El inicio de la terciaria me encontró sin pareja y ávido de conseguir rápidamente a alguien que satisficiera mis necesidades sexuales. yo tenia una gran facilidad para hacer buenas migas con las chicas y una vez obtenida su confianza pasaba a desarrollar mi estrategia de seducción. tenia amigas de todo tipo, altas, bajas, rubias, morochas, feas y lindas, pero de mas esta decir que las que mas me interesaban eran las que mayor atractivo físico poseían.
Seguramente debido a mi carácter parco y tranquilo aprendí que escuchando a una mujer uno se la mete en el bolsillo, si atiendes o simulas atender a los relatos de sus cuestiones personales ya entras de ganador y en poco tiempo te convertirás en la persona de confianza y en quien vela por sus secretos mas íntimos. una vez que llegan a contarte sus intimidades podrás hacerlas hacer lo que te plazca, pues se entregan enteramente y hacen caso ciego a tus "sugerencias". esta extraña relación había sido cultivada por mi mismo en muchas oportunidades y de una manera u otra siempre sacaba provecho de ellas. bien por mi marcado perfil de voyeur o consiguiendo los favores sexuales de mis mas bellas confesoras. fue en mi ingreso a la facultad, cuando advertí que tendría muy buen material para divertirme en los próximos anos, pues había unas bellezas tales que solo con verlas me exitaba. la primera chica en que me fije fue quien se sentó a mi lado el primer día de clases. no sabia su nombre pero me dedique la clase entera a observarla meticulosamente. era una morocha super sexi, de esas que aunque se vistan con un mameluco hacen que se te rompa el cierre de la bragueta. era flaca y poseía un magnifico culo que coronaba sus largas piernas, por lo que podía imaginar sus pechos eran péquenos, pero advertí que sus pezones se transparentaban tras su camisa blanca. los días fueron pasando y el armado de los grupos de estudio me puso en una mejor posición para mi acercamiento. el grupo era de seis personas, pero poco a poco fui desplegando mi estrategia para que quedáramos solos, y en pocas semanas todos habían resuelto irse. a pasos agigantados iba ganando su confianza y me interiorizaba de su vida, betiana (ese era su nombre) tenia 19 años y un apetito sexual enorme que satisfacía con su novio y con varios amantes mas. betiana seguramente sería una excelente profesora para mi, ya que su habilidad sexual era mucho mayor que la mía.
Mi plan iba de maravillas ya había logrado ser el consejero de betiana además de ser el privilegiado asistente a sus detallados relatos eróticos sobre sus diarias aventuras. me exitaba de sobremanera imaginar a betiana desatando su sexualidad desenfrenada y tomando parte de las mas atrevidas practicas. a diario me contaba como le gustaba que le acaben en la boca o como le satisfacía cuando una pija enorme se le introducía dentro de su ano. betiana respiraba sexo las veinticuatro horas del día y seguramente se exitaba mucho contándome y haciéndome participe de sus experiencias. ella sabia como me calentaba cada vez que nos hacíamos un alto en las horas de lectura y me relataba sus cosas.
Cuando nos reuníamos para estudiar en la casa de ella, siempre me pedía que le haga masajes, yo la hacia recostar y con la camisa puesta desprendía su soutien y hacia que se mojara por completa. yo dominaba bien el arte del masaje y sabia que puntos tocar para lograr resultados positivos. otra técnica era masajearle la espalda cuando ella estaba sentada, yo me ubicaba atrás de ella parado desprendía unos botones de su camisa con la excusa de que molestaba y miraba por su escote como ante cada movimiento mío sus pezones oscuros y grandes iban irguiéndose poco a poco. tras cada sesión de majases, ella disimuladamente se dirigía al sanitario, cosa que me parecía extraña, hasta que un día me dispuse a averiguar el misterio. estando en mi casa, hicimos un alto como de costumbre y le di un masaje como era habitual, tras esto espere unos minutos hasta que se ella me dijo que iría al baño. una vez seguro de que había entrado me dirigí sigilosamente hasta el sanitario y con mi cámara de video enfocada por el agujero de la cerradura me dispuse a ver que era lo que pasaba todos los días. cuando vi el espectáculo casi me muero, ella estaba sentada en el retrete masturbándose con las dos manos, con una se masajeaba el hinchado clítoris y con tres dedos de la otra penetraba en su lubricada vagina. mi pantalón explotaba, la pija se me había puesto dura como nunca antes. entonces abrí la puerta y sin cruzar palabra me dirigí a ella y me agache hasta tener su agujero frente a mi cara, tomo sus labios vaginales entre mis dedos y mi lengua comenzó a acariciar su enorme clítoris. sus jugos invadían mi boca y eso me gustaba y mis asestadas le hacían brotar gemidos de placer.
