar un paseo por los campos bien empapados de las precipitaciones de los días anteriores, los cuales exhalaban el peculiar aroma de la tierra mojada. en el cielo se apreciaban las blancas líneas paralelas que dejaba un avión a reacción y se contemplaban los afanosos vuelos de avecillas que se recogían a sus hogares nocturnos.
El paseo fue muy grato, y cuando las primeras gotas golpearon la chapa del automóvil inicié el regreso a casa. soy una mujer que vive sola. en la ciudad en un apartamento, y en el campo en una coquetona casita aislada entre la arboleda, la que visito con frecuencia los fines de semana que el trabajo me deja libre. la lluvia arreciaba. la carretera era una lechosa turbiedad rota por los dedos luminosos de los faros, que dejaban percibir solo unos cincuenta metros de vía, lo que me aconsejó aminorar la marcha. despacio y con mucha precaución llegué a las proximidades de mi casa, cuando observé un bulto blanco al lado derecho de la carretera. aminoré la marcha y observé como una joven caminaba por el arcén, aguantando como podía el gran aguacero.
Abrí la puerta y grité:- ¡muchacha, súbete al coche que te vas a ahogar! y entró riendo. era una joven como de unos dieciocho años, que vestía camisa y pantalones blancos completamente empapados los que comenzaron dejar arroyos de agua en el asiento.- ¡a quien se le ocurre caminar en un día como el de hoy! ¡debes estar helada!- no, en realidad no hace frió. la lluvia incluso era agradable y además no tenía donde guarecerme, me contó que se llamaba marisa y se hospedaba en la casa de unos amigos en el pueblo. que aquella mañana habían ido a la ciudad para atender a un familiar enfermo y no regresarían hasta el día siguiente. que ella salió a pasear y le sorprendió la lluvia. y ya no habló más, pues aunque antes dijera lo contrario, comenzó a tiritar.- ¡ves, ya estás sintiendo frió! vamos a mi casa a secarte, pues así no puedes estar. luego te llevaré a la tuya que está a menos de dos kilómetros. - y diciendo esto penetré en el bien cuidado sendero que conduce a mi casa - además, no te echarán de menos.
Marisa temblaba. en el centro del iluminado salón parecía una desvalida criatura temblorosa que dejaba regueros de agua en el suelo. observé que bajo la blusa blanca no llevaba ninguna prenda, pues sus pechos se adherían a la tela y mostraban los oscuros pezones. incluso el pantalón dejaba entrever la sombra de su entrepierna. fui rápidamente al baño y puse a calentar el termo; cogí dos grandes toallas y volví al salón.- he puesto a calentar agua, pero antes te tienes que secar y entrar en calor - puse las toallas sobre un sillón y comencé a desnudarla. al principio se resistió un poco, pero fue cediendo y se sometió a mi rápida decisión. además poco había que desnudar: la camisa, el pantalón, las bragas y unas empapadas playeras. y allí quedó desnuda ante mis ojos, con los brazos cruzados sobre el pecho en un gesto de recato. entonces comencé a secarla. suavemente al principio, con delicadeza, para luego frotar más fuertemente y hacerla entrar en calor. marisa me miraba fijamente a los ojos. cuando ya la piel se estaba enrojeciendo, la llevé al cuarto de baño y la hice tomar una ducha caliente. casi la tomamos las dos, pues marisa estaba un poco tambaleante y tuve que mojarme al sostenerla, lo que me obligó a quitarme la blusa y la falda y quedar con el solo aditamento de la braga. una vez finalizamos la volví a llevar al salón. puse una toalla sobre el diván, la tendí sobre ella y volví a secarla...y entonces me di cuenta de lo que tenía entre manos.