Mientras me dedicaba a lamerle el agujero del culo ella se desvestía por completo dejando sus péquenos pechos al descubierto. los pezones estaban duros y parados como cuando la espiaba en mis masajes y su culito se fruncía cada vez que introducía mis dedos en el. betiana se paro e hizo que cambiáramos de posición, bajo lentamente el cierre de mi pantalón y mi enorme pene le salto en la cara, cosa que la éxito aun mas. tomo mi aparato con ambas manos y su lengua comenzó a descubrirlo, primero se dedico a recorrer toda la extensión del grueso tronco y a chuparme bien los huevos y mas tarde empezó a dar latigazos a mi colorado y enorme glande. parecía que la punta de mi pija explotaría, su lengua la acariciaba suavemente y la lubricaba por completo, mientras tanto yo me sentía en otro mundo. casi se me para el corazón cuando comenzó a engullir mi largo pene, de un movimiento lo hacia desaparecer en su boca. sentía su garganta acariciando la cabeza muy profundo adentro suyo. entonces la tome del brazo, la di vuelta mientras apretaba con fuerza sus tetas hermosas le introduje la pija en su caliente y mojada conchita. el espejo de lavabo no me dejaba perder detalle de la expresión de placer y relajo de mi amante, poco apoco introducía mi aparato en su jugoso orificio haciendo que sus jadeos se transformaran en gritos.
Amasaba con fuerza sus tetitas y pellizcaba sus negros pezones y ella disfrutaba viendo en el espejo como se desarrollaba la acción. sus suplicas hicieron que retirara mi pene se su concha y me dispusiera a meterla en su culo. betiana me pedía que le desfonde el ano y ante tal invitación no me pude negar, tome la verga con las dos manos y la puse en la puerta de su culito negro y cerrado. le pedí que se abriera para mi y arremetí en su orificio hasta hacerla gritar. a esta altura nos habíamos puesto de costado para que ella pudiera mirar al espejo y apreciar como entraba y salía de su culo mi enorme aparato. su culo era caliente y apretado como nunca lo hubiera imaginado, tenia una humedad diferente y tomándome de sus caderas clavaba mi pija con fuerza y velocidad. creo que ella se regocijaba mas de ver el espectáculo que del placer que yo le estaba dando, pero a mi no me importaba demasiado. sentí, entonces que estaba por acabar, salí de su culo y la hice agachar delante mío, ella tomo mi pija con las dos manos y comenzó a pajearme con furia. bastaron dos o tres movimientos para que mi calentura de meses se hiciera presente en el interminable chorro de leche que golpeo en su cara. al contacto con mi semen ella comenzó a jadear y a gritar como no la había hecho antes. lamía mi leche y mi pija y disfrutaba como loca, mientras con sus dedos desparramaba los jugos por todo su cuerpo. su orgasmo había llegado con mi eyaculación.
Días mas tarde betiana me confesaría que la experiencia que había vivido conmigo le había servido para descubrirse como una voyeur, y me confeso que sus orgasmos no habían sido nunca tan intensos. verse penetrada en el espejo y el ver como mi leche le saltaba en la cara le había provocado tal exitacion que esto cambiaría para siempre sus hábitos sexuales. me sentí halagado, pues por casualidad me había convertido en el maestro de quien yo creía que seria mi profesora.
lunes, diciembre 04, 2006
Betiana
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jueves, noviembre 30, 2006
Mi profesora de quimica
Hola me llamo angel y soy un chico de 20 años ......siempre desde que estaba en el colegio soñaba hacerle el amor a mi profesora de quimica(tiziana andreani) ya que se manejaba unas buenas piernas como en los dibujos porno.
Despues de cuatro años fui al cole a recoger unos papeles y fue ahi donde me la encontre le invente la excusa que nesecitaba unas clases de quimica y ella accedio, yo sin mas dudarlo le invite a un restaurant y de ahi despues de darme un recordaris de quimica le invite una cerveza ,2,3,4 hasta que nos picamos ........y fue donde ella se asusto por la hora que ya era tarde y me dijo que me vaya que ella iba a descansar en un hotel y yo me hice el inocente y me dijo que alquilariamos una habitacion pero con dos camas fue haci
Llegamos al hotel que no estaba nada mal y fue cuando no aguante mas y ella lo noto ya que mi verga estaba demasiado grande y se me acerco yo sin dudarlo le dije que siempre tenia ganas de hacerle el amor desde que era su alumno y fue donde le quite el soste ...madre que hermosas tetas y le empece a chuparlos hasta que se pusieron duros y baje a su vagina que a decir verdad estaba deliciosa como ni me la imaginaba y su clitoris estaba recontra inflamdo no dejaba ella de gemir hasta que senti como si un vaso de agua tibia me echaran al rostro me dijo que rico me has hecho correrrrrrrrrrrrrr ahhhhhhhh eso eso ah que rico ella metio su dedo en su vagina y saco en su dedo un poco de sus fluidos y me los metio en la boca ..yo tambien hice lo mismo y le meti los dedos y es mas le puse el calzon de la parte de la vagina en su rostro eso le exito mas y le dije que meara y fue donde meo me lo tome eso le exitaba despues la puse en cuatro y me la tire por el culo y le hice llegar un orgasmo y despues ella agarro mi verga y enpezo a chuparmela hasta que me vasee en todo su rostro...ella es mi profesora de quimica
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martes, noviembre 28, 2006
Gay de closet
Hola tenia solo 18 anos cuando por primera ves senti lo que era una verga.
Un dia al salir de clases, me encontre con un chico que tenia como 20 años de edad, y estavamos platicando, y repentinamente enpesamos a jugar, a las luchas y como el tenia mas fuersa, acada rato me tirava al suelo, asta que en una de esas veses se sube sobre de mi, y yo meti mis manos sobre de mis partes porque se abalanso , pero cuando el cae , sobre mi mis manos quedaron justo en su verga y ami eso me exito que me puse nervioso y cuando intente sacarlas le rose que note que se enpesava poner dura y el no me soltavay vi que a el le abia gustado que mis manos le frotaranque tanbien se puso nervioso
Entonses se levanto y me dijo que lo acompanara a una casa en contrucfcion a traer unas cosas ,cosa que ami me parecio ilogico y mas omenos me imajinava lo que queria y que tanto yo deseava asi que lo aconpane, y cuando llegamos al lugar lo note demasiado nervioso asta que se aserco ami por atras y enpeso aponerme su verga en mi culo , yo ya estava super exsitadoque me baje asta su verga o dios que cosa estava grandisima era la primera que yo abia visto tenia unos 25 centimetros y ademas gruesa pera diviname la queria comer y exprimirle toda su leche pero me voltio y me tiro en el suelo y empeso a metermela ,era dolloroso pero ala vez exitante al sentir una verga tan vonita en mi culo y me cojio asta que se vino yo me sentia adolorido pero feliz porque abia tenido una verga que tantos desearian tener
Depues de esa primera cojida me cojio como dies veses mas .asido mi primera verga la mas grande ymas hermosa que solo de recordarla me pone calientey quisiera tenerla otraves dentro de mi.