Yo, una mujer de 25 años, bisexual y con experiencia, no me había fijado bien en marisa, que por cierto no separaba sus ojos de los míos. yo me había atareado en atenderla para evitarle un fuerte resfriado, y ahora ya pasado todo la tenía tendida ante mí. era como ya pensé al verla en la carretera, una mujer de unos diecisiete o dieciocho años, morena, de 1,60 de estatura, pecho firme y erguidos pezones, cintura estrecha y rotundas caderas: su piel era suave y aterciopelada y tenía una característica singular: lo abultado de su sexo. entre espesos rizos negros destacaba una vulva cuya visión era turbadora, llena de tentaciones y placeres. era, en fin, una encantadora mujer.de mi arrobo me sacó la voz de marisa.- tiene la braga toda mojada. quítesela o la que se va a enfriar será usted. - ¡no me trates de usted, mujer, que no soy ninguna abuela - dije atendiendo a su petición y quedando totalmente desnuda.para disimular mi turbación me afané en el secado. de rodillas ante el diván pasé con mimo la toalla sobre su pecho, froté sus hombros, bajé por la cintura, me detuve en sus caderas... me levanté y fui a coger un frasco de colonia en el tocador. sentí como las miradas de marisa recorrían mi cuerpo y luego, al regresar, como las fijaba en mi sexo. comencé a masajearla con colonia. la volví de espaldas y con generosos chorros del perfume vertidos en mis manos recorrí su cuerpo, sus prietas caderas, sus muslos, e incluso las plantas de los pies. otra vez la puse boca arriba y comencé mi grato peregrinaje desde el cuello, para dedicar especial atención al pecho que recorrí minuciosamente, con delectación.
Marisa comenzó a respirar fuerte, afanosamente; alcé la mirada y vi como me observaba, como entrecerraba los ojos y pasaba la lengua humedeciendo sus labios. ya gemía. al llegar al vientre sentí los estremecimientos incontrolados de sus caderas, un temblor que la recorría hasta las piernas que se iban abriendo poco a poco mostrándome una vulva palpitante que se alzaba a mi encuentro. comencé a descender sobre ella ayudada por las manos de marisa cruzadas bajo mi nuca. me empujó fuerte, muy fuerte, hasta que mi cara quedó apoyada en su sexo rezumante de olores y sabores. gritó como una loca en convulsivos temblores y sintió su primer orgasmo con una mujer.y continuamos. marisa nunca había tenido actividad sexual, salvo sus masturbaciones plenas de imaginación. cuando la encontré en la carretera, mojada como un perrito vagabundo, me consideró su princesa azul, su guarda y su cobijo. por eso toda la acción de secarla, ducharla, volverla a secar y perfumarla, fue de una intensidad tal para ella, que quedó totalmente entregada a mi. la fui enseñando. aquella noche recorrí con mi lengua y mis caricias todo su cuerpo. la hice sentir orgasmos que la dejaban totalmente rendida para casi de inmediato volver a pedirme más.- ¡por favor, sigue, sigue... ¡otra vez... otra vez... otra vez...! ¡no me dejes, amor... no me dejes! ¡soy tuya, cariño, soy tuya...! tenía diecisiete años, y era como una niña pequeña en mis brazos, llorando, gimiendo, pidiendo cariños y deseando agradarme, ¡ella, pobre mía, que era una completa ignorante en sexo! por eso quería aprender rápido, saber, conocer cosas... ¡y era insaciable!su vulva fue para mí una fuente de placer. aquellos grandes labios rodeados de negros rizos que se extendían por el pubis me incitaban a besarlos y chuparlos; el clítoris que se erguía desafiante asomando su cabeza..., las ninfas..., la entrada de la vagina..., todo ello me volvía loca.
Ya les contaré.marisa fue aprendiendo, aunque su deliciosa ignorancia era para mí una fuente de placer y quería que la conservara durante mucho tiempo. claro que también me agradaba ver como hacía tentativas, como se afanaba por hacerme gozar, como tomaba iniciativas... marisa, ya lo he dicho antes, era una encantadora mujer.aprendió. ya verán como aprendió y las cosas que pasaron.
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Gantri
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1:48 a. m.
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