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lunes, noviembre 27, 2006
A una encantadora mujer
Todo ocurrió como un torrente.cuando con 25 años decidí escribir mis experiencias y rememorar la época en que con 18 años me inicié en el sexo, publiqué "el placer de comenzar" en el "rincón de fidonet". ello originó un cúmulo de e-mails que me dejó verdaderamente abrumada.
Eran de todos los gustos y colores, y para todos los colores y gustos fueron mis respuestas, cosa que me llevó bastante tiempo. así contenté a unos, informé a otros, y emprendí incluso una mayor dedicación epistolar con algunos. todos fueron hombres, o al menos así me lo pareció, pues al ir aliviando la carpeta de "mensajes recibidos" encontré uno firmado por paola que yo, en principio, había confundido con manuel. su nota era muy sencilla, decía que al leer mi relato se había sentido impelida a escribirme y que quería saber cosas de mí. le contesté expresándole mi alegría por recibir la carta de una mujer y le señalé que de ella dependía el curso de nuestra amistad. y pasaron los días, casi diez, que se hicieron interminables.
Y al fin contestó. era una delicia. desde el primer momento nos compenetramos totalmente y nos comunicamos de forma sencilla, sin falsos pudores ni oscuros recovecos. como si nos hubiéramos conocido de toda la vida. nos enviamos fotos, ella, la llamaré paola, tenía 18 años, a punto de los 19, casi un año más que cuando yo comencé a gozar, y tenía toda la osada imaginación de sus años, y una extraordinaria virtud: quería aprender, ser discípula y enterarse de todo. se situaba en una dulce pasividad que la hacía más atrayente y que me sumió en una turbadora dedicación hacia aquella chiquilla encantadora. yo, que soy una mujer bisexual, pues considero que es el estado femenino más perfecto, me cubrí con el manto de las sacerdotisas de lesbos y solo estaba pendiente de la llegada de sus noticias o atareada contestando a sus preguntas, que siempre finalizaban con una especie de "ménage a deux" epistolar, cosa bastante magra si solo actúa la imaginación.
Entonces, a no más de quince días del inicio de nuestra correspondencia, se produjo lo que nunca pude pensar por más optimistas que fueran mis lucubraciones. dicen que hay un duende, elfo, hada, trasgo... o lo que sea que ayuda a los enamorados, ¡y esta vez trabajó a destajo! por arte de birlibirloque, o del duende, fui elegida para asistir a un congreso de enfermería a celebrar en la ciudad del país hispanoamericano donde residía paola. eran seis días, y tenía solo tres para hacer las maletas. por supuesto no le dije nada a ella.
Llegué por la mañana. la habitación del hotel era espléndida, con solo el inconveniente de que tendría que compartirla con una cubana, pero al ser la secretaria del congreso y otras varias tareas, solo se presentaría a dormir. bueno, ahora lo interesante era llamar a paola. días antes le había pedido su teléfono, ante la hipótesis de que en alguna ocasión la llamaría, pero nunca se sospechó lo que le vendría encima. me contestó una voz femenina.
- ¿diga...?
- ¡buenos días! ¿está paola?
- ¡soy yo! ¿quien llama?
- ¡soy cory! - y se escuchó un grito apagado. luego, silencio. insistí - ¡paola, que estoy aquí, aquí! ¡en el hotel plaza, habitación 102! ¡paola, di algo!
Dijo muy poco, solo escuche murmullos, alguna exclamación de duda, y muchas crepitaciones de movimientos del teléfono.
- ¡voy a estar seis días, seis días! ¡llámame! ¡ven! ¡quiero verte! ¡paola, ven! - y solo dijo:
- ¡voy! - y colgó el teléfono.
Quedé algo contrariada, pero imaginé la turbación de paola ante la insólita llamada. me propuse volver a llamarla después de deshacer el equipaje. lo hice con cuidado, meticulosamente como me gusta hacer las cosas, descansé unos minutos recostada en un sillón, contesté a una larga serie de datos que me solicitó por teléfono una funcionaria del congreso, y luego me di una larga y cálida ducha. estaba a punto de finalizar, cuando tuve una llamada telefónica que conteste desde el supletorio del baño. de recepción me comunicaron que una señorita preguntaba por mí, a lo que contesté que me encontraba en la ducha y que hicieran el favor de facilitarle el acceso a la habitación. me sequé, me puse la bata de baño y envolví mi cabeza en una toalla
Cuando salí ya estaba esperando, tenía una mano sobre la boca en un gesto de asombro. respiraba afanosamente y su linda figura ponía un delicioso toque de belleza juvenil. nos miramos y nerviosamente nos abrazamos, cambiamos frases, o mejor dicho murmullos, y nos besamos con ansia.
Yo la apretaba muy fuerte, ella se asía a mi cintura y turbados nos balanceábamos por la habitación como en una danza amorosa plena de estremecimientos.
Finalmente ella quedó con las caderas apoyadas en una amplia mesa que ocupaba uno de los laterales, y yo dirigí mis besos a su cuello y pecho mientras la iba desnudando. mi bata ya estaba abierta y la toalla que me envolvía el pelo yacía lasa sobre la alfombra.
Paola estaba desnuda y entonces le di la vuelta, la apoyé de bruces sobre la mesa y desde atrás, con las manos acariciando sus pezones, fui besando su espalda, pasando la lengua pro toda su columna, sus costados, sus nalgas... me agache y acaricié la parte interior de sus muslos, dándole leves arañazos en sus ingles mientras metía la lengua en el canal que separaba sus caderas. notaba los estremecimientos de paola, que gemía muy bajo...
- ¡más... más... más...! ¡cariño... sigue... sigue!
Entonces la alcé sentándola en el borde de la mesa y con un leve empujón la tendí sobre la pulida superficie. le abrí las piernas atrayéndola hacia mí, tanto que los talones quedaron apoyados en el filo y su sexo se mostró abierto y jugoso ante mis ojos.
¡Aquello era el más suculento manjar que uno podía imaginarse, al mismo tiempo una alegría para los ojos! rodeado de rizos negros y sedosos, se alzaba rosado y vibrante, observándose los estremecimientos que recorrían sus pequeños labios y la entrada de la vagina. su clítoris asomaba la cabeza entre el pliegue que lo cobija, y toda ella estaba plena de humedades, temblores y gemidos. y allí bebí. allí posé mi boca absorbiendo los deliciosos jugos, los resbaladizos recovecos, la dureza del clítoris, la vulva entera en una toma de posesión que hasta ahora solo había sido soñada. y entré en la vagina con la punta de la lengua, poco a poco como si temiera macular su virginidad, muy despacio y rotándola con suavidad hasta que las dos explotamos en un orgasmo que estremeció nuestros cuerpos con música de gemidos.
Luego, abrazadas en la cama, seguimos conociéndonos. cada pliegue de nuestro cuerpo, cada lunar, la más mínima superficie, fue acariciada y besada por la otra. nuestros suaves cuerpos se fundían y se amaban en una sensación única, inenarrable...
Aquellos seis días fueron los más felices de mi vida. quizá alguien piense que he perdido una ocasión de oro no haciendo intervenir a la cubana. nada de eso; no pasó nada y paola era solo para mí, era mía. la quiero.
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lunes, noviembre 20, 2006
Juliana
Te envio mi relato ..algo que me sucedio hace como 1 mes atras- aca comienzo:
Tengo 19 años morena alta delgada .bonito cuerpo y siempre he sido bastante caliente , sobre todo con relatos mas que con peliculas de video..vivo con mis papas y mis dos hermanos menores de yo una mujer de 14 y un chico de 9
Hace como 1 año nos regalaron un perrito de 2 meses al cual bautizamos como cachi .. raza policial..eso fue hace 1 años mas o menos ahora esta bastante grande y jugeton.la otra vez le trajeron una hembra de si especie para cruza.y la verdad yo observaba desde mi cuarto como a cachi le colgaba un enorme mazo de color rojizo y puntudo ..hasta que logro montarse a la perra y a la cual mantubo pegada a el por largo rato eso me dejo bastante caliente y termine haciendome una paja en el baño.
Paso el tiempo y quede sola en casa mis padres en el trabajo y mis hermanos en el colegio . comenze a l eer un relato erotico . la verdad estaba bastante caliente con la lectura..(ademas estaba con mi regla )y cuando me llega me exito mas de la cuenta son como 3 dias que ando a mil hasta que se normaliza mi organismoy a los pies de la cama estaba echado cachi .. al verlo paso una idea loca por mi cabeza y la verdad eso me calento mucho que ni siquiera lo pense ..me acerque a cachi y le comenze a acar iciar el lomo el respondio lamiendome las mano.. me dirigui al baño y me saque la ropa que traia en ese momento que era un pantalon deportivo (buzo) y poleron me puse una falda ampliasin nada debajo. y arriba solo una bluza cortita como andaba con mi regla tenia la tohalla higienica empapada en sangre sin darme cuenta cachi me habia seguido al baño al lanzar la tohalla al basurero el perro trataba de rasguñar el tarro y parece que el olor lo habia exitado asi que la saque y se la pase por las narices . eso lo volvio como loco se paseaba de un lado para otro exitadisimo..
Deje eso en el basuero y me lo lleve ala pieza . antes cerre con llave todo por si alguien veniame tumbe en la cama y separe las piernas cachi estsba atras de la cama al sentir el olor de un brinco se subio arriba me asusto un poco y junte las piernas y doble las rodillas .. el metio su ocico y senti su lenga larga rugosa y mojada como me langueteaba por todos lado.. me tendi boca abajo y separe las piernassentia como su lengua larga me recorria entera por mi conchita y mi ajugero del culo me enloquecia eso duro bastante .. luego me gire y con mi mano tome aquel pedazo de carne roja y jugosa me tendi suabe a su ladole comense a pasar la lengua tenia un extraño saborsin darme cuenta lo tenia todoe n mi boca lo chupaba de arriba hacia abajo estsba calientisima
Ya no daba mas sin pensarlo mas me puse arrodillada en el suelo (como orando) apoyada en la parte de atras de la cama como a lo perrito .. cachi trataba de montarme estaba empapada..me tumbe mas y senti el rose de su enorme pene casie n mi culo ,, trate de guiarlo con la mano pero no podia ..asi que me levante --me recoste en el suelo arriba de dos almohadones . quedando con la parte de mi concha bien levantado .. fue cuando cachi se paro encima mio --y yo de apoco comenze a acomodarme hasta quedar debajo de el y de su gr an picha la cual tiraba chorritos de semeen estaba bastante caliente .. asi que lo tome con mi mano y lo guie hasta mi conchita que de un golpe me la metio casi la mitas .. lance un gritito entre dolor y placer ..lueg trate de separarlo de mi pero no podia mi vagina estaba llena de aquel pene tiezo y hmedo ..queria gritar de placer el seguia con su mete y saca ..la verdad estsba gozando mucho-- hasta que senti su descarga fuerte dentro de mi ,, luego se tendio a los pies separe mis piernas y vi como se me corrian por los muslos gran cantidad de semen mesclado con mis jugos vaginale y sangre de mi regla..
Me levante como pude y me dirigui al baño .. me duche y ordene la verdad que desde ahora vez que quedo sola con cachi .. lo hacemos .. y la verdad gozo mucho.. me fascina sentir su enorme pene dentro mio..como se va inflando ..y luego me lanza toneladas de semen .. hasta quedar exausta..
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domingo, noviembre 19, 2006
Cordones
Los caminos del sexo suelen ser, en ocasiones, confusos o al menos curiosos, donde juegan posturas y elecciones personales, axiomas culturales y, en general, se acciona el vapuleado "librepensamiento", utilizado o no según individuos y circunstancias.
El autoerotismo constituye una posibilidad más de las muchas que nos ofrece el ejercicio de nuestra sexualidad, en libertad y con las satisfacciones que nos sea dado lograr. no es mi intención realizar una apología del autoamor -no debí utilizar esa palabra, suena demasiado egoísta: "la paja" es un término entrañablemente cotidiano- sino simplemente contar y compartir, ya con 40 años y especialmente con aquellos que sientan afinidad con mi punto de vista al respecto, una de las tantas experiencias vividas en mis casi 28 años de actividad masturbatoria y que fue altamente gratificante.
Quienes adherimos al placer de onán -sé que no puedo hablar por todo los masturbadores, pero seguramente no me hallo solo en este sentido- apelamos a estimulaciones externas que nos conducen gradualmente hacia el clímax anhelado: imágenes, sonidos, olores, sabores y texturas -junto a nuestra rica "imaginería" personal- son auténticos y genuinos auxiliares a la hora del goce solitario. al respecto y como sabrán mis lectores, el disfrute a través de prendas y objetos del ser amado o idealizado se llama fetichismo -práctica no muy habitual en mí pero que no desecho en aras de una copiosa eyaculación- ligado, en mi caso personal, a cierta bisexualidad que se ha acentuado con el paso del tiempo y que me lleva a admirar una buena hembra o un magnífico macho como poderosos estimulantes eróticos.
Hace algunos años me calenté endemoniadamente con un pendejo -argentinismo por adolescente, púber- que vive aún en las cercanías de mi casa, un estudiante muy joven al cual evocaba permanentemente desde el baño, a piernas abiertas y masturbándome hora tras hora, día por día. sabía que insinuar algo era sencillamente demencial, fuera de toda posibilidad, pero también intuía que necesitaba algo, cualquier cosa -en realidad no sabía a ciencia cierta qué elemento- que me uniera a él, que fuera portadora viva de su presencia. pensé en uno de sus slips pero no podía acceder a ellos y, por ende, a ninguna de sus cosas íntimas, hasta que una noche de un verano ya remoto su mamita tiró a la basura un par de zapatillas totalmente rotas que el nene utilizara en sus prácticas deportivas. fue toda una alegría para mí y me excité tremendamente, hasta pensé en llevármelas a mi hogar, calzarme con ellas y matarme a pajas, mis pies donde habían estado los suyos, pero opté, ante la imposibilidad de resguardarlas en un lugar seguro, por quedarme con los cordones e inventar algún jueguito fuera de los común y secreto con ellos, morir de placer poniéndolos en contacto con las partes más íntimas de mi cuerpo: mi sexo, mis bolas, mi ano.
Recuerdo que me expuse demasiado para lograr quedarme con mi ansiado tesoro, a pesar de la noche, que cubría mis furtivos pasos, actué con premura y nerviosismo cortando las guías plásticas de los cordones -muy anudados- con una tenaza de mi padre, para luego, con ellos cautelosamente guardados en el bolsillo de mi jean, enfilar al baño donde me aguardaban experiencias que modificarían, de alguna manera, mis hábitos masturbatorios.lo primero que hice fue desnudarme totalmente -la casa dormía y podía operar con total tranquilidad- a fin de tener mayor libertad de movimientos y sentirme, por qué no, mucho más erotizado y caliente, y son pocas las ocasiones que recuerdo en las que estuviese tan fuertemente excitado como en aquellas oportunidad. extraje los cordones y los extendí cuan largos eran, estaban percudidos por el uso y el tiempo les había otorgado una coloración grisácea pero no me importó, acaso estas características le daban un toque aún más extraño a mi solitario ritual. coloqué un pie sobre la tapa del inodoro y tomé, con ambas manos, uno de los cordones para pasarlo entre mis nalgas besando el ano, ceñido casi dolorosamente a él, y luego anudé las puntas en el lugar donde nace la cintura. lo mismo hice con el restante aunque cuidando de entrelazarlos en el sector que rozaba el ano, para evitar toda posibilidad de que se soltaran y aumentando, por consiguiente, la sensibilidad del acariciamiento en ese exquisito lugar.
Cuando terminé mi trabajo me sentí extraño, dolorido por las fuertes ataduras a que me estaba sometiendo yo mismo, pero embriagado por una lujuria y excitación, reitero, como pocas veces sentí en mi vida de onanista: mi verga se erguía desafiante, soberbia, inyectada de sangre por la presión que ejercían los cordones bajo los testículos, las ingles me ardían porque los pelos se enredaban con los cordones produciendo unos tironeos dolorosos y perversamente estimulantes. para comenzar la masturbación se me ocurrió sentarme en el inodoro -abierto, por supuesto- lo cual ocasionó que los cordones se tensaran aún más provocándome un rozamiento anal enloquecedor (luego probaría enjabonando o encremando la zona con óptimos resultados), junto a los pellizquitos entre punzantes y divertidos de los pelos del área mezclados con ellos. creo que podrán imaginar la paja brutal que, evocación mental mediante, me provoqué aquella noche en que terminé atado y levemente torturado, pero profundamente feliz; y aunque ese chico ya no puebla mis fantasías con su adolescencia, cada tanto repito esta experiencia que aún me provoca enorme gozo. además me demostró, personalmente, que las ataduras, el fetichismo y algún pequeño dolorcito -bien manejados- pueden ser terriblemente sexys e incentivar tremebundas calenturas.
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viernes, noviembre 17, 2006
Mi vecinito regreso de viaje
Esta vez mi vecino regresa de viaje, y me enseño todo lo que aprendio con sus amigas brasileras.
Les voy contar que paso cuando mi vecino cuando regreso de brasil, yo tenia dos meses sin verlo y sin saber de el, asi que estaba un poco preocupada porque deseaba estar con el, asi que un lunes bien temprano me puse unos jeans bien ajustados un hilo que se perdia en mis nalgas, una blusa que dejaban ver mis senos y me disponia a salir a la universidad, cuando recibi una llamada, ere el que habia regresado de su viaje y me extrañaba, bueno en realidad extrañaba hacer travesuras conmigo, ya yo tenia 18 y el unos 25 pero el seguia estando bien bueno y yo cada vez me enamoraba mas de el, asi que acepte verlo pero estaba quedamos en vernos en otro lugar
Yo sali y nos encontramos donde quedamos fuimos a un hotel, y al meter el carro en el estacionameento de la habitacion el me pidio que no me bajara hasta que cerrara bien el porton pero no aguante ya que estaba ya bien mojadita y empece a acariciar mi clitoris, segui hasta sacarme la blusa, cuando el entro al carro se dio cuenta y empece a besarme y luego a lamer mis pezones, el me dijo para subir y en lo que llegamos a la puerta no aguante, lo pegue contra la pared, baje su cierre, saque su polla y le di una buena mamada, el gemia de placer pero no queria quedarse corto asi que entramos y nos lanzamos rapido a la cama y mientras yo mama su polla, el metia sus dedos en mi vagina, cosa que me hacia gemir mucho mas y volcaba mis aguas hasta mi ano ya parecian un manantial, luego que el echo su leche en mis senos me levante mi fui al baño, el me acompaño y seguimos besandonos pero yo estaba agotada, asi que me acoste boca abajo y el empezo a lamar mi conchita y a chupar mis labios eso me excito mucho y yo empece a gemir de nuevo, luego metio un dedo en mi vagina y otro en mi ano yo estaba super mega mojada en ese momento el me monto como nunca, me daba cada vez mas duro y mi conchita me dolio muchisimo pero seguimos hasta que lo saco y metio su cabecita en mi ano pero yo no lo senti hasta que volvio a sacarla y me la empujo toda hasta el fondo yo estaba tan caliente que gemia y gritaba al mismo tiempo el tampoco se podia controlar , culeamos hasta que nos cansamos y en seguida,acabamos juntos, nos tunbamos en la cama y mientras el sobaba mi clitoris, yo acariciaba su pene, hasta que ambos nos volvimos a venir.
Luego el empezo a lamer de nuevo mi clitoris y me monto, pero esta vez me daba solo por el ano, acabe muy rapido asi que me tumbe sobre el y el me acaricio hasta que me quede dormida.
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